Normal o portable: ¿qué versión de KeePass es más útil?

La mayoría de nosotros utilizamos como medida de protección y seguridad, multitud de contraseñas de acceso a programas, servicios y plataformas. Pero cada vez son más los elementos que debemos memorizar, de ahí la utilidad de gestores tales como KeePass.

Aquí nos referimos a aquellas aplicaciones que nos permiten gestionar de una manera mucho más cómoda y ordenada estas claves de las que hablamos. Hay que tener en consideración que el número de elementos de seguridad de este tipo que usamos a diario es cada vez mayor. A todo ello le debemos sumar que, tal y como recomiendan los expertos, las contraseñas deben de ser complejas y diferentes entre sí. De ahí que un número creciente de usuarios se decanten por utilizar estos gestores de contraseñas.

Así, programas como el mencionado KeePass se encargan de almacenar de manera segura e inaccesible para otros, nuestras contraseñas personales. Además, gracias a sus funciones adicionales y a que se integran con el navegador, nos permiten usarlas de manera más directa. Como os podréis imaginar estas entradas que vayamos haciendo están protegidas por una llave maestra para que las podamos consultar siempre que lo necesitemos. A su vez hablamos de aplicaciones que en ocasiones podemos instalar tanto en nuestro PC de sobremesa como en el móvil.

Esta propuesta en concreto de la que os hablamos nos ofrece dos versiones oficiales para nuestros equipos basados en Windows. Además, disponemos de versiones no oficiales para otros sistemas como Android, iOS o macOS. Si nos centramos en las mencionadas versiones para el sistema de los de Redmond, os contamos que podemos decantarnos por una versión normal instalable, u otra portable. Es por ello por lo que a continuación os hablaremos de la que más nos interesa usar en cada caso.

Cuándo utilizar la versión portable de KeePass

Así, dependiendo de las necesidades de cada caso o usuario, podremos decantarnos por utilizar una modalidad u otra. Lo primero que debemos saber en ese sentido es que la versión portable nos da la oportunidad de llevar el programa y su base de datos de contraseñas siempre encima. Nos referimos a disponer de KeePass en una memoria USB, por ejemplo, para poder consultar nuestras claves personales desde cualquier equipo.

interfaz keepass

Como os podréis imaginar un apartado especialmente importante en este tipo de gestores de contraseñas es todo aquello relacionado con la privacidad y la seguridad. Por tanto, es importante saber que al utilizar la versión portable de este programa en PCs de terceros, el mismo no almacena nada en el sistema. Con esto os queremos decir que el programa no crea claves de registro ni archivos de inicio en Windows. Esto permite que no quede rastro de nuestras contraseñas ni del gestor en los otros equipos.

Al mismo tiempo si vamos a utilizar de manera habitual este gestor de contraseñas en nuestro equipo propio, lo recomendable es decantarnos por la versión instalable. Eso sí, para asegurarnos de que nuestras contraseñas siempre serán inaccesibles, ya sea en nuestro PC o en otro, debemos tomar algunas medidas. Si hemos instalado KeePass, deberíamos eliminarlo con el correspondiente de desinstalador que se pone a nuestra disposición, ya que este no deja ningún rastro en el sistema. Por otro lado, si usamos la versión portable, debemos eliminar el directorio de KeePass temporal que se crea.

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