A lo largo de estos últimos días os hemos hablado de algunos importantes errores relacionados con los últimos parches enviados por Microsoft para Windows 11. En concreto, nos referimos a los pertenecientes al presente mes de agosto de 2025 que acabamos de dejar atrás.
Como muchos de vosotros ya sabréis, el segundo martes de cada mes, el gigante tecnológico envía parches de seguridad para algunos de sus principales productos. Por descontado, aquí se encuentran las versiones que aún reciben soporte del sistema operativo, Windows. Pues bien, en más ocasiones de las que nos gustaría, estas actualizaciones de seguridad presentan algunos errores relacionados con determinados componentes en el sistema operativo.
Tanto es así que estos días atrás se ha hablado mucho de los fallos relacionados con los discos SSD y estas últimas actualizaciones enviadas hace un par de semanas. Entre los errores más importantes se encuentra este relacionado con las unidades de almacenamiento al copiar grandes cantidades de archivos, o ficheros muy grandes. De hecho, en su momento ya os informamos de que el gigante tecnológico estaba al tanto de todo ello y estaba investigando estos fallos.
Os contamos todo esto porque en estos instantes podemos confirmar que Microsoft no ha encontrado ninguna relación entre la actualización de seguridad KB5063878 de agosto de 2025, y los informes de los clientes sobre estos fallos. En concreto, se refiere a los errores de corrupción de datos que afectan a las unidades de estado sólido SSD y los discos duros mecánicos HDD.
A pesar de que la empresa tenía conocimiento de que multitud de usuarios reportaban fallos en las unidades SSD tras instalar la actualización mencionada de Windows 11, no encuentra relación entre ambos elementos. De hecho, el gigante tecnológico afirma que no pudo reproducir el problema en sistemas actualizados.
Microsoft se desvincula de los fallos con los SSD en Windows 11
De ahí que comenzó a recopilar informes de los usuarios con detalles adicionales de los afectados. Y es que tras llevar a cabo una investigación exhaustiva, Microsoft no ha encontrado ninguna relación entre el parche de seguridad de Windows y los errores de los discos duros reportados. Esta es una declaración oficial de la propia Microsoft en una alerta de servicio que acaba de publicar online.
Al mismo tiempo, aseguran que seguirán monitorizando los comentarios tras el lanzamiento de cada actualización de Windows e investigarán informes futuros. De igual modo, Microsoft también ha trabajado con fabricantes de dispositivos de almacenamiento para intentar reproducir el problema, pero sin éxito. Señala que ni la telemetría, ni las pruebas internas, han revelado un aumento en los fallos de discos o la corrupción de archivos, tras instalar la actualización KB5063878 para Windows 11 24H2.
Este problema apareció por primera vez hace unos días y lo reportaron usuarios japoneses que experimentaron problemas con el SSD. Este se produce durante operaciones de escritura intensivas, como escribir archivos grandes o muchos a la vez, en unidades con más del 60 % de capacidad usada. Todo ello tras instalar la actualización mencionada en Windows 11 24H2.
Además, según los informes de los usuarios afectados, algunas de las unidades afectadas se reactivaron tras reiniciar el ordenador, pero otras permanecen inaccesibles incluso después de reiniciar el sistema. Una vez Microsoft se desvincula de todo ello, hasta que se encuentre y solucione la raíz de este problema, se recomienda a los usuarios afectados que eviten copiar o escribir archivos grandes decenas de gigabytes en Windows 11.
