Fuchsia OS plantará cara a Windows usando programas de Linux y Android

Fuchsia OS plantará cara a Windows usando programas de Linux y Android

Rubén Velasco

Dejando de lado a Apple, igual que Microsoft tiene el control total de los ordenadores de escritorio gracias a Windows, Google lo tiene en el mercado de los smartphones con su sistema Android. Sin embargo, parece que Google quiere también jugar fuerte dentro de los ordenadores personales, aunque lo tiene muy complicado para plantar cara a Windows. Actualmente, esta compañía ya cuenta con un sistema operativo de escritorio conocido como Chrome OS, aunque su cuota de mercado es ínfima. Sin embargo, parece que Google va a contraatacar muy fuerte con un nuevo sistema operativo de escritorio, un sistema al que se le conoce como Fuchsia OS.

Fuchsia OS es un sistema operativo de código abierto, desarrollado por Google, en el que el gigante lleva trabajando más de 5 años. Este sistema comenzó a dar sus primeros pasos como un proyecto muy cerrado y privado, aunque con el paso del tiempo se ha ido abriendo hasta que, por fin, Google ha permitido a cualquiera bajar su código e incluso colaborar en el desarrollo del mismo.

Este sistema operativo no quiere ser una distribución Linux más como las decenas que ya existen, y por ello, Google está trabajando en su propio núcleo, Zircon, un núcleo que no estará basado en Linux. Sin embargo, si opta por usar un núcleo totalmente nuevo e independiente, ¿qué ocurre con los programas? ¿necesitaremos software nuevo?

Captura Fuchsia OS

Fuchsia OS ejecutará de forma nativa apps de Android y Linux

Si Google pretende que los desarrolladores porten sus programas a este nuevo sistema operativo lo tiene muy complicado. Y la falta de software es una de las razones por las que Chrome OS nunca llegó a triunfar más allá de los Chromebooks.

Por ello, Google se enfrenta al problema de qué hacer con el software de su nuevo sistema operativo. Chrome OS, actualmente, es capaz de ejecutar apps de Android de forma nativa gracias al proyecto arcvm. Google podría migrar sin problemas este proyecto al nuevo Fuchsia OS para que este sistema pudiera ejecutar apps de Android de forma nativa. Pero entonces, ¿en qué se diferenciaría de Android?

Google ha estado experimentando con varias tecnologías para poder llevar el soporte de software más allá. En un primer momento se pensó en la virtualización avanzada de sistemas, parecido a como hace Android con la máquina de Java, pero mantener a la vez varios sistemas virtualizados para mantener la capa de abstracción es complicado, y ofrece poco rendimiento.

Usar un Kernel Linux permitiría a este sistema usar los programas de Linux. Pero Google no quiere pasar por el aro. Por tanto, lo que se acaba de proponer es la creación de un sistema intermedio, Starnix, que actuará como un intérprete entre el kernel de Linux y las instrucciones para el kernel Zircon de Fuchsia. De esta manera, cualquier programa de Linux se podrá ejecutar en Fuchsia OS sin que el programa sepa en qué sistema se está ejecutando. Es más, incluso podremos ejecutar Wine y ejecutar sobre Fuchsia programas de Windows.

Las apps de Android, por ahora, se ejecutarán igual que en Chrome OS, pero Google quiere conseguir una especie de NDK, similar al que usa Android para ejecutar programas escritos en C o C++, para no depender de máquinas virtuales como la de Java.

Un proyecto que ojalá se haga realidad

A pesar de llevar 5 años de desarrollo, por el momento, Fuchsia OS se encuentra en una fase de desarrollo muy temprana. Aún se están proponiendo muchas funciones y características, algunas de las cuales pasarán a formar parte del proyecto final mientras que muchas otras se descartarán.

Google lleva tiempo siguiendo de cerca otros conceptos similares, como es el Subsistema de Windows para Linux, e inspirándose en él para proponer este tipo de conceptos. En la teoría parece que podría funcionar. Sin embargo, en la práctica pueden aparecer decenas de inconvenientes que obligaran a Google a depender de las máquinas virtuales para ofrecer esta capa de compatibilidad.

El tiempo lo dirá, pero es fácil que, cuando llegue, Fuchsia OS se convierta en un duro rival para Windows. Incluso puede llegar a ser el sistema operativo definitivo, el esperado sucesor de Android.