Ubuntu 26.10 cambia la forma en que el sistema decide qué procesos cerrar cuando la memoria RAM se agota, un ajuste que reduce las probabilidades de que una aplicación descontrolada, como una pestaña del navegador, nos tire abajo toda la sesión de escritorio. Canonical rebaja la prioridad de los servicios gráficos frente al resto de programas para que el mecanismo de emergencia del kernel no confunda un fallo puntual con un colapso general del sistema.
El mecanismo responsable se llama OOM killer (Out-Of-Memory killer) y forma parte del kernel de Linux desde hace años. Cuando la RAM se satura, empieza a cerrar procesos para liberar recursos, pero no siempre acierta con el más adecuado: se guía por una puntuación de prioridad asignada a cada proceso, no por quién está consumiendo más memoria en ese preciso momento. Ahí es donde surgen los problemas que muchos hemos vivido alguna vez frente al ordenador.
Firefox y GNOME Shell comparten riesgos
En Ubuntu, muchas aplicaciones y servicios críticos del escritorio parten con la misma puntuación OOM por defecto. Firefox y GNOME Shell, por ejemplo, tienen idéntico estatus ante el kernel. Si la presión de memoria se dispara, nada impide que el sistema decida terminar GNOME Shell en lugar de la pestaña o el proceso que realmente está desbordando la RAM, aunque ese proceso gráfico apenas esté consumiendo recursos en comparación.
El resultado es que perdemos toda la sesión: toca volver a iniciarla y reabrir cada aplicación que teníamos en marcha, en vez de perder solo la pestaña problemática. Este tipo de bloqueo aparece con frecuencia en máquinas virtuales, un escenario habitual entre quienes prueban Ubuntu antes de instalarlo en su equipo principal, y también en equipos donde combinamos varias tareas exigentes a la vez. En esas situaciones, la memoria física y el swap se llenan con rapidez y el sistema no distingue qué proceso sacrificar primero.
Ubuntu rebaja la prioridad OOM para el escritorio
Jean Baptiste Lallement, de Canonical, explica que el objetivo de este cambio en Ubuntu 26.10 es preservar la sesión de escritorio siempre que sea posible, terminando aplicaciones antes que los servicios centrales del sistema. Para lograrlo, el equipo ha bajado las puntuaciones OOM de los procesos gráficos, de forma que el kernel los deje para el final a la hora de liberar memoria cuando el resto de vías ya se han agotado.
La actualización también retira a systemd-oomd la capacidad de cerrar sesiones de usuario. Este demonio vigila la presión de memoria y de swap de forma independiente al kernel, con sus propias puntuaciones de prioridad, que no coinciden con las del OOM killer tradicional. Esa discrepancia permitía que servicios importantes del escritorio acabaran eliminados igualmente, aunque el ajuste del kernel ya los protegiera. Al quitarle esa capacidad a systemd-oomd, Canonical cierra una vía por la que se seguían perdiendo sesiones pese a las nuevas puntuaciones.
Qué esperar hasta la versión estable del este Linux
Lallement reconoce que se trata de «un primer paso» y que estos cambios «no hacen a Ubuntu inmune a las condiciones de falta de memoria». Canonical ya trabaja en políticas OOM más granulares para servicios y aplicaciones de escritorio, pensadas para futuras versiones, así que este ajuste no cierra el asunto: solo reduce la probabilidad de que un problema puntual de memoria se lleve por delante toda la sesión.
Quienes quieran comprobarlo pueden descargar la beta de Ubuntu 26.10 el jueves 24 de septiembre de 2026, con estos ajustes ya activos en esa build, aunque en el uso normal no deberían notarse demasiado. La versión estable llegará el jueves 15 de octubre de 2026, con esta gestión de memoria revisada incorporada de serie para todos los que actualicen desde versiones anteriores. Si os cruzáis con este tipo de cierres de sesión en vuestro equipo, este cambio debería notarse ya en la primera beta de este Linux.
