En términos generales y desde hace años, Linux se presenta como un sistema operativo más privado y seguro que Windows, y con razón. Sin embargo, también debemos admitir que Windows tampoco se ha quedado atrás, ya que incluso en varios aspectos , el sistema de Microsoft incluso supera a Linux en este apartado.
Mucho se habla de los servicios en la nube y de mensajería cifrada, pero también merece la pena proteger los datos de nuestro PC local. De ahí precisamente la importancia de sacar el máximo provecho a las diferentes funciones relacionadas con la seguridad que nos proporcionan los sistemas operativos. Tanto Linux como Windows nos ofrecen algunas interesantes herramientas en este sentido, especialmente importantes en los tiempos que corren.
Ahora os vamos a mostrar algunas ventajas que nos ofrece el sistema operativo de Microsoft sobre la mayoría de las distribuciones Linux y que mejoran la seguridad del sistema, sus aplicaciones y datos almacenados.
El cifrado del disco duro por defecto
Debemos tener en cuenta que almacenar nuestros datos de forma segura es más importante que nunca. Esto se hace especialmente patente si trabajamos con un portátil que llevamos siempre encima. Y es que podríamos perderlo o que nos lo roben, exponiendo así cualquier dato que contenga en las unidades de disco.
Aquí es donde precisamente entra en juego el cifrado del disco local que lleva a cabo Windows. Debemos saber que el sistema cifra el disco de arranque por defecto y de manera automática. Si bien es posible cifrar el PC con Linux, tenemos que buscar la configuración y activarla, lo que reduce las probabilidades de que nos aprovechemos de todo ello, mientras que Windows lo hace por sí solo.
El inicio de sesión biométrico de Windows
En los tiempos que corren, lo cierto es que es más difícil robar nuestras huellas dactilares que cualquier contraseña. De ahí que en estos instantes podamos afirmar que el inicio de sesión biométrico que nos proporciona Windows, nos permite usar el rostro o la huella dactilar para iniciar sesión de forma rápida y segura.
A pesar de su comodidad y fiabilidad, Linux carece de un enfoque unificado para el inicio de sesión biométrico. Hay que configurarlo manualmente a través de herramientas independientes para todo ello, lo que supone un incordio. Por el contrario, desde hace tiempo el sistema de Microsoft viene con Windows Hello preinstalado, una solución integral para inicios de sesión biométricos. Todo ello nos permite usar la huella dactilar o el reconocimiento facial para acceder al contenido del equipo.
Windows fuerza las actualizaciones de seguridad
A pesar de la gran cantidad de críticas que los parches y actualizaciones que nos envía a Microsoft reciben de forma continua desde hace tiempo, son elementos clave para el buen funcionamiento del sistema operativo. La empresa nos envía estos componentes de software de seguridad de manera periódica y además obliga a los usuarios y sus equipos a instalar todo ello.
Aunque tenemos la posibilidad de retrasar su instalación unas semanas, más tarde o más temprano los parches de seguridad llegarán a nuestro ordenador. Llegados a este punto, merece la pena destacar que en la mayoría de las ocasiones esta es una ventaja para así estar protegidos ante las últimas vulnerabilidades y fallos de seguridad que el gigante tecnológico detecta, que no son pocos.
