¿Chrome va lento y no funciona bien en Windows? Soluciónalo

¿Chrome va lento y no funciona bien en Windows? Soluciónalo

Fran Castañeda

Chrome es el navegador web desarrollado por Google, que se ha convertido en los últimos años en todo un referente y el más usado a nivel mundial. Pese a que cuenta con una amplia competencia, los usuarios lo tienen claro. Y es que si por algo se caracteriza es por su velocidad y confiabilidad, aunque no por ello se encuentra libre de problemas. Y es que en ocasiones nos podemos encontrar de que éste funciona cuenta con un comportamiento lento que estropea nuestra experiencia de navegación.

Aunque hablamos de un navegador que se caracteriza por ser bastante sólido y estable, hay ocasiones donde nos podemos encontrar con ciertos problemas de disminución de rendimiento que provocan que vaya más lento y deteriore la carga de la página. Hay diferentes factores por los que puede ocurrir y hoy vamos a abordar posibles soluciones al respecto.

Causas por las que Chrome va lento

Si mientras estamos usando Chrome y navegando por nuestras webs preferidas notamos que todo fluye de manera más lenta y notamos cierta falta de fluidez es que algo no va bien en nuestro navegador. Por ejemplo, nos podemos encontrar con problemas comunes como que se retrase a la hora de realizar búsqueda o al cambiar entre pestañas. También cuando una web tarda más de lo habitual en cargarse o al cargar un vídeo en YouTube vemos que sigue almacenando búfer a la vez que muestra espacios en blanco.

Los motivos por los que esto puede ocurrir pueden ser varios, como, por ejemplo:

  • Demasiadas pestañas abiertas.
  • Muchas extensiones activadas.
  • Acumulación de archivos temporales.
  • Problemas con la caché.
  • Uso del modo suspensión o hibernación.

Dado que las causas pueden ser diversas puede que no haya una solución concreta para nuestro problema por lo que posiblemente sea necesario probar distintas soluciones hasta dar con aquella que lo arregle por completo.

Formas de solucionar el problema

Antes de nada, debemos tener muy presente que en estos momentos Google Chrome es uno de los programas más utilizados a nivel global. Esto es algo que se hace extensible tanto a los equipos de sobremesa como a los móviles. De ahí que los fallos y problemas que podamos tener con este software son muy comunes, aunque también en muchas ocasiones tienen una fácil solución. De ello ya se encarga su desarrollador para intentar optimizar al máximo el funcionamiento es un navegador.

A continuación, vamos a ver diferentes acciones que podemos llevar a cabo para terminar con el problema de lentitud del navegador de Google.

Cierra las pestañas que ya no utilizas

Google Chrome siempre se ha caracterizado por ser un devorador de recursos sin fin. Cuantas más pestañas abrimos, el número de recursos necesarios para mantenerlas actualizadas y disponibles para el usuario se va incrementando, especialmente entre las pestañas que incluyen actualizaciones automáticas o que transmiten algún tipo de contenido multimedia.  El motivo por el que Google sigue sin modificar el funcionamiento de su navegador, suspendiendo la actividad de las pestañas que no utilizamos lo desconocemos, pero al final, el perjudicado siempre es el mismo el usuario.

A no ser que nos merezca la pena mantener una pestaña abierta para consultar cualquier tipo de información, es recomendable cerrarla de nuestro equipo. Si queremos tenerla a mano, podemos añadirla a la barra de marcadores para poder abrirla rápidamente cuando nos haga falta. De esta forma, los recursos del equipo se destinarán a mejorar en rendimiento de Google Chrome y no a mantener pestañas abiertas en segundo plano, pestañas que, probablemente no vamos a consultar.

Cierra las aplicaciones que ya no utilizas

Además de cerrar las pestañas en segundo plano, también debemos tener la precaución de cerrar todas y cada una de las aplicaciones que tenemos abiertas en segundo plano pero que no tenemos pensado utilizar. De esta forma, vamos a liberar una gran cantidad de memoria que el equipo puede dedicar a que Chrome funcione de forma fluida. Como podemos ver, tanto si se trata de pestañas abiertas o de aplicaciones en segundo plano, la solución siempre para mejorar la velocidad del navegador de Google pasa por eliminar proceso que no utilizamos para que la aplicación principal pueda echar mano de toda la memoria del equipo si fuera necesario.

Reiniciar el sistema

Es probable que cuando no usemos el PC durante un tiempo prolongado tengamos configurado el sistema para que este pase a ejecutarse en modo suspensión o hibernación para de esta forma reducir el uso de energía. Esta medida tan habitual puede suponer también la causa de la lentitud a la hora de volver a utilizar Chrome, una vez volvemos a usar el ordenador con normalidad.

Suspender, Apagar y Reiniciar Windows

Esto es algo que podemos solucionar con un simple reinicio del equipo, por lo que es lo primero que debemos de realizar antes de probar otro tipo de soluciones. Para ello pulsamos en el botón de «Inicio» y seleccionamos «Reiniciar». Una vez vuelva a aparecer el Escritorio, ejecutamos nuevamente Chrome y comprobamos si funciona correctamente.

Actualizar Chrome

Google lanza de forma periódica actualizaciones para Chrome para mejorar características y solucionar posibles errores o problemas Estas se instalan de manera automática salvo que tengamos desactivada esta función, para llevarlas a cabo nosotros de manera manual. Esto hace que muchos usuarios no cuenten siempre con la última versión disponible.

Actualizar Chrome última versión

Para descargarla pulsamos en el botón de tres puntos y posteriormente en «Ayuda» e «Información de Google Chrome». Esto nos llevará a una nueva página donde se procederá a descargar la última actualización disponible en caso de que no la tengamos. Una vez finalizada, reiniciamos el navegador.

Aplazar las actualizaciones pendientes de software

Es posible que el problema con el que nos encontramos se encuentre debido a que hayamos dejado en segundo plano diferentes actualizaciones de software ya sea de aplicaciones o propias del sistema operativo, lo cual puede llegar a consumir todo el ancho de banda, provocando con ello que Chrome cargue las páginas web con demasiada lentitud.

Las propias actualizaciones del sistema operativo pueden suponer la descarga de unos cuantos GB, lo cual puede provocar que consuma el ancho de banda de nuestra red. Además, hay actualizaciones de programas de software voluminosos que también pueden hacer que el navegador de Google se ralentice más de lo deseado.

Para asegurarnos, basta con revisar el monitor de red para comprobarlo. Accedemos a él pulsando la combinación de teclas Ctrl + Alt + Supr para acceder al Administrador de tareas y aquí comprobamos en el apartado de Red.

Actualizar controladores de red

En el caso de que el controlador de red de nuestro ordenador se encuentre obsoleto o desactualizado también puede ser motivo que termine provocando un exceso de lentitud en Crome, por lo que mantenerlos actualizados puede ser una buena forma de intentar solucionar el problema.

Actualizar adaptadores de red

Para ello debemos de acceder al Administrador de dispositivos pulsando el atajo de teclado Windows + X. Posteriormente desplegamos el apartado de Adaptadores de red, hacemos clic con el botón derecho en nuestro controlador de internet y seleccionamos la opción de Actualizar automáticamente. De esta forma, Windows intentará buscar los controladores más recientes e instalarlos.

Inicia Chrome en modo seguro

Windows nos permite iniciar el sistema operativo cargando los datos básicos y necesarios para que funcione el equipo, utilizando únicamente los drivers del sistema operativo y sin recurrir al software de terceros que podamos tener instalado en el equipo. Al igual que Windows, Chrome también nos permite iniciar el navegador sin cargar ninguna de las diferentes extensiones que tengamos instaladas, de esta forma, vamos a poder confirmar rápidamente si el problema de lentitud que presenta el navegador se debe a una extensión o si debemos seguir buscando. Para iniciar el Chrome en modo seguro, debemos editar el acceso directo que utilizamos para ejecutarlo para añadir -disable-extensions al final, justo después de las comillas, tal y como podemos ver en la siguiente imagen.

Disable extensions

Desactivar las extensiones

En el caso de que tengamos muchas extensiones instaladas y ejecutándose cada vez que usamos Chrome, puede terminar afectando a la velocidad de navegación. Por ello podemos probar a desactivarlas y comprobar si así mejora el rendimiento. Para realizar esta labor pulsamos en el botón de tres puntos de la parte superior derecha. Posteriormente vamos a «Configuración» y hacemos clic en «Extensiones».

Quitar extensiones de Google Chrome

Una vez en el menú pulsamos en el interruptor de cada una de ellas para que se vuelve gris, de esta forma quedan inhabilitadas. Para eliminarlos por completo pulsamos en el botón de Quitar. Si vemos que el rendimiento mejora, podemos ir probando a volverlas a instalar o habilitar, hasta encontrar aquella que ocasiona el problema.

Usa el Administrador de tareas de Chrome

A medida que usamos el navegador, es probable que vayamos abriendo nuevas pestañas y se vayan ejecutando más procesos que provoquen un mayor consumo de CPU en segundo plano, provocando una menor fluidez a la hora de navegar. Podemos verificar todo ello desde su propio Administrador de tareas. Para acceder a él basta con pulsar las teclas «Shift + Esc» mientras tenemos el navegador abierto.

Administrador de tareas de Chrome

Esto hará que se nos abra una nueva ventana flotante donde podemos ver el uso de memoria y CPU necesarios para sus distintos procesos. Si comprobamos que una de esas tareas hace un uso elevado del procesador, podemos probar a solucionarlo pulsando en el botón Finalizar proceso de la parte inferior derecha.

Desactiva la aceleración por hardware

El navegador de Google es compatible con la función de aceleración por hardware la cual permite que nuestro ordenador pueda realizar ciertas tareas que por lo general se realiza con la CPU pasen a realizarse por la GPU. Esto es algo que sirve para mejorar el rendimiento si bien en ocasiones también puede ocasionar problemas, por ello podemos probar a desactivarlo.

Chrome desactivar aceleración por hardware

Para ello pulsamos en el icono de los tres puntos de la parte superior del navegador y hacemos clic en el apartado de «Configuración». Esto nos abrirá una nueva ventana donde pulsaremos en «Avanzada», en la parte izquierda y posteriormente en «Sistema». Ahora en el panel de la derecha pinchamos sobre «Utilizar aceleración por hardware» cuando esté disponible para que el botón se quede en gris. Reiniciamos Chrome y comprobamos si ahora mejora la velocidad.

Limpiar la caché

Algo que sucede de forma habitual con cualquier navegador, es que se encargue de recopilar datos de la caché y cookies para de esta manera acelerar la carga de páginas. Si usamos mucho Chrome es posible que terminemos usando grandes cantidades de caché, pudiendo provocar que sea el motivo principal por el que se vuelve lento. Para evitarlo podemos probar a limpiar la cache.

Borrar caché de Google Chrome

Esto es algo que podemos hacer pulsando en el icono de los tres puntos de la parte superior derecha, seleccionado «Más herramientas» y posteriormente haciendo clic en «Borrar datos de navegación». En la nueva ventana que aparece tenemos que marcar el historial de navegación, las cookies, la caché y pulsar en el botón de «Borrar datos».

Desactivar carga previa de páginas

De forma predeterminada Chrome se encarga de precargar de forma automática aquellas páginas que cree que podemos visitar, utilizando las cookies para de esta forma poder predecirlo. Deshabilitando esta función ayudarnos a que la velocidad de uso vuelva a ser la habitual.

Cargar páginas previamente para que la navegación y las búsquedas sean más rápidas

Esto es algo que haremos accediendo al menú de «Configuración», pulsando previamente en el icono con forma de tres puntos. Posteriormente pulsamos en el apartado de «Privacidad y seguridad» que encontramos en el panel de la izquierda. A continuación, en la sección de «Cookies y otros datos del sitio», desactivamos la opción de «Cargar páginas previamente para que la navegación y las búsquedas sean más rápidas». Reiniciamos el navegador y comprobamos si surte el efecto deseado.

Hacer una prueba de internet en otro navegador

Hasta ahora nos hemos centrado en los posibles fallos que puedan derivarse del propio navegador de Google. Pero su lentitud de funcionamiento puede darse también por algunos motivos externos y ajenos al propio programa. Ya hemos visto que la tarjeta de red que tengamos en el equipo tiene mucho que ver en todo ello. Pero también puede influir de manera directa el ancho de banda o la conexión que nos esté proporcionando nuestro proveedor en ese instante.

Con estos queremos decir que cabe la posibilidad de que la lentitud o bajo rendimiento de Chrome venga dado por agentes externos a nuestro equipo. En internet podemos encontrar multitud de páginas web que hacen un test de velocidad de nuestra conexión en tiempo real. Por tanto, llegados a este punto y si tenemos problemas en el programa de Google, deberíamos, en primer lugar, ejecutar uno de esos test online. A continuación, lo más recomendable es echar mano y otro navegador similar como Microsoft Edge, Opera o Firefox, y ejecutar ese mismo test de rendimiento.

En el caso de que observemos que los resultados obtenidos se encuentran muy por debajo, en ambos casos, del ancho de banda contratado, llegamos a la conclusión de que el problema no es nuestro. Aquí lo mejor que podemos hacer es ponernos en contacto con nuestro proveedor de internet para que nos dé alguna solución o nos explique el problema.

Restaurar el navegador

Si a pesar de todo seguimos teniendo problemas de rendimiento, podemos optar por restablecer la configuración del navegador para que vuelva a su configuración original, esto ayudaría a solucionar estos percances con su rendimiento. Podemos acceder al apartado de configuración abriendo la página Chrome://setting. Posteriormente, nos desplazamos hacia la parte inferior y en la columna de la derecha pulsamos en «Configuración avanzada». Por último, solo queda clic en la opción de «Restaurar los valores predeterminados originales de la configuración». Después de esto navegador volverá a su estado original lo cual debe acabar por solucionar el problema.

Restaurar Chrome

Al restaurar el navegador, no vamos a perder ni las contraseñas ni los marcadores, ya que estos se encuentran almacenados en nuestra cuenta de Google y se restauran automáticamente cada vez que iniciamos sesión.

Comprueba la velocidad de internet

Si después de realizar los ajustes que os hemos indicado, Chrome sigue funcionamiento más lento de lo normal, tarda mucho en cargar cualquier página que visitemos, deberíamos comprobar si el problema no está en nuestro equipo o en el navegador en sí. Cabe la posibilidad de que el problema se encuentre en la velocidad de nuestra conexión a internet. Para comprobar si el problema se encuentra fuera de nuestro equipo, podemos debemos medir la velocidad de descarga, un proceso que podemos hacer a través de la web Testdevelocidad.

Además, de comprobar la velocidad, también debemos fijarnos en la latencia (ping), el número que se muestra junto a las letras ms (milisegundos). Este número indica el tiempo que tarda el servidor de internet en responder a nuestras peticiones. Por lo general, este número no debería ser superior a 10. Pero, si no es así, lo más probable es que el problema se encuentre en nuestra conexión. Antes de llamar a nuestro proveedor, lo primero que debemos probar y que es lo mismo que nos van a decir, es a reiniciar el router. Si tras reiniciar el router, la latencia sigue siendo la misma, es hora de ponernos en contacto con nuestro proveedor a internet para que busque una solución o nos ayude a encontrarla.

¡Sé el primero en comentar!