Acostumbrados a los sistemas operativos estándar, que suelen ocupar una cuantiosa suma de GB en nuestro disco duro, se nos hace raro pensar en SO que sean extremadamente ligeros. Pero la realidad es que los hay, y es que lo son tanto que ni siquiera tenemos la necesidad de instalarlos en el disco interno de nuestro PC.
Este tipo de sistemas operativos son perfectos para darle una segunda vida a un PC antiguo, o incluso trabajar en otro PC sin dejar rastro. Además, facilita un entorno limpio a la hora de estudiar, escribir o incluso hacer videollamadas. Por ello, hemos seleccionado tres opciones de lo más sencillas, pensadas especialmente para todo tipo de público. El objetivo es que cualquier usuario pueda aprovechar las bondades de este tipo de entornos.
Por ejemplo, ChromeOS Flex apuesta por una simplicidad que se centra en un escritorio dominado por el navegador con actualizaciones automáticas y fluidez a la hora de llevar a cabo tareas ofimáticas o videollamadas. También encontramos a Linux Mint y Zorin OS Lite (ambos en su modo «Live») que ofrece un entorno más tipo Windows con apps listas para utilizar, como el navegador o suites ofimáticas para equipos modestos.
ChromeOS Flex
Este sistema operativo, pensado para todos aquellos que basan su actividad en utilizar el navegador, arranca rápido, es estable y reduce el mantenimiento. Su escritorio es minimalista, las actualizaciones funcionan en segundo plano y la sesión se sincroniza con la cuenta de Google una vez la hayamos enlazado.
Ahora bien, hemos de tener sus límites bien claros: depende al completo de apps web, no incluye Play Store y ciertas funciones avanzadas de suites de escritorio no las tenemos disponibles. Por lo tanto, donde más brilla este sistema operativo es en el uso de funciones como Gmail, Docs, YouTube, Meet o Drive. Lo que lo convierte en una gran puerta de entrada para cualquier persona que necesite un equipo ágil para tareas básicas y navegación segura.
Tal como especifica Google en su web de soporte, ChromeOS Flex necesita un PC o Mac con un procesador Intel o AMD de 64 bits. Junto a él debemos tener, al menos, 4 GB de memoria RAM y 16 GB de almacenamiento interno. Además, el equipo debe tener la capacidad de arrancar desde USB en modo UEFI/BIOS. Por otro lado, no se garantiza un buen rendimiento en equipos anteriores a 2010 ni en modelos no certificados.
Linux Mint (en modo «Live»)
El «modo Live» es una manera de utilizar un sistema operativo arrancándolo directamente desde un medio externo, como USB o DVD en la memoria RAM, sin cargar nada en el disco interno ni modificar datos de un PC.
Por lo tanto, Linux Mint en modo «Live» muestra un escritorio con un menú del tipo Windows y accesos directos bien ordenados. Posee apps preinstaladas como LibreOffice, reproductor multimedia y utilidades del sistema. Pero podemos utilizarlo para escribir, preparar presentaciones y navegar de manera fluida, incluso en PC con varios años. Posee control de volumen, red, impresoras y almacenamiento. Al apagarse, la sesión «live» vuelve a dejar el PC completamente limpio, sin residuo alguno.
Los requisitos mínimos para poder cargar este sistema en la memoria RAM y usarlo en modo Live son una CPU de 64 bits, 2 GB de memoria RAM (aunque mejor tener 4 GB) y una resolución de pantalla de 1024×768 o superior. Si al final lo instalamos, debemos contar con entre 20 y 40 GB de espacio libres.
Zorin OS Lite «Live»
Zorin OS Lite está diseñado para que no haya curva de aprendizaje alguna. Imita a la perfección la disposición de Windows con menús claros y consumiendo muy pocos recursos. Es el sistema perfecto para devolver la vida a PCs con poca RAM o procesadores más antiguos. En su modo Live, tenemos la opción de navegar, usar una suite ofimática compatible y reproducir contenido sin necesidad de acudir al almacenamiento interno.
Todo ello con respuestas ágiles y sin ruido visual. Su principal ventaja es la combinación de ligereza junto a su cuidada estética. No parece un «plan B», sino un escritorio funcional con iconos y fuentes cuidadas. Un sistema perfecto para estudios o trabajo, que ofrece lo necesario sin abrumar con ajustes en mayor profundidad.
Zorin OS Lite está diseñado para equipos antiguos y modestos. Y por eso, sus requisitos son bastante bajos. Para poder usarlo, debemos tener al menos una CPU Intel/AMD de dos núcleos a 1 GHz (de 64 bits, eso sí), 2 GB de memoria RAM (aunque recomiendan 4 GB para una experiencia mejor) y una resolución de pantalla de, al menos, 800 × 600 pixeles. Si lo vamos a instalar, nos bastará con entre 10 y 15 GB de espacio libre.
¿Cuál elegir?
Las tres son opciones excelentes para dar una segunda vida a cualquier ordenador antiguo. Y lo mejor de todo: no nos obligan a formatear ni instalar nada. A cambio, eso sí, cada vez que lo apagamos se pierde todo lo que hemos guardado.
Dicho esto, de las tres opciones que os damos, la mejor alternativa varía según nuestras necesidades y nuestros conocimientos. Por ejemplo, si eres un usuario ya un poco experimentado en Linux, el mejor sistema que podemos elegir es Mint. Esta es una de las mejores distros, y una excelente alternativa a Ubuntu mucho más ligera. Por otro lado, si lo que buscas es algo fácil y sin complicaciones, parecido a Windows, entonces debes optar por Zorin OS. Un sistema muy optimizado y amigable, una perfecta puerta de entrada para los usuarios que no han usado antes Linux.
Y, finalmente, podemos elegir ChromeOS Flex cuando busquemos un sistema operativo enfocado 100% a web. Sobre todo cuando dependemos del ecosistema de Google y no vamos a depender de aplicaciones convencionales.
Cómo crear un live USB
Aunque estos sistemas los descargamos en formato ISO, la mejor forma de probarlos es grabarlos a un pendrive USB. De esta forma nos ahorramos tener que usar medios ópticos (que, seguramente, ni siquiera tengamos en el ordenador) y, además, podemos cambiar de uno a otro con total facilidad.
Los dos programas recomendados para este fin son:
- Rufus. La más conocida y eficaz a la hora de grabar una ISO a un USB. Este programa es muy sencillo de usar: basta con conectar el pendrive al ordenador, seleccionarlo dentro del programa, elegir la ISO que queremos grabar, y dejarle trabajar. En unos segundos tendremos ya el USB listo para arrancar con el sistema que hemos grabado.
- Ventoy. Una alternativa muy interesante que nos permite llevar varios sistemas operativos en un solo pendrive USB. Basta con grabarlo a la memoria USB y, después, copiar las ISOs directamente. Al arrancar, reconocerá todas las ISOs que hemos guardado dentro, y nos permitirá arrancar la que queramos para proceder con la prueba del sistema.
Nuestra recomendación es usar el programa Ventoy. Aunque es menos conocido que Rufus, es una de las mejores herramientas que podemos usar para probar varios sistemas operativos. El motivo es muy sencillo: en vez de dedicar un USB completo a un solo sistema, con Ventoy podemos meter todos los que queramos, en formato ISO, y, cuando arrancamos el ordenador, nos aparece un selector para elegir desde cuál de ellos queremos arrancar. Mucho más cómodo y rápido. Y, además, es totalmente gratuito y de código abierto.
