¿Tu PC va lento? Cargan Linux en un Intel 80486 usando disquetes

¿Tu PC va lento? Cargan Linux en un Intel 80486 usando disquetes

Rubén Velasco

Siempre estamos pensando en estar a la última. Último procesador, memoria RAM muy rápida, unidades NVMe, último modelo de tarjeta gráfica, etc. Así conseguimos que nuestro ordenador funcione rápido y fluido, y podamos disfrutar al máximo de él, sus programas y, por supuesto, de los juegos. No podemos negar que Windows es un sistema operativo pensado para funcionar en ordenadores relativamente modernos. O al menos para hacerlo bien. Sin embargo, hay vida más allá del sistema operativo de Microsoft, y gracias a ella podemos encontrar proyectos Linux de lo más interesantes como el que nos acabamos de encontrar en Reddit.

Si ya estamos bien entrados en años, seguro que recordaremos cómo funcionaban antes los ordenadores y cómo se instalaban los sistemas operativos y programas: con disquetes, también conocidos como floppy disks. A día de hoy (por suerte) esto ha quedado atrás, y lo más común es, o bien descargar desde la nube, u optar por memorias USB o DVD (en el peor de los casos) para bajar e instalar un nuevo sistema operativo, un programa o un juego.

A pesar de ello, la nostalgia llama a los usuarios. Sobre todo cuando tenemos ordenadores viejos en casa y queremos saber si, a día de hoy, podrían ejecutar un sistema operativo moderno. Y gracias a Linux, es posible dar una segunda vida a un ordenador de hace más de 30 años, como ha demostrado este usuario de Reddit.

El Kernel Linux 5.8.0 se puede cargar mediante diskette

Este usuario de Reddit tenía por casa un ordenador de hace más de 30 años, concretamente un Intel 80486 de 32 bits. Este procesador funciona a una frecuencia de 66 MHz y con una memoria caché de 128 KB, y gracias a este experimento se ha podido demostrar que Linux aún tiene soporte para i486.

Este usuario cogió la última versión del Kernel Linux (actualmente la 5.8.0-RC2), la descargó del repositorio GIT y usó el comando «make tinyconfig» para conseguir que entrada en un disco floppy, incluyendo solo lo básico. Eso sí, para que Linux entrara en un disquete de 1.44 MB tuvo que dejar fuera una gran cantidad de paquetes, principalmente controladores, y el soporte de red. Aun así, consiguió cargar el controlador IDE (para discos duros), y consiguió un Linux muy pequeño capaz de reconocer y montar un disco duro.

Podemos ver todo el proceso del experimento en este hilo de Twitter.

Inútil, pero funciona

Desde luego, este proyecto no es más que un hobby. Debido a las limitaciones del hardware es imposible poder trabajar con un ordenador así. Aunque con varios disquetes se podría llegar a instalar el Kernel Linux completo (o al menos muchos de los componentes eliminados), la memoria y el procesador impedirían poder trabajar con normalidad.

El Kernel Linux nativo es compatible con este tipo de procesadores tan antiguos. Sin embargo, la mayoría de las distros Linux (como Debian) ya han eliminado el soporte para estas arquitecturas. Hoy en día es inviable mantener en estas distribuciones soporte para procesadores de hace más de 30 años. Pero el Kernel Linux lo sigue soportando. Y esto es una prueba más del gran potencial que esconde este sistema operativo.