Linux Mint ha adelantado cómo piensa resolver un problema que arrastra desde hace tiempo, nos referimos a la acumulación de núcleos antiguos que van llenando nuestro disco duro sin que nadie los borre.
La solución llegará con la próxima versión importante de la distribución, prevista para la Navidad de este mismo año. Aquí se trasladará la gestión del kernel fuera del Gestor de Actualizaciones. De hecho, esta no es la primera vez que Mint ofrece esta posibilidad. En versiones anteriores, el propio Gestor de Actualizaciones permitía ver y eliminar núcleos uno a uno, pero esa función se retiró en algún momento del pasado.
Ahora vuelve con otro enfoque, ya que la nueva página de Kernels vive dentro de la herramienta de Administración del Sistema, así que la encontraremos en el mismo sitio tanto si usamos Linux Mint como LMDE.
Qué cambia frente al antiguo gestor de actualizaciones
La diferencia principal está en cómo se organiza la información. En lugar de mostrar cada versión suelta, la nueva pantalla agrupa los núcleos por series. Configurarla nos llevará apenas un momento y podemos elegir qué series nos interesa seguir y cuántas versiones queremos conservar como margen de seguridad para cada una.
A partir de ahí, el sistema trabaja solo. Las series elegidas siguen recibiendo actualizaciones a través del gestor de siempre, y cualquier versión que se salga del límite fijado desaparece durante una limpieza programada. Quien prefiera no esperar puede lanzar esa limpieza a mano cuando necesite espacio de inmediato, y también existe la opción de marcar núcleos concretos como Protegidos para que no se toquen, estén o no dentro de una serie vigilada. Así evitamos que un núcleo que todavía necesitamos se borre por error durante el repaso semanal.
La limpieza semanal funciona al margen de las actualizaciones
Ese es el detalle que distingue el planteamiento de Mint de otras soluciones, no depende de que instalemos una actualización para activarse. El repaso de núcleos corre por su cuenta con periodicidad semanal, revisando qué versiones se han quedado fuera de los límites que hemos marcado y retirándolas sin que tengamos que intervenir.
Al no atarse a una actualización concreta, la revisión se ejecuta igual aunque pasemos varias semanas sin instalar nada nuevo. Conviene aclarar que nada de esto está disponible todavía. Clement Lefebvre, responsable del proyecto, lo ha presentado como un adelanto de lo que llegará en el próximo lanzamiento de Linux Mint, así que por ahora se trata de una vista previa y no de una función instalada en los repositorios actuales.
Si queremos probarla en cuanto salga, conviene seguir el desarrollo de esa próxima versión mayor durante los próximos meses.
Fedora lleva años resolviendo esto mismo con DNF
Antes de que pensemos que se trata de una idea inédita, si miramos hacia otra de las grandes distros Linux, Fedora, veremos cómo resuelve este mismo problema desde hace años. Su gestor de paquetes DNF incluye un parámetro llamado installonly_limit, fijado por defecto en 3. Con eso basta, solo se mantienen instaladas las tres compilaciones de kernel más recientes en cualquier momento.
El mecanismo de DNF actúa en el mismo instante en que entra un núcleo nuevo mediante una actualización normal, eliminando lo que sobra como parte de esa misma transacción. No hay una tarea programada aparte, como sí ocurrirá con la limpieza semanal de Mint; si un núcleo se instala por una vía distinta al flujo habitual de DNF, se queda ahí sin que nadie lo revise.
Son dos formas de atacar el mismo problema: Fedora aplica un límite fijo ligado a cada actualización, mientras que Mint apuesta por darnos un control más granular sobre qué conservar y durante cuánto tiempo.
Otras novedades de Linux Mint: Fcitx5 en Cinnamon
La gestión del kernel no fue lo único que trajo el resumen de julio. El equipo también publicó nuevas ISO con soporte de hardware ampliado (HWE) para Linux Mint 22.3, pensadas para quienes necesitan compatibilidad con equipos más recientes sin cambiar de versión mayor del sistema, como os contamos recientemente.
A eso se suma la llegada de Fcitx5 al entorno Cinnamon, con funcionamiento idéntico tanto en Wayland como en X11. Precisamente Wayland ha dado otro paso relevante, el proyecto ya lo considera lo bastante estable como para incluirlo de forma nativa en el próximo lanzamiento navideño.
