Una nueva encuesta realizada por Google, «Our latest scams survey sees changing online security habits«, ha arrojado datos sobre cómo la brecha generacional está impactando en los hábitos de seguridad en nuestro entorno informático. Los mejores parados son los pertenecientes a la Generación Z, que han adoptado rápidamente el uso de passkeys y han abandonado las contraseñas tradicionales. Sin embargo, los Millennials, la Generación X y los Baby Boomers siguen anclados aún a las contraseñas clásicas.
Esta resistencia al cambio supone un peligro directo para millones de usuarios, ya que los convierte en personas más proclives al riesgo de phishing y a exponerse a los peligros de una brecha de datos. Y esto ocurre precisamente ahora, cuando los intentos de estafas y de ciberataque siguen alcanzando cifras récords mes tras mes. La encuesta, que ha sido realizada por Google de la mano de Morning Consult, muestra que más del 60% de la Gen X y Boomers todavía utilizan el método de las contraseñas clásicas. Pero los mejores resultados se los llevan los de la Gen Z, que al pasar más tiempo conectados al ámbito digital, han optado por nuevas sistemas más seguros y cómodos.
Con este estudio, Google revela lo importante que es migrar a passkeys en detrimento de la contraseña tradicional.
La brecha generacional, también en la seguridad digital
La última encuesta de Google y Morning Consult, publicada el mes pasado, delata no solo una brecha generacional, sino también digital, en cuestiones relacionadas con la seguridad informática. Dentro del informe destaca que la Generación Z, aquella que creció junto al mundo digital, está dejando atrás las contraseñas tradicionales y se aferra con fuerza a las passkeys. Este método es más seguro e imposibilita en gran medida cualquier robo por ataques de phishing o filtraciones de datos.
De hecho, ha sido el propio FBI a través del Informe Anual de » Internet Crime Complaint Center»quien ha afirmado que las estafas en línea consiguieron extraer un botín de 16.600 millones de dólares el año pasado. Un aumento del 33% con respecto a las cifras 2023.
Millennials, Gen X y Boomers: los peor parados
En contraste a la concienciación por parte de la Generación Z, tenemos al resto de generaciones, que siguen utilizando el sistema de contraseñas tradicional como principal método de seguridad. Es más, según el propio estudio, muchos aún las memorizan o las apuntan en un papel. Aun así, si tienes problemas con tus contraseñas guardadas en Chrome, siempre puedes ver nuestra guía para recuperarlas.
Incluso entre los Millennials, aquellos que nacieron entre los 80 y mediados de los 90, solo una minoría ha adoptado nuevos sistemas de seguridad. Y prácticas como estas son las que dificultan la transición hacia nuevos métodos de seguridad que Google tanto desea e impulsa de manera activa.
| Generación | Hábito Predominante | Nivel de Riesgo Asociado |
|---|---|---|
| Generación Z | Adopción de Passkeys y Login social (Google) | Bajo |
| Millennials | Uso mixto, pero con alta dependencia de contraseñas tradicionales | Medio-Alto |
| Generación X | Más del 60% usa contraseñas tradicionales | Alto |
| Baby Boomers | Más del 60% usa contraseñas tradicionales (prácticas como anotarlas) | Muy Alto |
Herramientas para un entorno más seguro
El informe también ha indicado que la mayoría de usuarios reconoce el aumento de intentos de estafas y brechas de datos, pero solo la mitad recibe las alertas de seguridad en tiempo real. Aun así, Google Password Manager sigue siendo una de las herramientas de seguridad para detectar posibles contraseñas reveladas en filtraciones.
A ello hemos de añadir que la Gen Z y los Millennials hacen menos uso de varias cuentas porque utilizan su propio usuario de Google para iniciar sesión en distintas plataformas.
Por su parte, el gigante tecnológico de Mountain View insiste en su mensaje: recomienda adoptar passkeys cuanto antes y aprovechar las funciones de seguridad en tiempo real que ofrece para mejorar nuestra seguridad digital.
¿Por qué las passkeys son más seguras?
Esta herramienta de seguridad hace uso de criptografía para proteger nuestros dispositivos. Nuestro PC, o móvil, guarda una clave privada que nunca compartimos, y el servicio online, en este caso Google, almacena una clave pública. Cuando iniciamos sesión, ambas claves deben coincidir mediante sistemas de biometría, como nuestra huella dactilar o nuestro rostro. Lo que, en la práctica, nos hace inmune a ataques de phishing y filtraciones de contraseñas.
