Cada vez es más importante mantener nuestra privacidad cuando nos conectamos a Internet. Pero, por desgracia, cada vez es más complicado hacerlo. Los sistemas operativos, programas, navegadores e incluso las webs que visitamos buscan constantemente recoger la mayor cantidad de información sobre nosotros con el fin de poder entrenar a las IAs, hacer uso del Big Data y, sobre todo, mostrarnos publicidad personalizada. Sin embargo, a pesar de que es complicado preservar la privacidad, hay programas que son más o menos respetuosos con ella. Y, si usas Google Chrome, no estás precisamente protegido en este sentido.