¿Tu portátil nuevo trae FreeDOS? Conoce a fondo este sistema

¿Tu portátil nuevo trae FreeDOS? Conoce a fondo este sistema

Rubén Velasco

Lo normal cuando compramos un ordenador nuevo, de sobremesa o portátil, es que este venga con un Windows instalado, y con una clave OEM del sistema operativo. Esto, generalmente, suele encarecer el precio, y, si ya tenemos una licencia del sistema operativo suele suponer un gasto innecesario que podemos ahorrar. Por ello, cada vez son más los fabricantes que lanzan al mercado ordenadores nuevos sin sistema operativo. O, mejor dicho, con un sistema operativo alternativo conocido como FreeDOS.

Qué es FreeDOS: un poco de historia

FreeDOS es un sistema operativo totalmente gratuito y de código abierto que ofrece a los usuarios un entorno completo inspirado en MS-DOS. Es más, este sistema ofrece los mismos comandos que MS-DOS, y es compatible con todos sus programas. Es, a grandes rasgos, una versión gratis de DOS capaz incluso de ejecutar las versiones primigenias de Windows, de la 1.0 a la 3.11.

FreeDOS

Este sistema operativo comenzó sus andadas en 1994, después de que Microsoft decidiera no vender más MS-DOS y centrarse solo en Windows. En aquel entonces podría utilizarse como un sistema operativo totalmente funcional, aunque hoy en día cualquier sistema como MS-DOS, que nos ofrezca un terminal negro sobre el que ejecutar comandos, se queda corto, y no sirve para mucho más que para ejecutar software y juegos retro. Además, es un sistema mono-tarea, por lo que solo podemos ejecutar un comando a la vez.

Aunque no es un sistema operativo que vayamos a utilizar en nuestro día a día, ¿por qué viene instalado por defecto en algunos portátiles? ¿Qué podemos hacer con él?

Por qué FreeDOS viene instalado en el portátil

Los fabricantes de portátiles tienen un acuerdo con Microsoft que les impide distribuir portátiles sin sistema operativo. Eso sería complicar demasiado la vida a muchos usuarios. Por ello, aquellos fabricantes que quieren ofrecer portátiles más baratos a cambio de no llevar una licencia de Windows, suelen incluir sistemas libres, como es el caso de Linux o, más común, FreeDOS.

El objetivo principal de incluir este sistema operativo es que, cuando el usuario encienda el portátil, pueda realizar algunas tareas básicas en lugar de tener que entrar en la BIOS o ver el error de sistema operativo no encontrado. Como los portátiles de hoy en día no tienen disquetera, y la mayoría ni siquiera lector de DVD, este sistema está preparado para permitirnos cargar cualquier contenido desde un USB. Pero, como decimos, está muy limitado.

¿Realmente merece la pena el ahorro?

Como no vamos a usar FreeDOS con nuestro portátil nuevo, lo que vamos a hacer, casi seguro, es instalar otro sistema operativo, ya sea Windows o Linux. Si vamos a elegir una distro Linux, como Ubuntu, entonces no tendremos que preocuparnos por las licencias del sistema operativo. Con que el portátil con este sistema sea un euro más barato que el que trae licencia de Windows, ya estaremos ahorrando. Además, hay que tener en cuenta que, al no traer Windows, el portátil tampoco viene con programas pre-instalados, por lo que ganamos en privacidad.

Si queremos instalar Windows en el nuevo portátil, entonces debemos valorar. Una licencia Retail del sistema operativo cuesta entre 150 y 250 euros. Demasiado cara. Sin embargo, una licencia OEM podemos encontrarla en la red por entre 5 y 10 euros. Y esta licencia será igual de válida que la que viene cuando compramos un PC con un Windows pre-instalado. La diferencia es que tendremos que instalar nosotros mismos el SO en vez de tenerlo ya instalado. Eso sí, al instalar Windows 10 a mano evitaremos todo el software publicitario que viene en los portátiles.

Eso sí, debemos comparar muy bien los precios de los portátiles. Hay modelos en los que un ordenador con FreeDOS cuesta lo mismo, o más, que un modelo con Windows 10. Y también puede ocurrir que los modelos sin sistema operativo tengan un hardware diferente al de los modelos con Windows (por ejemplo, más RAM o distinta CPU). Esto se debe a que, aunque nos ahorramos la licencia de Windows, el portátil no tiene costes amortizados por el software que viene instalado por defecto en el sistema operativo de Microsoft. Por lo tanto, no hay tanto margen de maniobra para ahorrar, y hay que buscar la forma de ajustar el precio.

En el mejor de los casos teóricos, la diferencia entre un portátil con Windows 10 y uno sin sistema operativo debería ser de unos 150 euros. Pero en la práctica, como veremos, no hay tanta diferencia.

Cómo cambiar de sistema operativo

Lo bueno que tiene FreeDOS es que ocupa apenas unos megas en el disco duro. Y no es para nada intrusivo, por lo que no vamos a tener absolutamente ningún problema para hacer lo que queramos con nuestro ordenador. Lo único que vamos a necesitar es tener una memoria USB con el sistema operativo que queremos instalar para poder instalar el sistema que queramos en nuestro ordenador.

La mayoría de estos ordenadores vienen configurados para arrancar automáticamente desde el puerto USB, si hay uno conectado. Pero si no es así, podemos entrar en la BIOS o UEFI y cambiar el orden de arranque para que cargue primero esta unidad. Es más, si tenemos los conocimientos suficientes, incluso podremos ejecutar el instalador desde el propio FreeDOS, aunque no se recomienda hacerlo así.

Particiones instalar Windows 10

Cuando vayamos a instalar el sistema operativo podremos elegir. O bien eliminamos todas las particiones del PC, para dedicar el 100% del espacio a nuestro nuevo sistema, o podemos aislar la partición de FreeDOS, y guardarla de recuerdo, dedicando el resto del espacio a nuestro Windows 10 o a la distro Linux que prefiramos.

Con Windows o sin Windows, ¿qué es mejor?

Al final, un portátil es un portátil, y tenemos la libertad de instalarle el sistema operativo que nosotros queramos. Sin embargo, debemos tener en cuenta algunos factores. El primero de ellos es que, aunque dar la espalda al sistema operativo nos puede ayudar a ahorrar, esto no siempre es así. Debemos comparar muy bien el procesador, la memoria, el SSD y la gráfica para asegurarnos que la diferencia de precio corresponde al mismo portátil y no a otro que, además de no tener SO, es de gama inferior.

Si tenemos conocimientos suficientes como para instalar un sistema operativo desde cero nosotros mismos, podemos ahorrarnos la diferencia en comprar el modelo con FreeDOS. Incluso podemos optar a un modelo con un hardware superior al mismo precio. Sin embargo, si no tenemos conocimientos suficientes como para instalar Windows o Linux desde cero, y lo que queremos es abrir la caja, encenderlo y empezar a usarlo, entonces la opción con FreeDOS no es para nosotros; mejor elegir un portátil que venga con Windows instalado y su correspondiente licencia.