Raspberry Pi ha publicado la más reciente actualización de su sistema operativo Raspberry Pi OS, con imágenes basadas en Debian 13 Trixie y el kernel Linux 6.18. La novedad más visible es un dock opcional con lanzador de aplicaciones y lista de tareas, pensado para quienes quieran renovar el escritorio sin renunciar a la configuración tradicional que sigue activa por defecto.
La compañía ha optado por no imponer nada: la barra de tareas clásica continúa siendo la opción predeterminada tras actualizar, y si queréis probar el nuevo dock tendréis que activarlo expresamente desde el Centro de Control. Es una forma de modernizar la interfaz sin obligar a los usuarios más conservadores a cambiar su flujo de trabajo, y de paso dejar hueco a quienes prefieren un escritorio más parecido al de otras distribuciones Linux.
Cómo funciona el nuevo dock y su lista de tareas
El dock incorpora dos widgets nuevos: un lanzador gráfico de aplicaciones y una combinación de lanzador rápido con lista de tareas. El primero muestra los programas instalados mediante iconos que podemos reorganizar arrastrando y soltando, e incluye un buscador para localizar aplicaciones y clasificarlas por categorías.
La lista de tareas, por su parte, mantiene accesos directos a los programas que usamos con más frecuencia y muestra cuántas ventanas tiene abiertas cada uno. Al pulsar sobre un icono se recuperan esas ventanas, y desde el menú contextual podemos acceder a cada una por separado. Desde el Centro de Control podéis elegir entre el estilo «Dock» (solo el nuevo lanzador y la lista de tareas), «Taskbar / Dock» (combina ambos elementos) o «Taskbar», que mantiene el diseño de siempre. El dock admite además distintas posiciones, tamaños de icono y un modo de ocultación automático que lo hace desaparecer hasta que acercamos el cursor al borde de la pantalla.
Menos consumo de memoria RAM en equipos modestos
Para los equipos con menos de 2 GB de RAM, la actualización trae una forma más ligera de dibujar el fondo de escritorio. Hasta ahora esa tarea corría a cargo del gestor de archivos PCManFM, que además se encarga de mostrar iconos sobre el escritorio. Quien no necesite esos iconos puede desactivar el escritorio activo y delegar el fondo en swaybg, algo que Raspberry Pi recomienda específicamente en dispositivos con poca memoria.
Al desactivar el escritorio activo, la detección de unidades extraíbles pasa al complemento ejecter, que avisa mediante una notificación cuando conectamos un dispositivo. La tecla Impr Pant también cambia de comportamiento: en lugar de guardar directamente una captura completa en la carpeta Pictures, ahora abre un diálogo para decidir si queremos abrirla con un editor o copiarla al portapapeles. Si mantenéis pulsada la tecla Alt al capturar, podéis seleccionar antes una región concreta de la pantalla, y es posible recordar esa elección para que el diálogo no vuelva a aparecer en próximas capturas.
El Centro de Control suma además una sección de atajos de teclado para consultar, modificar o crear accesos directos, y el widget de reloj gana un modo analógico con opciones para personalizar la esfera y las agujas.
Las nuevas imágenes principales se basan en Debian 13 Trixie y llegan con Linux 6.18. La edición de 64 bits está disponible para Raspberry Pi 3B y modelos posteriores, mientras que la de 32 bits mantiene compatibilidad con toda la familia de dispositivos y la podemos bajar desde aquí. Quien necesite conservar una base anterior por motivos de compatibilidad sigue teniendo a su disposición la rama Legacy, apoyada en Debian 12 Bookworm y Linux 6.12.
