Thomas Crider, conocido en la comunidad como GloriousEggroll, habría publicado GE-Proton 11-6, una nueva entrega de su capa de compatibilidad para jugar en Linux y Steam Deck. Según la información que circula sobre este lanzamiento, aún sin confirmación oficial completa, la actualización incorporaría mejoras para los entornos Wayland, un soporte más refinado para los mandos DualSense de PlayStation 5 y ajustes orientados a reducir los problemas con el sistema anticheat EasyAntiCheat.
El proyecto GE-Proton parte del trabajo que Valve realiza en Proton y suma parches propios pensados para resolver problemas detectados por la comunidad de jugadores en Linux. Las ramas más recientes y conocidas del proyecto, numeradas como 10-1, 10-9, 10-18 y 10-29, muestran el ritmo habitual de actualizaciones con el que Crider ha ido puliendo la compatibilidad de esta capa. Repasamos qué cambios se atribuyen a esta entrega y qué depende del soporte de cada desarrollador.
Wayland y los mandos DualSense de PS5 en Linux
La estabilidad en Wayland aparece como una de las prioridades de esta entrega. Los ajustes que se atribuyen a GE-Proton 11-6 apuntan a una mejor gestión de ventanas y a una resolución que encajaría mejor con la de la pantalla en distribuciones que usan GNOME o KDE Plasma sobre este protocolo, reduciendo los problemas de escalado que hasta ahora lastraban la experiencia en escritorio. El historial del proyecto reconoce que el comportamiento en Wayland varía según el juego y la configuración de cada equipo, por lo que conviene revisar la lista de incidencias conocidas antes de actualizar.
El soporte para los mandos DualSense de PlayStation 5 avanzaría en esta versión. La integración a través de las capas de Wine y SDL permitiría un mapeo más preciso de los botones y del panel táctil, de modo que bastaría conectar el controlador de Sony para que buena parte de los títulos lo reconociera sin recurrir a herramientas externas de mapeo. Esta mejora seguiría la línea de versiones anteriores, que ya habían ampliado progresivamente la compatibilidad con mandos de consola en el escritorio Linux.
EasyAntiCheat y los launchers de terceros
Uno de los cambios más esperados por la comunidad tiene que ver con EasyAntiCheat, el sistema antitrampas que durante años ha sido un obstáculo para jugar en Linux. Los ajustes que se atribuyen a esta versión reducirían bloqueos y errores de arranque en varios títulos multijugador populares. La compatibilidad total seguiría dependiendo de la decisión de cada desarrollador de habilitar el soporte en Linux, pero estos parches rebajarían la fricción inicial en los juegos que ya lo permiten.
La actualización también tocaría los lanzadores de plataformas como EA, Ubisoft o Battle.net. Las nuevas opciones que se mencionan mitigarían incidencias de instalación y pantallas en blanco que hasta ahora complicaban la verificación de archivos en juegos que dependen de estos clientes, una fricción habitual que en versiones anteriores obligaba a repetir la descarga o a modificar manualmente los parámetros de lanzamiento, especialmente en los primeros días tras el estreno de un título, cuando estos clientes suelen exigir comprobaciones adicionales de integridad.
Wine, DXVK y VKD3D-Proton: cómo se actualizaría
GE-Proton 11-6 incorporaría las versiones más recientes de Wine, DXVK y VKD3D-Proton, los componentes que traducen las llamadas de DirectX a Vulkan y que determinan buena parte del rendimiento final en tarjetas AMD, Nvidia e Intel. A ello se sumarían ajustes en la gestión de FSR y en la reducción de latencia, dos elementos que influyen directamente en mantener tasas de cuadros estables en los títulos más exigentes, especialmente en aquellos con cargas gráficas intensivas.
El proyecto también habría dedicado parte del trabajo a depurar el código: eliminar soluciones obsoletas y reordenar parches acumulados en entregas anteriores. No es un cambio visible para quien juega, pero reduciría los conflictos entre capas de compatibilidad y facilitaría que el sistema aguante mejor las próximas actualizaciones del kernel o de los controladores gráficos. El resultado sería una capa algo más ligera, con menos parches heredados de versiones antiguas, lo que facilitaría el mantenimiento del proyecto a largo plazo.
