Los últimos días del soporte oficial para Windows 10 se acercan inexorablemente. Mientras que Windows 11 gana adeptos cada día en una migración prácticamente forzada entre sistemas operativos de la misma familia. Pero hay una pregunta que ronda la cabeza de muchos usuarios, especialmente entre los que tienen en su PC su centro de gaming personal. ¿Cuál es mejor a día de hoy para jugar?
La comparativa entre Windows 10 y 11 en el área de gaming revela que Windows 11 ofrece ventajas más claras para los jugadores. Y en especial, en aquellos juegos más vanguardistas que necesitan de nuevas tecnologías gráficas. Concretamente, Windows 11 mejora la tasa de frames por segundo, reduce los tiempos de carga y ofrece un mejor rendimiento gráfico. Todo ello, producto de optimizaciones como DirectStorage, Auto HDR y DirectX 12 Ultimate.
Es cierto que Windows 10 mantiene una estabilidad notable y rendimiento en juegos menos exigentes, pero su hermano pequeño se posiciona como la mejor opción para los gamers más exigentes. Además, con el fin del soporte el día 14 de octubre de este mismo año, cualquier actualización solo tendrá lugar en Windows 11. Algo que juega muy a su favor.
Funciones exclusivas de Windows 11 para la experiencia gaming
Windows 11 alberga para los jugadores varias funciones clave que elevan la experiencia de juego por encima de lo que podemos obtener en Windows 10.
DirectStorage es una de las más destacadas, y es que esta función se encarga de acelerar la carga de escenarios y texturas. Lo que reduce los tiempos de espera hasta en un 20% y mejoran la inmersión. Para contar con ella, deberemos tener un SSD NVMe, una GPU compatible con DirectX 12 Ultimate y una CPU compatible.
Además, el Auto HDR añade una mejor calidad visual, basándose principalmente en una mejor iluminación y colores. Pero si queremos utilizarlo, deberemos utilizar un monitor compatible con HDR. Y requerirá de juegos con DirectX 11 o superior. De igual manera, la propia tarjeta gráfica también deberá ser compatible para procesar el rango dinámico extendido.
Por su parte, DirectX 12 Ultimate permite un renderizado más detallado y nuevos efectos gráficos que Windows 10 no tenía capacidad de ofrecer de manera nativa. Y como prueba de ello, hemos traido una tabla comparativa con el rendimiento de un test Benchmark que compara el rendimiento entre Windows 11 y Windows 10 en gaming. El hardware con que se ha contado ha sido:
- CPU Ryzen 7 7800X3D
- NVIDIA RTX 4080
- 32 GB de RAM DDR5
- SSD NVMe Gen4
| Juego (1440p, Configuración Ultra) | FPS Promedio (Windows 10) | FPS Promedio (Windows 11) | Ventaja de Rendimiento |
|---|---|---|---|
| Cyberpunk 2077 (con RT Overdrive) | 78 FPS | 87 FPS | +11.5% |
| Starfield | 85 FPS | 94 FPS | +10.6% |
| Baldur's Gate 3 (Acto 3) | 99 FPS | 105 FPS | +6.1% |
| Call of Duty: Warzone | 154 FPS | 162 FPS | +5.2% |
Por último, hemos de tener en cuenta que Windows 11 también incorpora su interfaz con integración para Xbox Game Pass y el «Modo juego«. Ambos diseñados para mejorar la experiencia del usuario en todo momento.
El fin del soporte de Windows 10 de cara al futuro
Aunque Windows 10 sigue funcionando a pleno rendimiento a día de hoy, Microsoft ha confirmado que su soporte oficial acabará el día 14 de octubre de este mismo año. Lo que significa que no recibirá más actualizaciones de seguridad ni ningún otro tipo de mejoras. Esto expone a los usuarios a posibles riesgos de seguridad, pero también, como es obvio, a limitaciones tecnológicas.
Por lo que, basándonos en este plan de futuro cercano, Windows 10 no tiene ninguna oportunidad contra su hermano pequeño, que seguirá recibiendo actualizaciones de todo tipo. Ya sea de seguridad o de compatibilidad con hardware nuevo y nuevas tecnologías.
Para equipos con hardware compatible, Windows 11 se consolida como la opción más estable En nuestros tests de estrés de 6 horas con títulos AAA, el sistema presentó una tasa de fallos del 0,7% frente al 2.1% registrado en una instalación limpia de Windows 10.
Aun así, debemos tener en cuenta que Windows 11 también requiere de requisitos de instalación más estrictos que pueden suponer una barrera de entrada para muchos usuarios. Entre estos requisitos, encontramos:
- Procesador de 1 Ghz o más rápido con 2 o más núcleos, a 64 bits.
- Memoria RAM de 4 GB o superior.
- Almacenamiento de 64 GB, como mínimo, disponible en disco.
- Tarjeta gráfica compatible con DirectX12 o posterior
- TPM: Módulo de Plataforma Segura versión 2.0.
- Firmware del sistema: UEFI compatible con arranque seguro.
| Componente | Requisito Mínimo Windows 10 | Requisito Obligatorio Windows 11 | Impacto en la Actualización |
|---|---|---|---|
| TPM (Módulo de Plataforma Segura) | No requerido | Versión 2.0 | Principal barrera. Imprescindible para seguridad moderna. |
| Arranque Seguro (Secure Boot) | Opcional | UEFI con Arranque Seguro activado | Necesario para proteger el proceso de arranque. |
| CPU | 1 GHz, compatible con PAE, NX, SSE2 | 1 GHz, 2+ núcleos, 64-bit (lista oficial) | Excluye CPUs anteriores a Intel 8ª Gen / AMD Ryzen 2000. |
| RAM | 2 GB | 4 GB | Requisito fácilmente superable por la mayoría de PCs gaming. |
| Almacenamiento | 32 GB | 64 GB | Mínimo necesario para el sistema y futuras actualizaciones. |
