Si últimamente habéis notado que algunos juegos se cierran de golpe en Windows 11 tras la última actualización, no sois los únicos. Microsoft ha confirmado que la actualización acumulativa de agosto está detrás de estos cierres inesperados y errores fatales en varios títulos.
Es más, la compañía apunta a los controladores que instalan ciertos periféricos y componentes con iluminación RGB como posible origen del conflicto, aunque reconoce que todavía investiga la relación exacta entre estos dispositivos y los juegos afectados.
El problema apareció tras instalar el parche KB5121003, publicado este mes de agosto de 2026 para corregir múltiples vulnerabilidades de seguridad en las versiones 24H2 y 25H2 de Windows 11. Microsoft explicó, a través del panel de estado de Windows, que había recibido informes de jugadores que no podían ejecutar sus títulos con normalidad tras aplicar esta actualización u otras posteriores.
Por qué la actualización tiene problemas con el hardware con RGB
Según ha explicado Microsoft, el origen del problema no está en la iluminación en sí, sino en los controladores y componentes de software que instalan estos periféricos para gestionarla. Muchos de estos programas incluyen archivos con nombres similares a inpoutx64, un componente de bajo nivel que actúa como puente entre el sistema operativo y el hardware.
La actualización de agosto modificó el comportamiento del controlador del kernel inpoutx64.sys, y ahí es donde nace el conflicto. Al tratarse de un elemento que opera directamente con el hardware y necesita permisos elevados, cualquier cambio en su funcionamiento repercute en cascada sobre los procesos que dependen de él, incluidos los motores de ciertos videojuegos.
Microsoft ha señalado que sigue trabajando para entender por completo cómo interactúan estos componentes RGB con los títulos que fallan, y que compartirá novedades cuando disponga de más información. Por ahora, solo podemos saber lo que la compañía ha confirmado: que el vínculo con la iluminación RGB es una hipótesis, no una causa cerrada.
Títulos confirmados que dan problemas en Windows
Hasta el momento, Microsoft ha identificado tres juegos afectados de forma confirmada: ARC Raiders, MARVEL Tōkon: Fighting Souls y THE FINALS, aunque no se descartan más juegos. En los equipos donde se sufre este problema, nos encontramos con bloqueos, congelamientos, cierres inesperados con el error EXCEPTION_ACCESS_VIOLATION. En los casos más graves, el propio sistema se reinicia sin previo aviso.
No es la primera vez que una actualización de Windows deja secuelas en el terreno del gaming. En octubre de 2024, Microsoft bloqueó la subida a Windows 11 24H2 en equipos donde Asphalt 8 provocaba pantallazos azules por conflictos con Easy Anti-Cheat. En enero de 2025 tuvo que corregir un fallo en la función Auto HDR que rompía varios juegos en la misma versión del sistema, y meses antes había retirado bloqueos que impedían actualizar a jugadores de títulos como Assassin’s Creed, Star Wars Outlaws o Avatar: Frontiers of Pandora.
La lista, con cada gran actualización, sigue creciendo, y los estudios suelen ser los primeros en detectar el patrón antes de que Microsoft confirme oficialmente el problema.
La solución temporal de Embark antes del nuevo parche
Microsoft no ha publicado todavía una corrección a través de Windows Update. Embark Studios, el estudio sueco responsable de ARC Raiders y THE FINALS, confirmó que el fallo procede de cambios introducidos en inpoutx64.sys con la actualización KB5121003 y compartió un método provisional para sortearlo. Debemos eliminar manualmente el servicio asociado y borrar el archivo inpoutx64 de la carpeta de controladores de Windows.
El estudio no ha precisado qué funciones concretas de los periféricos RGB podrían quedar desactivadas al eliminar el servicio, aunque es razonable esperar que la personalización de la iluminación deje de responder hasta que Microsoft publique una corrección oficial.
