Aunque tenemos muchos navegadores web donde elegir, a la hora de la verdad la gente solo tiene uno en la cabeza: Google Chrome. Este es el navegador que lleva años liderando el podio de los navegadores, ya que supo llegar en el momento adecuado y, además, ganarse la confianza de los usuarios en un momento clave de la historia. No es el mejor, no es el más rápido, y mucho menos el más privado. Pero la gente sigue apostando por él. Al menos, aquellos que nunca se han animado a dar una oportunidad a una alternativa como, por ejemplo, Brave.
Brave es un navegador web que nació como una alternativa a Chrome, basada en Chromium (es decir, con la misma compatibilidad y las mismas extensiones que el gigante de Google) que buscaba una cosa: eliminar todo lo relacionado con Google del navegador y ofrecer a los usuarios una alternativa que diera prioridad a la privacidad por encima de todo. El resultado es un navegador muy rápido, con un consumo muy bajo de memoria y recursos, y lo más importante de todo: realmente privado.
El problema es que, con el paso de los años, este concepto de navegador web ligero se ha ido perdiendo. La compañía ha estado añadiendo una gran cantidad de funciones que, en mi opinión, eran totalmente innecesarias: acceso a Web3, Inteligencia Artificial, videollamadas… funciones que, aunque las vendían como útiles, solo engordaban el navegador. Es cierto que todas ellas se podían desactivar a mano, si. Pero el proceso era manual, y estas funciones, aunque desactivadas, seguían ahí. Hasta ahora.
Brave Origin, una vuelta a los orígenes del navegador
La semana pasada, Brave anunció el lanzamiento de «Origin», una nueva versión del navegador que se centra precisamente en eliminar todo este contenido inflado, el bloatware, con el objetivo de dejar el navegador como era en sus orígenes: ultraligero, sin funciones innecesarias, y con el objetivo de volver a ser rápido y ligero en cuanto a uso de RAM. Eso sí, siempre que estés dipuesto a pagar una licencia.
Cuando lo activamos, aparece dentro de los ajustes del navegador una nueva sección llamada «Origen Valiente» (a alguien se le ha ido la mano con la traducción…), y dentro de él vamos a encontrarnos con una lista con todas las opciones que vamos a poder desactivar con un solo clic:
Recompensas
Brave Rewards es el sistema que permite recibir BAT, el token asociado a Brave, a cambio de ver determinados anuncios o participar en el ecosistema publicitario del navegador. También puede servir para apoyar a creadores o sitios web compatibles con el sistema. Cuando se activa esta función, se asigna al navegador un identificador de pago de recompensas y se usa el país del usuario para mostrar anuncios adecuados y prevenir fraude.
Desactivarlo tiene sentido si no queremos mezclar la navegación diaria con criptomonedas, tokens, recompensas, monederos o sistemas de monetización. Para muchos usuarios, esta parte es simplemente ruido: no la usan, no les interesa y prefieren que no esté presente.
Lo que ganamos al quitarlo es un Brave más directo y menos comercial. También se elimina buena parte de la lógica relacionada con anuncios recompensados, pagos, BAT y configuración de Rewards. De hecho, Brave indica que al desactivar Rewards en Origin también se desactivan los Brave Ads del navegador.
Análisis para preservar la privacidad
Esto se refiere a P3A, las siglas de Privacy-Preserving Product Analytics. Es el sistema de analítica con preservación de privacidad de Brave. La idea de P3A es medir sin crear perfiles personales, es decir, hacer que Brave intente obtener estadísticas útiles sin saber quién eres, qué historial tienes o cómo navegas de forma individual. Aun así, sigue siendo una función de medición.
Apagarlo sirve para quienes quieren un navegador lo más neutro posible: sin IA, sin criptomonedas, sin noticias, sin publicidad y también sin estadísticas de uso. Lo que ganamos es una reducción adicional de telemetría, aunque no vamos a notar una mejora visible en el día a día.
Informes estadísticos
Los informes estadísticos incluyen señales básicas como el llamado «daily usage ping», informes de fallos y estadísticas de uso. Brave Origin menciona expresamente que entre las funciones afectadas están los pings de uso diario, los registros de fallos y la analítica P3A.
El «ping» de uso es una especie de latido: una señal ligera que permite contar usuarios activos diarios o mensuales, una señal básica para contar uso activo, y desactivarlo impide que el navegador anuncie su presencia a los servidores de actualización de Brave con ese fin estadístico.
Leo IA
Leo es el asistente de inteligencia artificial integrado en Brave que nos sirve, por ejemplo, para resumir páginas, ayudar con textos, responder preguntas, gestionar pestañas y asistir al usuario dentro del propio navegador. Brave lo presenta como una IA centrada en privacidad, con historial local si se activa, sin usar conversaciones para entrenar modelos y sin conservar prompts o respuestas en sus servidores.
Quitarlo sirve para eliminar por completo la capa de inteligencia artificial del navegador. Esto puede interesar a quien no usa asistentes, a quien ya tiene otras herramientas de IA o a quien no quiere botones, menús o integraciones de este tipo dentro del navegador.
Lo que ganamos al apagarlo es limpieza: menos iconos, menos funciones contextuales y menos posibilidades de enviar contenido de una página a un asistente, aunque sea bajo las condiciones de privacidad de Brave. También se evita que el navegador se convierta en una suite con IA cuando lo único que queremos es navegar.
Noticias
Brave News es el lector de noticias integrado en el navegador. Aparece como una fuente de contenidos dentro de Brave y permite seguir medios, temas o feeds RSS. Según Brave, está desactivado por defecto y las sugerencias se calculan en el dispositivo, sin que las sesiones de Brave News se guarden en sus servidores.
Desactivarlo sirve para quitar una función que no todo el mundo necesita. Si ya usamos un lector RSS, Google Discover, Apple News, Feedly, FreshRSS o simplemente no queremos noticias dentro del navegador, Brave News sobra.
Lo que ganamos al apagarlo es una nueva pestaña más limpia y con menos distracciones. También evitamos que el navegador intente convertirse en una portada de contenidos.
Lector de velocidad
El lector de velocidad, o Speedreader, es una función pensada para simplificar artículos y páginas compatibles. Su objetivo es mostrar el contenido principal de una forma más limpia, parecida a un modo lectura, reduciendo elementos de la página que pueden distraer o ralentizar la carga.
Desactivarlo sirve para quienes prefieren ver siempre las páginas tal y como las publica cada web, sin que el navegador intente reinterpretar el diseño o sacar una versión simplificada. También evita sugerencias automáticas para cambiar al modo lector en artículos compatibles.
Lo que ganamos es previsibilidad. Cada web se abre como fue diseñada, sin capas adicionales. No es una función especialmente invasiva, pero sí es otra pieza más que algunos usuarios no necesitan y que, por lo tanto, pueden desactivar.
Videollamada
La función de videollamada corresponde a Brave Talk, el servicio de llamadas de audio y vídeo integrado en Brave. Sirve para crear reuniones desde el navegador sin depender directamente de servicios como Zoom, Meet o Teams. Talk funciona sobre la plataforma de comunicaciones 8×8, con tecnología basada en Jitsi, y procesa información mínima necesaria, como la IP y la URL de la reunión, para que la llamada funcione.
Apagar esta opción tiene sentido si no usamos Brave para reuniones. En la práctica, mucha gente ya tenemos una herramienta de videollamadas en el trabajo, otra para familia y otra para clases o reuniones puntuales. Tener una más dentro del navegador puede ser innecesario.
Lo que ganamos es menos presencia de servicios adicionales en la interfaz, evitando accesos, botones o widgets relacionados con llamadas. Brave sigue siendo capaz de abrir Google Meet, Zoom web o cualquier otra plataforma; simplemente quitamos su servicio propio de videollamadas.
Ventanas Tor
Las ventanas privadas con Tor permiten navegar usando la red Tor directamente desde Brave. Su objetivo es ocultar la IP real al sitio visitado y enrutar la conexión por la red Tor. Es una función potente, pero también delicada: no sustituye al Tor Browser oficial para todos los casos y puede dar una falsa sensación de anonimato si el usuario no entiende bien sus límites.
Al deshabilitarlo, conseguimos simplificar el navegador y evitar una función que muchos usuarios no van a tocar nunca. También puede ser interesante en equipos compartidos, entornos de empresa, centros educativos o perfiles donde no se quiere ofrecer acceso directo a Tor desde el navegador.
Lo que ganamos es una configuración más sencilla y menos opciones sensibles en los menús. Al apagarlo, si no usas Tor no te pierdes nada en el día a día. Y para quien sí lo necesita de verdad, normalmente sigue siendo más recomendable usar Tor Browser como herramienta separada.
VPN
Brave VPN es el servicio de red privada virtual integrado en el navegador y en el ecosistema de Brave. Sirve para ocultar la IP, cifrar el tráfico y proteger la conexión, especialmente en redes públicas o poco fiables. Brave indica que su Firewall + VPN está impulsado por Guardian y puede contratarse como servicio premium.
Quitar esta función elimina una característica comercial que no todos los usuarios van a contratar. Si ya usamos Mullvad, Proton VPN, NordVPN, Surfshark, la VPN de la empresa o simplemente no usamos ninguna, tener Brave VPN dentro del navegador puede parecer publicidad de un servicio que no necesitamos.
Lo que ganamos es un Brave menos promocional: desaparecen accesos a la VPN, recordatorios o integraciones relacionadas con la suscripción. No mejora por sí solo la privacidad de la navegación; simplemente quitamos una función que, si no se usa, estorba.
Wallet
Brave Wallet es el monedero cripto integrado en el navegador que permite gestionar activos digitales, interactuar con redes blockchain, comprar, enviar, almacenar o intercambiar criptomonedas y usar aplicaciones Web3. Wallet puede apoyarse en proveedores externos para leer y escribir datos de distintas blockchains y que, en ciertas operaciones, pueden intervenir direcciones de wallet, datos de transacciones, IP o servicios de terceros.
Desactivarlo es una de las decisiones más claras para quien no usa criptomonedas: si no tenemos tokens, no usamos dApps, no compramos NFT y no queremos dominios Web3, Wallet solo añade complejidad.
Lo que ganamos es una navegación mucho más limpia y menos expuesta a mensajes, permisos o integraciones relacionadas con Web3. Además, Brave indica que desactivar Wallet en Origin también desactiva los dominios Web3.
Wayback Machine
La integración con Wayback Machine sirve para recuperar páginas que ya no están disponibles. Cuando Brave detecta un error 404, puede ofrecer abrir una versión archivada en Internet Archive. Es útil cuando una web ha borrado una noticia, una guía, una descarga o una página antigua.
Deshabilitar su interruptor sirve para quitar esa sugerencia automática. No elimina la posibilidad de visitar Wayback Machine manualmente; simplemente deja de proponerlo cuando una página falla. Lo que ganamos es una experiencia menos intervenida en la que, en lugar de que el navegador nos sugiera servicios adicionales, simplemente veremos el error de la página y decidiremos por nuestra cuenta qué hacer.
Proyecto de descubrimiento web
El Proyecto de descubrimiento web, o Web Discovery Project, es una función pensada para ayudar a mejorar Brave Search. Si el usuario participa, el navegador puede contribuir con datos anónimos sobre búsquedas y algunas visitas a páginas para reforzar el índice independiente de Brave Search. Este sistema aplica filtros para evitar URLs únicas o identificables y está diseñado para que los datos no puedan vincularse a personas o dispositivos concretos.
Apagarlo sirve para no contribuir con datos de navegación, aunque sean anónimos, al desarrollo del buscador de Brave. Lo que ganamos es una reducción clara de datos enviados desde el navegador. Brave Search puede seguir funcionando, pero nuestro navegador deja de aportar señales al índice.
¿Vale sus 60 dólares?
En un principio, la idea de Brave Origin es magnífica. Si llevas tiempo usando Brave, o si estás pensando en darle una oportunidad, esta versión es, de lejos, la mejor. Sin embargo, hay un hándicap muy grande: y es que Brave ha convertido esta «vuelta a sus orígenes» en una versión de pago del navegador. Y no precisamente barato: 60 dólares (eso sí, pago único).
Esto quiere decir que, a cambio de volver a tener el navegador original, sin todo el bloatware y todas las funciones que se han ido añadiendo con el paso de los años (y que, en cierto modo, permitían a la compañía conseguir ciertos ingresos para subsistir) hay que pagar esta licencia. Y, en realidad, no aporta mucho más que facilitarnos la tarea de desactivar rápidamente funciones que, aunque no paguemos, podemos desactivar igualmente (aunque de forma más complicada).
No sabemos si, con el paso el tiempo, Brave Origin ganará algún tipo de valor añadido. Pero, ahora mismo, pagar 60 dólares solo por un menú de acceso rápido para desactivar funciones, nos parece exagerado. Podemos verlo, más bien, como una forma de apoyar al proyecto, y ayudar a que el desarrollo de este navegador centrado en la privacidad pueda seguir adelante. Pero, como «navegador de pago», ahora mismo, no es algo que merezca la pena.
Por cierto, si eres usuario de Linux, Brave Origin es gratis.
