El potente mercado de los sistemas operativos para equipos de sobremesa, está claramente comandado por la propuesta que nos ofrece Microsoft con sus versiones de Windows. Pero también es cierto que las diferentes distribuciones Linux disponibles en estos momentos han crecido como la espuma a lo largo de los últimos meses.
Y al hablar de crecimiento, en concreto nos referimos a que cada vez son más los usuarios que se decantan por utilizar alguno de estos sistemas de código abierto en sus equipos. Son varias las razones de ello, aunque claramente influye la desaparición de Windows 10 y las críticas recibidas por la versión más reciente del sistema de Microsoft, Windows 11.
Debemos tener en cuenta que, en términos generales, los usuarios cada vez están más experimentados en todo lo relacionado con la tecnología, y los temores por instalar Linux en sus equipos, en muchos casos, ya forman parte del pasado. A todo esto le podemos sumar que los diferentes desarrolladores de estas distros cada vez ponen un mayor empeño en facilitar las cosas a todos aquellos que vienen de Windows.
Esto se logra con interfaces de usuario más accesibles y funciones cada vez más sencillas a la vez que completas. Al mismo tiempo, los experimentados en estos sistemas de código abierto, de un modo u otro, también intentan convencer a aquellos que tienen dudas. De ahí que a continuación os vamos a hablar de algunos patrones que deberíais seguir si estáis intentando convencer a un habitual del sistema de Microsoft, para que se pase a Linux.
Llegados a este punto, os diremos que la mejor forma de lograr nuestro objetivo no suele ser convencer a un usuario de Windows de migrar, sino encontrar un problema que Linux resuelva mejor. Lo que suele funcionar para un desarrollador, por ejemplo, puede no importar a alguien que solo usa el ordenador para jugar o trabajar con Office.
Consejos de uso para migrar de Windows a Linux
A continuación os vamos a hablar de algunas de las soluciones más efectivas para lograr nuestro objetivo dependiendo del tipo de uso que haga del PC la persona que ahora queremos convencer.
- Si es programador: para los desarrolladores de software les podemos hablar de las ventajas de los entornos Linux para estas tareas. Nos centramos en la gestión de paquetes, el Docker, las herramientas de desarrollo disponibles o la facilidad para automatizar tareas en estos sistemas.
- Para los preocupados por la privacidad de Windows: les podemos explicar que muchas distribuciones recopilan menos datos por defecto y ofrecen mayor transparencia que el software de Microsoft.
- Aquellos que tienen un PC antiguo: aquí podemos destacar y demostrar cómo las distribuciones ligeras de Linux pueden dar una segunda vida al equipo, y sin pagar un solo euro.
- Para los amantes de la personalización del PC y su software: podemos hacer una mención especial al enorme nivel de control que tendremos sobre el escritorio al usar Linux. Todo ello para personalizar al máximo el propio sistema, las apps y el flujo de trabajo que necesitamos.
- Los molestos con las actualizaciones de Windows: es importante comentar que en muchas distribuciones de código abierto, tenemos mucho más control sobre cuándo y cómo actualizar el propio sistema y el software instalado.
- Hablar de las ventajas de poder arrancar una distribución Linux desde una memoria USB sin instalar nada en el equipo.
- Mostrar lo rápido que arranca y lo fluido que funcionan sus escritorios.
- Dejar que la persona lo use unos minutos para sus tareas habituales y vea que no es tan difícil como podría pensar a priori.
