Si estás pensando en montar un servidor Plex en casa, la verdad es que estás teniendo una gran idea. Este servidor nos permite montar nuestra propia biblioteca de fotos, música, películas y series en nuestro servidor casero, o en un PC, para acceder a todo el contenido en streaming desde cualquier dispositivo.
Montar y poner en marcha este servidor no tiene ninguna complicación. Ya os explicamos cómo instalar y configurar Plex en tu ordenador de casa para empezar a usarlo sin complicaciones y totalmente gratis. Siguiendo esos pasos no tendrás ningún problema. Sin embargo, sí que puede darse el caso de que, al empezar a usarlo, te encuentres con algunos puntos clave que estropean tu experiencia con el servidor multimedia.
Te voy a explicar cuáles han sido los problemas que yo me encontré, y cómo puedes evitarlos tú fácilmente.
Calidad muy baja, o reproducción a saltos
Este es uno de los problemas más comunes que nos podemos encontrar cuando vamos a usar Plex en casa. Y es que, después de montarlo todo y comprobar que todo funciona sin problemas, al intentar reproducir algo, nos damos cuenta de que la experiencia no es la mejor.
Puede ocurrir que la calidad sea demasiado baja y veamos la imagen muy pixelada. O al contrario, que tengamos una calidad tan alta que la reproducción vaya a saltos.
Para evitarlo, lo que tenemos que hacer es configurar la calidad predeterminada que queremos usar. Si tenemos un servidor potente, y una buena conexión LAN cableada, podemos ajustarlo a 4K. De lo contrario, 1080p está muy bien para mantener ese equilibrio.
Mala organización de las bibliotecas de Plex
Crear las bibliotecas es uno de los puntos clave de Plex. Y, si lo hacemos mal, es uno de los aspectos que más va a estropear nuestra experiencia de uso. Mucha gente utiliza una misma carpeta para guardar todo: películas, series, documentales, etc. Y esto es totalmente contraproducente para Plex. Es necesario, sí o sí, separar el contenido.
Podemos tener varias carpetas de series, igual que varias de películas, ya que Plex nos permite muy bien indexar varias carpetas de un mismo contenido a la vez. Pero lo importante es que esté todo separado, ya que de lo contrario no reconocerá bien el contenido.
Además, aunque no es obligatorio, se recomienda usar la estructura de carpetas oficial que recomienda Plex para poder ver todos los metadatos correctos y tener carátulas, sinopsis, etc. Esto implica organizar el contenido de la siguiente manera:
Para que Plex identifique el 100% de tu contenido y descargue los metadatos correctos (carátulas, sinopsis, actores), sigue estas estructuras recomendadas por Plex:
- Películas: /Películas/Nombre Película (Año)/Nombre Película (Año) [Calidad].ext
- Ejemplo: /Películas/Origen (2010)/Origen (2010) [1080p].mkv
- Series: /Series/Nombre Serie/Temporada XX/Nombre Serie – sXXeYY – Título Episodio.ext
- Ejemplo: /Series/Breaking Bad/Temporada 01/Breaking Bad – s01e01 – Piloto.mkv
Activa, o desactiva, la transcodificación por hardware de Plex
Plex puede convertir en tiempo real contenido de un formato a otro. Esto es útil, por ejemplo, si nos conectamos desde una red demasiado lenta y queremos reducir la calidad para verlo sin cortes. O cuando intentamos reproducir un formato incompatible en una tele. Pero, a menudo, la transcodificación da muchos más problemas de los que soluciona.
Lo primero de todo es que la transcodificación por software no vale de nada. Aunque tengas una CPU muy potente, no va a poder codificar todo lo rápido que se necesita y vas a tener cortes. Esto se soluciona con la transcodificación por hardware, ya que optimiza mucho mejor los recursos. Pero hay dos problemas: muchos NAS no la soportan, ya que para usarla es necesario que el procesador sea relativamente nuevo, de fabricante Intel, y soporte la tecnología Quick Sync Video. Y también es necesario tener Plex Pass para usarla.
Si no necesitas reducir calidad, ni reproduces formatos extraños, lo mejor es desactivar la función.
No tener espacio suficiente ni plan de escalado
Una vez montas un servidor Plex, el espacio de tus discos duros empieza a mermar muy rápido. Pero mucho. Un ‘Remux’ de un Blu-ray 4K (una copia 1:1 sin pérdida de calidad), por ejemplo, puede ocupar entre 50 y 80 GB. Sin embargo, un ‘encode’ (una versión recomprimida) de alta calidad puede reducir ese tamaño a 15-25 GB con una pérdida de calidad visual mínima para la mayoría de usuarios. Y una serie en alta resolución, cada capítulo son 3 GB, los cuales tenemos que multiplicar por 10, 20 o más episodios por temporada. Esto hace que, en muy poco tiempo, nos quedemos sin espacio.
Hay varias opciones en este punto. O bien contar con un buen almacenamiento (varios teras en un NAS), y buena posibilidad de escalado (mediante bahías, docks externos, o discos duros USB), o directamente ir viendo, y borrando, el contenido a media que lo vamos descargando.
Otra opción es dejar de lado el 4K y optar por contenido Full HD 1080p, que ocupa mucho menos espacio y, casi siempre, no vamos a notar la diferencia.
