Por qué no debemos usar LastPass u otros gestores de contraseñas

Por qué no debemos usar LastPass u otros gestores de contraseñas

David Onieva

La seguridad es uno de los apartados que más preocupa a la mayoría de los usuarios en la era de Internet en la que estamos viviendo. A pesar de todo lo que nos ofrece, también es un peligro para nuestros datos personales y sensibles, de ahí la obligación de tomar ciertas precauciones.

No podemos ni debemos olvidar que Internet es un extenso caldo de cultivo para todo tipo de usuarios, tanto bien, como malintencionados. De hecho el segundo tipo está al acecho de manera constante con el firme propósito de robar todo lo que pueda del resto. Aquí, como no podía ser de otro modo, llama mucho la atención los datos personales de cada uno. Y es que desde Internet en estos momentos podemos hacer casi cualquier cosa impensable hace solo unos años.

Es por ello que exponemos datos muy sensibles como el acceso a nuestras cuentas bancarias, tarjetas, asuntos relacionados con la sanidad, Hacienda, etc. El manejo de esta información tan sumamente personal, en estos momentos está al orden del día.

Hay varios métodos para salvaguardar los datos en Internet

Pero todo esto que os comentamos, no es ni mucho menos para meter miedo a nadie, más bien para que seamos conscientes de los peligros. Porque al mismo tiempo debemos tener en cuenta que podemos tomar muchos caminos para mantenernos a salvo. Para ello podemos usar programas específicos de seguridad, así como métodos propios de protección, lo suficientemente robustos. Para que nos hagamos una idea, uno de los métodos de protección más populares desde hace años, son nuestras queridas contraseñas.

Estas son claves personales, más o menos complejas, que usamos para evitar el acceso de otros a nuestras plataformas, programas o equipos. Aunque poco a poco otros sistemas más avanzados como la biometría van creciendo, lo cierto es que las contraseñas de toda la vida suelen ser de las más usadas. Pero claro, a pesar de todas las ventajas de estas, también presentan algunos inconvenientes. Uno de ellos es que las tenemos que recordar, y la memoria en ocasiones es traicionera. A todo esto le sumamos el hecho de que cada vez hacemos uso de un mayor número de servicios que requieren estas password de acceso, lo que lo complica.

Contraseñas

Es más, en los tiempos que corren, lo recomendable es usar claves de acceso lo más complejas posible, además de intentar no repetirlas nunca. Como os podréis imaginar, o ya habéis sufrido en primera persona, el manejo de todas estas contraseñas, es cada vez más complejo.

Los gestores de contraseñas, una buena solución, aparentemente

Es por ello que en muchas ocasiones y para todo ello, echamos mano de los gestores de contraseñas. Estas son plataformas que se encargan de recoger todas las claves de acceso que usamos, para protegerlas mediante el uso de una llave maestra que protege a todas las demás. La utilidad de todo ello es clara, tan solo tendremos que recordar una contraseña maestra, para poder acceder de manera ordenada, a todas las demás.

Pero claro, a su vez, estos gestores de contraseñas también pueden presentar sus peligros. Por un lado debemos tener en cuenta que en muchos casos, como olvidemos la clave maestra, perderemos el acceso a todas las demás contraseñas. Y eso no es todo, sino que también debemos pensar que estamos proporcionando, a una sola empresa, las credenciales de acceso a todas nuestras plataformas, servicios y aplicaciones. Es decir, que las mismas tienen todas nuestras contraseñas en sus servidores almacenadas.

Una plataforma segura para las contraseñas, pero solo en apariencia

En teoría estas contraseñas están debidamente protegidas y salvo de todo el mundo, al menos esa es la teoría. Pero en realidad, si hablamos del popular gestor LastPass, u otros del estilo, lo cierto es que son empresas privadas que no suelen dejar demasiado claro su funcionamiento interno. Así, por regla general desconocemos las medidas de seguridad internas que utilizan, cómo cifran nuestros datos a nivel de servidor, o hasta qué punto ciertas personas de la firma podrían tener acceso a los mismos.

Credenciales acceso

Además siempre puede quedar la sospecha de lo que realmente hacen estas empresas con nuestras credenciales. Muchos dudan de que las mismas, llegado el caso, puedan ser vendidas a otras compañías. Hay que tener en cuenta que podemos usar gestores de pago, o gratuitos muchos otros. Todos ellos deben mantenerse de algún modo, especialmente los servicios que no reciben un solo euro por todo ello.

Es por todo esto que os hemos comentado, por lo que aún hoy en día, muchos usuarios desconfían de estos gestores de contraseñas. Pero entonces, llegados a este punto, muchos se podrían preguntar que cuál es la solución que podemos emplear para guardar nuestras claves privadas.

Otras soluciones alternativas para guardar las claves

Como es fácil de imaginar, siempre podremos echar mano de métodos más arcaicos a la hora de guardar todas nuestras contraseñas. Por ejemplo, podemos echar mano de papel y lápiz, pero en los tiempos que corren, no es que sea la mejor manera. Otra posible solución es crear un archivo donde vayamos guardando estas claves. Eso sí, os recomendamos guardarlo en lugar seguro, fuera del disco duro del PC, y si es posible, encriptarlo.

Myki gestor

Por otro lado, una de las soluciones más aceptadas y adecuadas para los tiempos que corren, en hacer uso de gestores de contraseñas, pero que trabajen en modo local. Esto quiere decir que mantienen nuestros datos encriptados y protegidos en nuestro disco duro, por lo que no pasan a manos de terceros. Este es el caso, por ejemplo de servicios como KeePass o Myki, entre otros.