Hay ciertas aplicaciones que llevan entre nosotros una buena cantidad de años, como sucede con el editor de textos Word de Microsoft. Evidentemente son programas que van evolucionando con el paso del tiempo para adaptarse a los tiempos y sistemas operativos actuales.
Os contamos todo esto porque en estos momentos el programador Justin Marshall ha logrado que Word para Windows 1.1a, la versión que Microsoft lanzó en 1990, se ejecute de forma nativa en equipos con Windows 11. El proyecto recupera el código fuente original para generar un ejecutable real de 64 bits, sin depender de emuladores ni máquinas virtuales, y nos permite abrir en nuestros PC actuales el editor de texto tal y como funcionaba a principios de los noventa.
Marshall, colaborador habitual de foros de tecnología, ha trabajado a partir del código que Microsoft liberó en 2014. El resultado no es una recreación visual ni una capa de compatibilidad, es un binario nativo x64 que corre directamente sobre el sistema operativo moderno, sin trucos de emulación de por medio.
Se trata, literalmente, de la versión de 1990 funcionando en un ordenador con Windows 11, muchos años antes de que existieran la cinta de opciones, los formatos .docx o cualquier función conectada a la nube.
Un binario de 64 bits de Word que corre sin emulación en Windows 11
Word para Windows 1.1a llegó en 1990 como la segunda actualización de Word 1.0, la primera versión del programa pensada para el entorno gráfico de Windows tras años de funcionar únicamente sobre MS-DOS. Al abrir el programa en un ordenador actual, la interfaz no tiene nada que ver con el Word que conocemos hoy, ya que no hay botón de Copilot, ni guardado en la nube, ni plantillas de diseño. Solo una hoja en blanco con unas pocas opciones de formato y el lenguaje visual propio de los primeros entornos gráficos de Microsoft, el mismo que definió Windows 3.0 en su momento.
Si sois de los que utilizaron Word en los noventa, o incluso a comienzos de este siglo, la experiencia os traerá de vuelta recuerdos muy concretos. Y no se trata solo del propio programa: quien viviera de cerca aquel primer ecosistema de Windows puede reconocer en esta interfaz buena parte de la estética de la época.
El código abierto de 2014, la pieza que hizo posible el proyecto
Nada de esto habría sido posible sin que Microsoft liberara el código fuente de Word para Windows 1.1a en 2014, una decisión que permitió a la comunidad de desarrolladores estudiar por primera vez de forma oficial la arquitectura interna de uno de sus programas más antiguos. Con acceso a las rutinas originales escritas para aquel Word de 1990, Marshall pudo trabajar directamente sobre el código para generar la versión compilada en 64 bits que hoy circula entre los aficionados a la preservación de software.
Por lo tanto, el resultado que podemos descargar y probar en nuestros equipos no es una reconstrucción visual, sino el propio programa original adaptado para ejecutarse en la arquitectura moderna. Ese acceso al código original marca una diferencia respecto a otros proyectos de preservación de software antiguo, que suelen depender de emuladores o máquinas virtuales para funcionar en hardware moderno. En este caso, el resultado es un ejecutable que se integra directamente en Windows 11 como cualquier otro programa nativo.
Para terminar, os diremos que el ejecutable de Word para Windows 1.1a está disponible para quien quiera descargarlo y probarlo en su propio equipo desde su propia página de GitHub.
