¿Has dejado de escuchar, de repente, ese vídeo de YouTube o esa canción de Spotify que estabas escuchando y no están muteados? Pues seguramente estés teniendo algún problema con el controlador de sonido de Windows. En este caso, una solución muy eficaz es que puedas reiniciar el controlador de sonido para atajar cualquier problema lo antes posible.
Lo que nos permite este proceso es restablecer la comunicación entre el propio sistema operativo y nuestra tarjeta de sonido. Por lo que va a solucionar todo tipo de errores que se dan a la hora de reproducir el audio de nuestro PC. Tanto Windows 10 como Windows 11 disponen de una manera bien sencilla de reiniciar el controlador de audio. Pero debemos saber bien dónde buscar, y en nuestro caso vamos a utilizar el Administrador de Dispositivos para arreglarlo. De esta manera, te vas a ahorrar todo tipo de reinstalaciones o volver a instalar actualizaciones que no necesitas.
Pero para hacerlo, debes saber con qué tipo de dispositivo cuenta tu PC. Así, en caso de que no estés utilizando el chip de la placa base (que suele ser un modelo Realtek), deberías encontrar cualquier tarjeta de sonido que hayas instalado por ti mismo. Un truco para encontrarlo rápidamente es que entres en «Configuración»>»Sistema»>»Sonido». Desde ahí podrás ver qué dispositivo se encuentra en uso.
¿Por qué falla?
Este método es muy útil debido a que deshabilitando y habilitando el dispositivo, el sistema operativo fuerza un reinicio del controlador de sonido. Y gracias a ello, se pueden resolver conflictos temporales o fallos en la comunicación entre hardware y software.
Además de ello, debemos tener en cuenta que es totalmente seguro y rápido, y es una solución adaptada para todos los usuarios.
Aunque una actualización de Windows es un detonante común, el problema subyacente suele ser más específico:
- Conflicto de controladores: una actualización de Windows Update puede instalar, sin permiso, un controlador de audio genérico que entre en conflicto con el driver del fabricante (Realtek, NVIDIA, etc), alterando y rompiendo la gestión de recursos de E/S.
- Corrupción del servicio de audio: el servicio principal de sonido de Windows, AudioSrv.exe, puede detenerse o corromperse al reanudar el sistema desde el modo de suspensión, impidiendo la comunicación con el hardware.
- Priorización incorrecta de dispositivos: al conectar dispositivos externos, como auriculares USB, monitores por HDMI, u otros, Windows puede cambiar incorrectamente el dispositivo de salida de audio predeterminado, dejando el principal inactivo.
Sea como sea, antes de ponernos en lo peor, podemos probar varias soluciones. A continuación, os dejamos las que tienen mayor probabilidad de reparar el problema.
Solucionar los problemas de sonido
Los fallos de audio en Windows se manifiestan de formas diversas: desde cortes intermitentes o chasquidos hasta la desaparición total del sonido, a menudo acompañada del error «No hay ningún dispositivo de audio instalado». Y es ante este problema cuando deberemos actuar y utilizar el Administrador de dispositivos. Este proceso fuerza un reinicio completo del subsistema de audio de Windows a nivel de kernel. Este cierra los procesos como AudioSrv.exe y obliga a recargar las librerías del controlador (como drvstore.dll), lo que resuelve eficazmente bloqueos de recursos o estados de error temporales.
Para empezar, debemos entrar al Administrador de dispositivos de Windows 11. Para ello, solo tenemos que pulsar Windows + X y seleccionar «Administrador de dispositivos de entre las opciones». Luego, veremos una pantalla parecida a esta, pero adaptada a vuestras opciones:
Bajo la sección de «Controladores de sonido y vídeo y dispositivos de juego» encontraremos una lista de dispositivos de sonido que estamos utilizando. En mi caso en particular, hago uso de «Realtek Audio».
Llegados a este punto, deberemos hacer clic derecho sobre el controlador en particular y pulsar sobre la opción «Deshabilitar dispositivo».
Cuando pulsemos sobre dicha opción, dejamos pasar unos segundos y volveremos a pulsar sobre él con el clic derecho. En esta ocasión, nos dejará escoger la opción «Habilitar dispositivo».
Una vez que hayamos finalizado, podremos volver a reproducir cualquier canción o vídeo para ver si el problema se ha solucionado.
Alternativa: usar el solucionador de problemas
En el caso de que el sonido siga sin oírse, puedes ejecutar el solucionador de problemas de audio que viene de manera nativa con Windows.
Si necesitas utilizarlo, ve a «Configuración» de Windows con el atajo Win + X y pulsa sobre «Sistema». Pincha sobre «Sonido» y baja hasta que encuentres esta opción:
Deberás pulsar sobre «Dispositivos de salida». A partir, será el propio Solucionador el que te guíe por las soluciones.
