Internamente, el sector del software centrado en la ofimática, en ocasiones, es más complejo de lo que podríamos pensar en un principio. Ahora os vamos a hablar de uno de los componentes más importantes como es ODF, también conocido como Open Document Format.
Antes de nada y a modo de curiosidad, os diremos que hace cosa de dos décadas, el mencionado formato superó la votación de su proyecto de estándar internacional en el comité ISO/IEC JTC 1/SC 34. Su aprobación por parte de la comunidad fue unánime.
Pues bien, en estos instantes podemos afirmar que dos décadas después, ODF sigue siendo lo que era el día de su ratificación: el único estándar internacional abierto, independiente y de libre implementación para documentos ofimáticos. Así, a estas alturas podemos decir que este estándar no tiene comportamientos internos no documentados, como sucede en otros casos como los utilizados por Microsoft en Office.
Al mismo tiempo, no tiene ningún proveedor con objetivos comerciales que pueda redefinir su significado y objetivo final en el futuro. La especificación está disponible públicamente y sin coste alguno a través de la ISO, para todo el mundo. Es más, sus esquemas y desarrollo son auditables, para mayor transparencia. Incluso sus implementaciones son múltiples, independientes y gratuitas.
De ahí que ahora, 20 años después de su aprobación, podamos afirmar que ODF es el único formato de documentos ofimáticos que cumple con la normativa libre. Todo ello a pesar de que los servicios de la Comisión Europea están sometidos a una presión constante en este sentido.
Por qué ODF es el formato ofimático más libre y transparente
Llegados a este punto os diremos que The Document Foundation, desarrolladores de la suite LibreOffice, celebrará el vigésimo aniversario de ODF con una serie de publicaciones e informes para promover la comunidad. Además, la conferencia de LibreOffice dedicará una sección completa a ODF, ahora que se está desarrollando la versión 1.4 de la especificación.
Pues bien, para todos aquellos que os preguntéis las razones por las que el formato Open Document Format se considera como el más libre y transparente, en principio es porque fue diseñado como un estándar abierto. Pero hay más, como os vamos a contar a continuación.
- Se trata de un estándar abierto de verdad. Y es que ODF está definido por la organización OASIS y aprobado como norma ISO/IEC 26300. Eso significa que cualquier desarrollador puede implementar el formato sin pedir permiso ni pagar licencias de ningún tipo.
- Tiene una especificación pública y completa. Su estructura está documentada en cuanto a cómo se guardan los textos, las hojas de cálculo, los estilos, las imágenes o los metadatos. No hay partes secretas ni ocultas dependientes de una empresa.
- Se basa en tecnologías simples y auditables. Cabe destacar que un archivo .odt, .ods u .odp es básicamente un contenedor ZIP con XML legible dentro de su contenido. Eso permite analizar los documentos manualmente y en profundidad, recuperar la información dañada, automatizar las conversiones, o preservar los documentos a largo plazo.
- Independencia total. El formato ODF no depende de empresas tecnológicas como Microsoft, Google ni de ninguna otra. Muchos programas y suites ofimáticas pueden usarlo como sucede con LibreOffice, OpenOffice u OnlyOffice.
