Proton Pass se presenta como una alternativa de código abierto a los gestores de contraseñas integrados en Chrome y en los dispositivos de Apple. La aplicación funciona igual en cualquier navegador o sistema operativo, algo que las herramientas nativas no logran cuando alternamos entre ecosistemas. Organiza las credenciales en bóvedas separadas y genera alias de correo para proteger la privacidad al registrarnos en nuevos servicios.
El problema de depender del gestor de Chrome o de la app Contraseñas de Apple aparece en cuanto cambiamos de navegador o de dispositivo. Si soléis alternar entre Firefox, Safari y navegadores basados en Chromium, y combináis un iPhone con un ordenador con Windows o Linux, es fácil terminar con las credenciales repartidas entre varios sitios. El resultado es que, antes de recordar la contraseña en sí, hay que acordarse primero de dónde quedó guardada.
Compatible con casi todos los navegadores web
Proton Pass ofrece una extensión para Firefox y para los navegadores basados en Chromium, además de una extensión específica para Safari. A esto se suman aplicaciones nativas para iOS, macOS, Windows, Android y Linux, de forma que el mismo conjunto de contraseñas queda accesible sin importar el dispositivo que tengamos delante en cada momento. No hace falta elegir un gestor según el navegador que toque usar ese día.
En el iPhone, podemos configurar la aplicación como proveedor de autocompletado (AutoFill), de modo que las contraseñas guardadas aparezcan en apps y páginas web igual que sucedería con la app Contraseñas de Apple. Esto evita depender de un gestor distinto según el sistema operativo o el navegador con el que trabajemos, y elimina la necesidad de copiar y pegar credenciales de un lado a otro. Si repartís vuestra actividad entre un ordenador con Windows y un iPhone, dejáis de tener que recordar en qué mitad de vuestra vida digital guardasteis cada acceso.
Bóvedas separadas en lugar de una lista única de contraseñas
El gestor de Chrome guarda cada contraseña en un único listado y, como mucho, permite buscar dentro de él cuando la necesitamos. No existe la opción de crear carpetas ni de separar cuentas por categorías, así que cuantas más credenciales acumulamos, más difícil resulta encontrar la que buscamos. Con el tiempo, ese listado único termina mezclando accesos de trabajo, estudios, compras y servicios que apenas usamos.
Proton Pass resuelve esto con bóvedas independientes que nos permiten dividir las cuentas de trabajo, estudios y uso personal en espacios separados dentro de la misma aplicación. Así, los accesos corporativos no quedan mezclados con las suscripciones de streaming, las compras online o las cuentas que abrimos años atrás y que probablemente ya no recordemos ni para qué servían. Cada bóveda puede consultarse por separado, lo que simplifica encontrar una contraseña concreta sin revisar cientos de entradas ajenas a lo que buscamos.
Alias de correo para no entregar la dirección real
Registrarse en aplicaciones o servicios nuevos suele exigir facilitar un correo electrónico, y no siempre resulta cómodo dar la dirección habitual a una web que quizá usemos una sola vez y de la que apenas conocemos nada. Proton Pass incluye una función de alias que genera una dirección de reenvío distinta para cada registro que hagamos.
Los mensajes que llegan a ese alias terminan igualmente en la bandeja de entrada real, pero el servicio externo nunca llega a conocer la dirección original. Quienes prueban aplicaciones o servicios nuevos de forma habitual pueden generar un alias distinto en cada registro, sin exponer la dirección real en servicios que quizá solo usen una vez. Es una forma sencilla de decidir, servicio por servicio, cuánta información entregamos al registrarnos en algo nuevo.
