¿Podría ser Windows 10 el último Windows de Microsoft?

A escasas semanas de la llegada de la nueva gran actualización por parte de Microsoft para Windows 10, la Creators Update, la propia firma ya ha confirmado de manera oficial por primera vez que, a lo largo del presente año 2017, dispondremos de una segunda actualización importante para este mismo sistema.

Esto ha sucedido durante un evento que se celebraba en Australia y no hace más que confirmar las especulaciones que apuntaban hacia el otoño, en torno a los meses de octubre o noviembre, para la llegada de la conocida como Redstone 3. Lo cierto es que estas actualizaciones de Windows 10 están creando mucha más expectación entre los millones de usuarios de todo el mundo que hacen uso del sistema operativo de los de Redmond, de lo que sucedía antaño en versiones anteriores del mismo software.

Una situación similar pasamos cuando llegó la Anniversary Update y ahora con la Creators, con la que llevamos especulando durante meses acerca de lo que traerá o no, tanto a nivel de mejoras de funciones, novedades o renovación de interfaz de usuario. Y es que claro, a diferencia de lo que en su momento sucedía con otras versiones más antiguas de Windows, se especula con el hecho de que este Windows 10, al tratarse de una rolling release, podría ser el último Windows como tal que lanzase la firma.

Windows 10 estaría en constante evolución

De este modo, Windows 10 se trata de un modelo de actualización continua, esto quiere decir que nos encontramos ante un sistema operativo en constante desarrollo, de ahí la extrema importancia que tienen los actuales desarrollos de mejoras que se van poniendo a disposición de los clientes. Acerca de este hecho, por el momento no hay confirmación oficial alguna por parte de Microsoft, son todo especulaciones, aunque no sería de extrañar.

Windows 10

De ahí el interés de la propia compañía en que todos sus usuarios, servicios, plataformas y aplicaciones, giren en torno y formen parte de lo que se podría denominar como el universo Windows 10; y es que tampoco tendría mucho sentido que con el esfuerzo que están poniendo en todo ello y a todos lo niveles, una vez que lo vayan logrando (si es que lo logran), lancen un nuevo “Windows X”.

Hay que tener en cuenta que estas grandes actualizaciones no se limitan a unas cuantas correcciones de errores, parches, y nuevos botones, sino que podrían traer de la mano importantes cambios en el núcleo del sistema. Sirva como ejemplo el Project NEON en el que trabaja la firma y del que se espera que veamos los primeros vestigios en la mencionada Redstone 3. Este traerá un importante rediseño de la interfaz general de Windows 10, y sus correspondientes aplicaciones, claro.

De ser así, quizá algunos echen de menos la intensa espera para la llegada de un nuevo Windows y todo lo que ello suponía, pero bajo mi punto de vista, es mucho más interesante poder seguir trabajando y mejorando una misma plataforma ya asentada entre el gran público, que intentar dar un giro de 360 grados cada pocos años con una nueva versión del sistema operativo.

Artículo de opinión.