Joe Belfiore y Brad Silverberg, dos antiguos vicepresidentes de Microsoft, han desmentido un mito que lleva décadas circulando entre los aficionados a la informática: la barra de tareas de Windows 95 no se inspiró en el Dock que Steve Jobs presentó con NeXTSTEP en 1988. Como vamos a ver, ambos directivos explican que el diseño surgió de forma independiente dentro de Microsoft, a partir de un proyecto cancelado y de un problema concreto de Windows 3.1.
Para que nos pongamos en situación, la polémica arrancó cuando el ex ingeniero de Microsoft Dave Plummer mostró en X su nuevo monitor Dell UltraSharp de 5K, y alguien se fijó en que su barra de tareas de Windows 11 aparecía alineada a la izquierda. La pregunta sobre por qué la mantenía así derivó en otra, más de fondo: de dónde había salido ese elemento de interfaz. Un usuario mencionó incluso RISC OS, y alguien apuntó que un ingeniero de Acorn habría pasado por NeXT, dando lugar al Dock, que a su vez habría inspirado la taskbar de Windows 95. Esa cadena de suposiciones llevó a Silverberg y a Belfiore a intervenir directamente en el hilo.
El Dock de NeXT y la versión de Brad Silverberg y Danny Oran
El Dock de NeXT debutó en 1988 como una de las señas de identidad de NeXTSTEP, el sistema operativo de estaciones de trabajo que desarrolló NeXT, la compañía que Steve Jobs fundó tras salir de Apple. Esa franja fija, donde el usuario anclaba los iconos de sus aplicaciones, se convirtió en el antecesor directo del Dock que hoy usa macOS.
Como os podéis imaginar, la similitud visual entre esa franja y la barra de tareas de Windows 95, lanzada siete años después, alimentó durante mucho tiempo la idea de que Microsoft había copiado la idea de Jobs. Brad Silverberg, vicepresidente senior y responsable de producto de MS-DOS y Windows en los años noventa, lo desmiente de forma tajante: «El Dock de NeXT era bastante distinto de la Taskbar de Win95». Win95 desarrolló la Taskbar por su cuenta y no la tomó de NeXT. Lo he hablado con el diseñador de la interfaz de Win95, Danny Oran, que reiteró que él mismo ideó el diseño, sin tomarlo de NeXT».
Joe Belfiore, que se incorporó a Microsoft en 1990 para trabajar en OS/2 y pasó después a Windows NT, respaldó esa versión con una frase igual de directa: «El Dock de NeXT NO llevó a la taskbar. Dos cosas lo hicieron». Belfiore no habla desde fuera: en 1993 era el program manager al frente de la interfaz de usuario de Chicago, el nombre en clave del proyecto que acabaría siendo Windows 95, y suyas fueron las decisiones detrás del menú Inicio y de la barra de tareas. Se quedó en Microsoft otras tres décadas, trabajando en Windows XP, Windows Phone y Windows 10, hasta retirarse como vicepresidente corporativo en 2022.
El proyecto Cairo y el fallo de las ventanas en Windows 3.1
Las dos cosas que menciona Belfiore son un proyecto cancelado de Microsoft, Cairo, y una carencia concreta de Windows 3.1. Cairo estuvo activo entre 1991 y 1996, construido alrededor de la idea de Bill Gates de tener «la información al alcance de los dedos», y nunca llegó a comercializarse como sistema operativo independiente.
El equipo de Cairo ya tenía una bandeja siempre visible en la parte inferior de la pantalla, pensada como zona donde arrastrar y soltar archivos entre aplicaciones. Plummer llegó a publicar en el mismo hilo una captura del escritorio de Cairo con esa bandeja, años antes de que Windows 95 saliera al mercado. Ese trabajo de interfaz pasó a Chicago mientras Cairo seguía en desarrollo, aunque por sí sola no resolvía el problema que Windows 95 necesitaba solucionar.
El segundo factor tiene que ver con una carencia de Windows 3.1: una vez minimizada una ventana, el usuario apenas tenía forma de localizarla entre el resto de programas abiertos. En palabras de Belfiore: «En Win95 necesitábamos un lugar para ventanas minimizadas, algo heredado de Win3.1». Queríamos una única superficie que lanzara apps y te permitiera restaurarlas: esos son los botones de la taskbar. Usar los botones para lanzar no llegó hasta años después».
