Microsoft ha corregido un fallo en Microsoft Defender que hacía aparecer avisos falsos de que el antivirus estaba desactivado en equipos con Windows 10, Windows 11 y Windows Server. El problema, activo desde finales de agosto, generaba notificaciones persistentes en el arranque del sistema y también de forma intermitente durante el uso diario. La compañía ya ha publicado la actualización que elimina estos mensajes erróneos.
La solución llegó con la versión 4.18.26080.4 de las definiciones de Defender, desplegada el jueves. Pese a la alarma que generaban las notificaciones, el antivirus nunca dejó de funcionar: seguía activo y escaneando en tiempo real. El problema real residía en el sistema de avisos, que ignoraba cualquier intento de silenciarlo desde el centro de notificaciones y acababa provocando fatiga entre usuarios domésticos y quebraderos de cabeza para los administradores que gestionaban varios equipos a la vez.
Qué versiones de Windows se vieron afectadas
El fallo afectaba a Windows 11 en las versiones 23H2 a 26H1, a Windows 10 en las ediciones 22H2, 21H2 y LTSC, y también a Windows Server en sus versiones 2025, 2022, 2019, 2016, 2012 y 2012 R2. El problema comenzó el 28 de agosto y se repetía en cada arranque del sistema.
La notificación se mostraba como una advertencia de que la protección en tiempo real estaba apagada, aunque el motor de Defender no dejó de vigilar el sistema en ningún momento del episodio. Microsoft ha confirmado que el error se limitaba a la lógica que genera los avisos, sin relación alguna con el estado real de la protección del equipo, y que persistía incluso después de que el usuario intentara descartarlo desde el centro de notificaciones. Aunque el fallo generaba alarma, no exigía ninguna acción de emergencia por parte del usuario, ya que la protección real del sistema nunca estuvo comprometida en ningún momento del proceso.
Cómo comprobar si el PC ya tiene el parche instalado
No hace falta tocar el registro ni reinstalar el sistema para librarse de estas alertas. La actualización llega de forma automática a través de Windows Update, el mismo canal que Microsoft utiliza para distribuir las definiciones de seguridad de Defender. En la mayoría de los equipos, la corrección se instala sin que el usuario tenga que intervenir.
Si preferís comprobarlo vosotros mismos, podéis abrir la aplicación de Seguridad de Windows, entrar en el apartado de protección antivirus y consultar la versión de las definiciones instalada: si el número es 4.18.26080.4 o superior, el equipo ya cuenta con la corrección. Cuando la actualización no llegue de forma inmediata, basta con entrar en Configuración, pulsar en Windows Update y seleccionar Buscar actualizaciones para forzar la descarga de las últimas definiciones sin esperar al ciclo automático. Este método resulta especialmente útil en entornos empresariales, donde los administradores gestionan la distribución de definiciones de forma centralizada y prefieren confirmar manualmente que cada máquina ha recibido el parche.
Otro fallo resuelto días antes en Windows Defender
Este no es el único susto reciente para los administradores de Windows. Días antes, Microsoft había compartido una solución manual para otro problema que bloqueaba el acceso de algunos usuarios debido a una aplicación demasiado estricta del aislamiento de identidad de máquina (Machine Identity Isolation). El fallo impedía que ciertos usuarios iniciaran sesión con normalidad, y la compañía publicó los pasos necesarios para aplicar el ajuste manualmente mientras trabajaba en la corrección.
La compañía también lanzó una actualización fuera de banda para corregir errores introducidos durante el último Patch Tuesday. Las actualizaciones mensuales de seguridad siguen provocando alguna regresión ocasional, pero conviene instalarlas: el número de vulnerabilidades que Microsoft corrige cada mes ha crecido con el apoyo de la inteligencia artificial, lo que deja menos margen para saltarse una actualización aunque traiga temporalmente algún efecto secundario. Ambos episodios se han producido en un intervalo de pocos días, lo que da una idea del ritmo de correcciones que Microsoft mantiene actualmente sobre Windows.
