Algo que ha demostrado el gigante del software Microsoft con el paso de los años, es la versatilidad que le quiere dar a su sistema operativo Windows. Al margen de todas las funciones de seguridad, estabilidad y productividad que nos ofrece, también quiere centrarse en el sector de los videojuegos.
Esto quiere decir que cada vez nos encontramos con una mayor cantidad de herramientas que nos proporcionan la mejor experiencia a la hora de jugar en nuestro PC basado en Windows. Además, el propio sistema operativo intenta adaptarse a todo tipo de usuarios, tanto avanzados como noveles. Al mismo tiempo, nos proporciona todo lo necesario para trabajar con nuestro PC, o pasar de la mejor manera nuestros momentos de ocio.
La competencia de Windows para los juegos crece
De ahí precisamente que los grandes jugadores de la plataforma PC tengan puestas grandes esperanzas en el futuro de este sistema operativo. Y es que desde hace tiempo Microsoft está trabajando en un proyecto al que denominan Windows Gaming Edition. Lo cierto es que las versiones actuales del sistema incluyen muchas funciones para jugar, pero la cosa tiene que mejorar en gran medida.
Cierto es que otras alternativas de este tipo, como por ejemplo algunas de las distribuciones Linux que podemos instalar hoy día en nuestros equipos, están creciendo de manera sustancial en este sentido. Hoy día ya nos encontramos con algunas distros especialmente centradas en la ejecución de juegos, algo que atrae a un número creciente de jugadores. Un claro ejemplo de todo ello lo encontramos en el sistema operativo SteamOS, que cada vez tiene más adeptos.
Pero esa no es la única alternativa que nos encontramos a la hora de utilizar Linux para jugar en nuestro equipo de sobremesa o portátil. Estas son algunas de las alternativas a Windows más importantes que hay hoy día:
- Nobara Project.
- Pop!_OS.
- Regata OS.
- Garuda Linux (Gaming Edition).
De ahí que el gigante tecnológico desarrollador de Windows, últimamente, esté poniendo una especial atención a este sector relacionado con el ocio. Por ejemplo, una de las últimas funciones más interesantes que nos encontramos es la Experiencia de Pantalla Completa de Xbox en nuestro equipo con Windows 11 y de la que ya os hemos hablado en los últimos meses.
Funciones que debería tener Windows Gaming Edition
Tanto es así que no podemos descartar que en estos instantes y con vistas a años venideros, Microsoft esté trabajando en una versión especial de su sistema operativo. La podríamos denominar Windows Gaming Edition. Por descontado, esta edición especial prescindiría de herramientas, funciones y servicios profesionales que actualmente encontramos en Windows 11.
Su funcionamiento básicamente se centraría en ofrecernos la mejor experiencia, similar a la que encontramos en la consola, a la hora de disfrutar de nuestros juegos. De ahí que a continuación os vayamos a mencionar algunas de las características y herramientas imprescindibles que aquí se deberían incluir.
- Arranque del sistema con una interfaz personalizada. Por supuesto, el equipo debería disponer de un arranque de Windows personalizado para poder ver nuestra biblioteca de juegos y las funciones de configuración del sistema desde el primer momento.
- Diferentes ediciones de Windows Gaming Edition. Esta edición especial, el sistema operativo no solamente beneficiaría a los ordenadores. También debería tener ediciones especiales centradas en las consolas portátiles y convencionales de sobremesa.
- Modo Gaming permanente. Debería ser un sistema operativo ligero con los servicios no esenciales para los juegos desactivados siempre. De igual manera, el modo Gaming debería estar siempre en funcionamiento.
- Priorización inteligente de hardware. Esto se llevaría a cabo para el uso de la CPU, la gráfica y la memoria RAM para mejorar el uso de los juegos.
- Optimización automática del propio Windows. Esto se realizaría dependiendo del juego que pongamos en marcha, todo ello de forma automatizada.
- Sistema optimizado para la baja latencia. Esta versión de Windows debería realizar una gestión avanzada de los procesos en segundo plano, todo ello en tiempo real. Así se lograría una reducción del lag de elementos como el teclado o el ratón, al jugar.
- Configuración especial para los juegos más exigentes. Al mismo tiempo, Windows Gaming Edition debería adaptarse a las exigencias de los juegos más actuales y que más recursos consuman.
- Gestión avanzada de la gráfica. Sería de agradecer disponer de un panel para cambiar rápidamente entre diferentes perfiles de rendimiento, o poder llevar a cabo un overclocking seguro desde el propio sistema.
- Centro Gaming integrado. Al igual que sucede con algunas de las principales distribuciones Linux para jugar, el nuevo Windows debería disponer de forma predeterminada del software correspondiente a las principales plataformas. Nos referimos a Xbox, Steam, Epic Games, Battle.net, etc.
Sin duda este sería un excelente proyecto por parte de Microsoft que la mayoría de los gamers de todo el mundo agradecería en gran medida. Eso sí, es algo en lo que la empresa está trabajando a medio o largo plazo, por lo que no podemos esperar un sistema operativo centrado en los videojuegos para los próximos meses.
De hecho está versión especial de Windows por ejemplo sería perfecta para los denominados equipos Mini PC que tanto están creciendo a lo largo de los últimos tiempos.
