Windows 11 va a retirar la opción de configurar una imagen como contraseña, un método heredado de Windows 8 que permitía desbloquear el equipo trazando gestos sobre una fotografía. La función ha empezado a desaparecer entre las alternativas de inicio de sesión del sistema, lo que refuerza su apuesta por Windows Hello y el PIN vinculado al dispositivo como métodos de acceso principales.
Eso sí, por el momento Microsoft no ha confirmado oficialmente ni el alcance ni el calendario del cambio. Lo que debemos saber es que todo esto afectaría, sobre todo, a la posibilidad de crear nuevas contraseñas de imagen desde el panel de Configuración, dentro del apartado de Cuentas y Opciones de inicio de sesión. Quienes ya tuvieran este método activo podrían seguir utilizándolo por el momento, ya que el sistema no bloquea de forma inmediata a los usuarios que lo mantengan configurado.
Una función pensada para tablets que Windows 8 popularizó
La contraseña con imagen llegó con Windows 8, en un momento en el que Microsoft apostaba por el uso táctil de sus equipos frente al teclado y el ratón tradicionales. El sistema permitía elegir una fotografía personal y trazar tres gestos, líneas, círculos o toques, sobre puntos concretos de la imagen para desbloquear el equipo.
Aquel método funcionaba especialmente bien en tablets y portátiles con pantalla táctil, donde resultaba más rápido que escribir una contraseña en un teclado virtual. Con la generalización de equipos sin sensores táctiles y la consolidación de Windows Hello como sistema de referencia para la autenticación, la función fue perdiendo protagonismo dentro de Windows 11. Todo hasta el punto de que la opción habría dejado de aparecer en el menú de Configuración.
Ese paso, ocultar una opción antes de retirarla del todo, es habitual en el ciclo de vida de funciones que Windows sustituye por alternativas más modernas, como ocurrió previamente con otros elementos heredados de la interfaz táctil de Windows 8.
Windows Hello y el PIN local, las alternativas que impulsa Microsoft
El objetivo detrás de este cambio sería simplificar y reforzar la seguridad de Windows 11 en torno a Windows Hello. Este sistema permite desbloquear el equipo mediante reconocimiento facial o huella dactilar y, cuando el hardware no dispone de sensores biométricos, mediante un PIN que se almacena de forma cifrada en el chip TPM del dispositivo.
La diferencia frente a la contraseña con imagen es notable, ya que el PIN no viaja por la red, queda ligado físicamente al equipo y resulta más difícil de reproducir por un atacante remoto que unos gestos sobre una fotografía. Para activarlo, basta entrar en Configuración, ir al apartado de Cuentas y después a Opciones de inicio de sesión, donde también se puede configurar el reconocimiento facial o la huella si el equipo cuenta con los sensores necesarios.
El chip TPM 2.0, requisito obligatorio para instalar Windows 11 en equipos compatibles, es la pieza de hardware que sostiene esta arquitectura de seguridad. Este componente cifra el PIN y lo asocia al dispositivo físico, de forma que ni copiando ese código sería posible iniciar sesión en otro equipo sin repetir el proceso de configuración.
Qué hacer si todavía usamos este método de desbloqueo
Quienes mantengan configurada la contraseña con imagen, ya sea por costumbre o porque su equipo carece de sensores biométricos, no perderían el acceso de forma inmediata. El sistema seguirá reconociendo el método mientras no se modifique manualmente. Aun así, conviene ir sustituyéndolo ante la posibilidad de que una futura actualización lo elimine de forma definitiva.
| Característica | Contraseña de Imagen | PIN de Windows Hello |
|---|---|---|
| Base de Seguridad | Patrón visual (gestos) | Criptografía asimétrica + TPM 2.0 |
| Resistencia a Observación | Muy Baja (vulnerable a shoulder surfing) | Alta (el PIN se teclea, no se dibuja) |
| Resistencia a Ataques Remotos | Nula (es un secreto local, pero vulnerable si se captura la pantalla) | Muy Alta (el PIN no viaja por la red y está ligado al hardware) |
| Resistencia a Fuerza Bruta | Baja (espacio de gestos limitado y predecible) | Alta (el TPM bloquea tras varios intentos fallidos) |
| Vinculación al Dispositivo | No | Sí (el PIN es inútil en otro dispositivo) |
La recomendación pasa por configurar primero un PIN u otro método vigente y, una vez comprobado que funciona correctamente, retirar la antigua contraseña de imagen desde el mismo menú de Opciones de inicio de sesión. Así se evita que nos quedemos con una pantalla de bloqueo que combine métodos obsoletos con los estándares de seguridad que Windows 11 exige en sus versiones más recientes.
