Cuidado con Brave, el navegador «privado» usa referidos ocultos

Cuidado con Brave, el navegador «privado» usa referidos ocultos

Rubén Velasco

Desde el primer momento en el que nos conectamos a Internet, mantener la privacidad puede resultar algo bastante complicado. Cada vez es más difícil poder visitar webs desde un navegador, como Chrome o Edge, sin que nuestra privacidad se vea comprometida y las compañías nos rastreen allá donde vamos. Por ello, en ocasiones aparecen proyectos que buscan cambiar esto, como Brave, el navegador privado, que en poco tiempo se ganó la confianza de un importante número de usuarios. Sin embargo, el éxito se le ha subido a la cabeza a este navegador. Tanto que ha roto incluso con sus principios más elementales.

Una de las características de Brave era la de ofrecer una navegación lo más pura posible, bloqueando los rastreadores y todo aquello que pudiera suponer un peligro para la privacidad de los usuarios. Los desarrolladores de Brave pretendían ser diferentes a los responsables de los demás navegadores, garantizando que los usuarios nunca iban a ser el producto y no iban a recurrir a prácticas para aprovecharse de ellos. Sin embargo, al final lo han hecho. Y, por supuesto, esto no ha sido bien recibido por los usuarios.

Referidos ocultos al visitar ciertas webs

De un día para otro, y sin previo aviso, este navegador web empezó a aprovecharse de los usuarios para generar sus propios ingresos. Concretamente, Brave empezó a añadir su propio referido cuando los usuarios accedían a la web de Binance, uno de los traders de criptomonedas más populares, con sede en Estados Unidos.

El problema real no ha sido tanto el hecho de añadir este referido, sino el cómo lo han hecho. El navegador empezó a realizar este cambio de forma oculta y sin previo aviso, rompiendo con todos los valores que han marcado el nacimiento y crecimiento de Brave, quien a día de hoy tiene unos 5 millones de usuarios diarios en todo el mundo.

Referido Binance Brave

Obviamente Brave, como empresa, tiene que generar ciertos ingresos. Pero hay otras formas de hacerlo. Si se hubiera avisado de esta nueva medida, e incluso creado un asistente de configuración inicial donde pidiera permiso a los usuarios para usar estos referidos la cosa hubiera sido diferente. Pero han preferido ir por lo oculto, sin avisar, intentando colar el referido a los usuarios. Y romper con los valores que marcaron tu nacimiento y crecimiento está mal.

Esta función desaparecerá, pero ¿podremos seguir fiándonos de Brave?

El propio CEO de Brave, Brendan Eich, admitió el error de añadir esta característica al navegador y ha anunciado que la eliminarán. Sin embargo, la confianza ya está rota. ¿Quién nos asegura que no se esté añadiendo código de referidos en segundo plano al visitar otras webs, como Amazon?

Seguro que alguno piensa que Chrome, Firefox, Edge y todos los demás navegadores web lo hacen. Y tienen razón. Desde el momento en el que instalamos un navegador gratis en Windows renunciamos a nuestra privacidad para convertirnos en el producto. Y las empresas, en mayor o menor medida, empiezan a aprovecharse de esto. Sin embargo, Google, Microsoft y demás empresas lo dicen abiertamente. Lo que ha hecho Brave no ha sido ocultar referidos en su navegador, sino engañar y traicionar a los usuarios que confiaban en él.