El servicio de correo de Gmail concentra alertas bancarias, códigos de recuperación de otras cuentas y años de correspondencia personal, lo que lo convierte en un objetivo habitual para los ciberdelincuentes. Google pone a nuestra disposición varias funciones de seguridad que van más allá de la contraseña tradicional y que nos permiten blindar la cuenta frente a accesos no autorizados, además de evitar que la elimine por inactividad.
La configuración por defecto de Gmail prioriza la comodidad sobre la protección máxima, así que revisar unos cuantos ajustes marca la diferencia. El correo electrónico funciona como puerta de entrada para restablecer contraseñas de servicios bancarios, redes sociales o plataformas de trabajo, de ahí que los atacantes lo tengan como primer objetivo. Vamos a repasar las opciones que conviene activar y el motivo por el que Google puede borrar una cuenta aunque nadie la haya atacado.
Llaves de acceso y verificación en dos pasos: la autenticación reforzada de Google
El gigante de las búsquedas ha ido sustituyendo la contraseña tradicional por las llaves de acceso, un sistema que verifica nuestra identidad con la huella dactilar, el reconocimiento facial o el PIN del propio dispositivo. Podemos activarlas desde la sección de Seguridad de la Cuenta de Google y, una vez configuradas, evitan tener que recordar o escribir una clave cada vez que iniciamos sesión.
A diferencia de una contraseña, una llave de acceso no se puede copiar desde un correo de phishing ni reutilizar en otra web, porque la verificación ocurre en nuestro propio móvil u ordenador. Aun así, conviene mantener activa también la verificación en dos pasos como segunda barrera. El SMS sigue siendo la opción más extendida, pero muchos especialistas en seguridad recomiendan sustituirlo por las notificaciones push de la propia app de Google, que no dependen de la operadora ni quedan expuestas si alguien logra duplicar nuestra tarjeta SIM.
La empresa también ofrece la opción de generar códigos de un solo uso, pensados para poder entrar en la cuenta si perdemos el teléfono o no tenemos conexión. Conviene guardarlos en un lugar seguro y anotarlos aparte, porque son la vía de recuperación cuando el resto de métodos no están disponibles.
Protección Avanzada y revisión de accesos
Por otro lado, el Programa de Protección Avanzada de Google añade un nivel de seguridad pensado para quien maneja información especialmente sensible, como periodistas, activistas o responsables de cuentas corporativas. Activarlo exige el uso de claves de seguridad físicas o llaves de acceso para iniciar sesión y limita el acceso de aplicaciones externas que no cumplan sus requisitos, lo que puede afectar al funcionamiento de algún cliente de correo de terceros en Gmail.
Fuera de este programa, también nos conviene repasar de vez en cuando qué aplicaciones y servicios tienen permiso para acceder a nuestra cuenta de Google. Con los años se acumulan conexiones de apps que ya no usamos, y revocarlas desde el apartado de seguridad de la cuenta cierra puertas que podrían aprovecharse si esa aplicación sufre una filtración.
Mantener actualizado el número de teléfono y el correo de recuperación es igual de importante, porque son los datos que Google pide para confirmar nuestra identidad si perdemos el acceso a la cuenta.
Dos años de inactividad: por qué Google puede borrar tu cuenta
Desde finales de 2023, Google aplica una política que elimina las cuentas de los usuarios sin actividad durante dos años consecutivos, tal y como anunció la compañía en mayo de ese mismo año. La medida borra correos, fotos y archivos de Drive vinculados a esa cuenta, y afecta sobre todo a direcciones secundarias que abrimos para un proyecto puntual o una suscripción y que después olvidamos.
Google justifica la política por motivos de seguridad. Según sus propios datos, las cuentas abandonadas tienen al menos diez veces menos probabilidades de tener activada la verificación en dos pasos, lo que las convierte en un objetivo fácil para el spam y el robo de identidad. A esto se suma el límite de 15 GB de almacenamiento compartido entre Gmail, Drive y Fotos, que desde 2021 también contabiliza las fotos en alta calidad y los documentos de Workspace.
Para no perder la cuenta basta con iniciar sesión de vez en cuando, enviar un correo o ver un vídeo de YouTube con esa misma dirección. Cualquier actividad mínima reinicia el contador de los dos años. Revisar estos ajustes de seguridad no lleva más de cinco minutos, así que es un buen momento para comprobar cuáles tenemos activados y cuáles nos faltan por configurar.
