Desde que existen los «Dark mode» o «modo noche» en los sistemas operativos y navegadores, las horas de navegación han dejado de ser sinónimo de fatiga ocultar. Pero existe una extensión que funciona especialmente bien y que podemos descargar desde la propia Chrome Web Store: Dark Reader.
A día de hoy, muchas páginas web siguen apostando por los fondos blancos, agresivos para nuestra vista y poco funcionales en comparación con los fondos oscuros. Pero Dark Reader se encarga de llevar un enorme surtido de webs al fondo oscuro. Y lo hace siendo open source y adaptada a prácticamente cualquier navegador. Desde Chrome, Pasando por Safari hasta Edge, tendrás horas de navegación reduciendo al mínimo el cansancio visual y los dolores de cabeza.
Todo se basa en su capacidad para invertir el color de fondo y también del texto. A lo que hemos de unir sus buenos controles de brillo, contraste e incluso para la tipografía del texto. Además, no nos aborda con anuncios promocionales u ofertas comerciales. Por lo que tenemos a nuestro alcance una navegación perfecta para largas sesiones de trabajo o entretenimiento.
Así es Dark Reader
Dark Reader es una extensión que convierte cualquier navegador compatible en un ecosistema perfecto para leer, trabajar o navegar a través de cualquier web evitando nuestra fatiga ocular. Puedes descargarla directamente desde su repositorio oficial en Chrome Web Store, pero también en Mozilla Add-ons, Edge y Safari Extensions en cuestión de segundos.
Una vez que la activemos, la extensión transforma todas las webs en un modo oscuro real. Y lo hace invirtiendo los tonos blancos del fondo en negros o grises para que nuestra vista reciba menos luz potente. El resultado se deja notar de inmediato. Textos claros, buen contraste y una interfaz que ayuda a que nos concentremos.
Pero hay una cuestión que la diferencia de los modos nativos oscuros de las diferentes webs o sistemas. Y es que desde esta extensión podemos personalizar la intensidad de la oscuridad, el contraste, brillo y hasta el tipo de letra. Por lo que puedes adaptarla plenamente a tu gusto. De hecho, incluso puedes alternar entre modo claro y oscuro mediante un atajo de teclado configurable.
Dark Reader también respeta el diseño de cada página web: los menús, enlaces e imágenes son legibles y funcionales. Por lo que se evitan problemas a la hora de distorsionar u ocultar cualquier contenido que suele ir de la mano de este tipo de programas.
Privacidad, salud y actualizaciones constantes
Pero lo que más puede relajar al usuario de cara a su utilización es su naturaleza open source. Podemos hacernos con su código de manera pública. Así, podemos distinguir que no recopila nuestro historial, contraseñas ni ningún tipo de información personal. Y además, se actualiza de manera constante gracias a su comunidad, parcheando errores o mejorando aún más los ajustes de la extensión.
Para nuestros ojos, la reducción de luz blanca es fundamental para prevenir cualquier tipo de fatiga ocular. A la larga, la intensidad de la luz blanca puede incluso generar insomnio, por lo que es una recomendación que viene incluso por parte de oftalmólogos y expertos en ergonomía. Los usuarios podemos navegar tranquilos por la noche, leer largos textos, programas, estudiar, escribir o cualquier actividad que se te ocurra sin miedo a forzar nuestra vista. Por lo que estamos ante una elección inteligente para quienes valoran la salud, comodidad y privacidad a la hora de navegar.
