Son muchas las aplicaciones que de manera predeterminada nos encontramos preinstaladas en las instalaciones limpias de Windows. Para muchos usuarios, esta solución de software no es más que una molestia que ocupa el espacio en disco y consume recursos del equipo, y a veces con razón.
Os contamos todo esto porque la aplicación del Tiempo que viene instalada de serie en Windows 11, en ocasiones consume más de 1,2 GB de memoria RAM solo por mostrar un pronóstico y un mapa. El motivo hay que buscarlo en su arquitectura interna, basada en tecnología web y no en código nativo, algo que penaliza especialmente a los equipos con 4 u 8 GB de memoria.
Pruebas independientes de rendimiento han comprobado que la herramienta, instalada por defecto y anclada a la barra de tareas de millones de usuarios, dispara su consumo de forma desproporcionada para lo que debería ser una utilidad ligera. Comprobar si va a llover termina abriendo algo parecido a una sesión completa de un navegador funcionando en segundo plano.
Nueve procesos para consultar el tiempo en Windows
La explicación técnica está en cómo se desarrolló la aplicación. Aunque parece una utilidad nativa de Windows, en realidad es una versión reempaquetada de MSN Weather que se ejecuta sobre WebView2, el framework de Microsoft que renderiza contenido con el mismo motor Chromium que usa Microsoft Edge. Ese diseño permite actualizar el contenido sin tocar la aplicación base, pero también arrastra la sobrecarga habitual de un navegador completo.
Ese enfoque reparte el consumo entre varios subprocesos dedicados al renderizado, la red y los gráficos. Al desplegar el árbol de procesos en el Administrador de tareas, aparecen hasta nueve subprocesos de Chromium funcionando a la vez detrás de lo que debería ser un simple widget meteorológico. Cada uno añade su propio consumo de memoria, y la suma explica por qué una tarea tan sencilla como mirar el pronóstico se traduce en un gasto de recursos que no guarda proporción con lo que ofrece la app en pantalla.
De 500 MB en reposo a 1,2 GB al abrir los mapas
El comportamiento de la memoria varía según el uso, pero en ningún caso resulta discreto. Nada más abrirse, la aplicación ya supera los 1,2 GB sin que hayamos hecho nada especial. Cuando queda en segundo plano, el consumo baja y se sitúa entre 500 y 600 MB, una cifra que sigue siendo alta para un widget de este tipo. La cosa se complica al interactuar con los mapas: hacer zoom o moverse entre las distintas pantallas de pronóstico dispara el uso hasta 1,5 GB, con picos que llegan a 1,6 GB.
En un portátil con 8 GB de RAM totales, eso significa que una sola aplicación puede absorber casi una quinta parte de la memoria disponible, algo que resulta especialmente sensible en los equipos con memoria limitada, una configuración muy común en ciertos mercados. El repunte coincide con la carga de nuevas capas del mapa, que el motor Chromium debe renderizar de nuevo.
Apple resuelve lo mismo con 246,7 MB y sin publicidad
La comparación con macOS deja en mal lugar a la versión de Windows. La aplicación del Tiempo de Apple realiza la misma función básica consumiendo unos 246,7 MB, cinco veces menos que su equivalente en Windows 11. La diferencia es que Apple construyó su app como software nativo, sin recurrir a un contenedor web, y sin mostrar ningún tipo de anuncio.
Esa diferencia también se refleja en los procesos: mientras Windows 11 muestra hasta nueve procesos de Chromium en paralelo, la versión de Apple funciona como un único proceso nativo, sin depender de ningún motor de renderizado web adicional. La versión de Microsoft, en cambio, incluye publicidad diseñada para camuflarse entre los datos reales del pronóstico. Eso añade un motivo más de frustración: no solo pagamos en recursos por una aplicación pesada, sino que además ese peso viene acompañado de anuncios integrados de serie en el sistema operativo.
Cómo aligerar el widget mientras Microsoft prepara una versión nativa
Los nueve procesos detectados no equivalen automáticamente a una fuga de memoria, ya que Chromium reparte esas tareas en procesos que se liberan al cerrarlo. Aun así, si el equipo tiene memoria limitada, notaréis el impacto en el día a día. Mientras tanto, podéis aliviar la carga desactivando la ejecución en segundo plano del widget del Tiempo desde la configuración de Windows 11, o desinstalándolo y sustituyéndolo por una alternativa más ligera de la Microsoft Store.
Parte de los usuarios ya ha optado por ese cambio para evitar la sobrecarga. Según lo que se comenta entre analistas del sector, Microsoft tendría previsto aplicar optimizaciones de memoria a esta aplicación y podría abandonar la arquitectura basada en WebView2 en favor de una implementación nativa hacia finales de 2026, aunque esa fecha no está confirmada de forma oficial.
