La nueva versión de Blender llega con una revisión completa de su editor de vídeo, el Video Sequence Editor (VSE), que durante años nos pareció un añadido menor dentro del programa de modelado 3D. La nueva versión incorpora composición basada en nodos directamente en la línea de tiempo y separa el secuenciador de la escena 3D activa, dos cambios que acercan la herramienta a programas como DaVinci Resolve o Premiere, aunque todavía no los igualan.
El VSE dejó de ser el sitio donde unir un par de clips después de renderizar un proyecto en 3D. Blender lo convierte en una función de pleno derecho, según reconocen los propios desarrolladores, que hablan de una revisión integral del secuenciador. Si alguna vez habéis tenido que montar algo rápido tras un render y os habéis topado con las limitaciones del secuenciador, vais a notar la diferencia desde el primer minuto.
La composición por nodos entra en la línea de tiempo
El cambio más visible es el nuevo Compositor Modifier, que os permite colocar un árbol de composición completo, basado en nodos, directamente sobre una tira dentro del secuenciador. Corrección de color, resplandor, desenfoque, máscaras, aspecto tipo LUT, extracción por chroma key, aberración cromática o viñetas ya no exigen salir del espacio de edición.
Hasta ahora, cualquier efecto de este tipo obligaba a construirlo en el compositor independiente, renderizarlo y volver a importarlo en el secuenciador: un trayecto de ida y vuelta que desanimaba a experimentar. Al pasar a ser un modificador más dentro de la pila de efectos, Blender junta en un único espacio de trabajo dos flujos que hasta ahora vivían separados, el de montaje y el de efectos visuales. Para quienes trabajáis con proyectos que mezclan renderizado 3D y vídeo real, esto significa poder iterar sobre el aspecto final de una escena sin salir nunca de la línea de tiempo, algo que antes suponía perder minutos en cada prueba.
Cada escena del montaje funciona por su cuenta en Blender
El segundo cambio es de estructura. El secuenciador ya no toma prestada la escena activa del proyecto 3D; ahora tiene su propia escena de secuenciador, que podéis elegir de forma independiente. Esa separación permite apilar varias escenas en una misma línea de tiempo y saltar entre ellas moviendo el cabezal de reproducción, algo que llevaba tiempo pidiéndose.
La opción Sync Scene Time mantiene los cabezales alineados entre espacios de trabajo cuando reproducís el proyecto. Blender también añadió opciones de renderizado propias para imágenes y animaciones de secuencia, y la posibilidad de marcar escenas como activos reutilizables que se pueden extraer de la biblioteca de assets. Si alguna vez habéis intentado montar un storyboard o combinar renders procedentes de varios archivos de Blender, sabréis lo tedioso que resultaba antes: este cambio, por sí solo, justifica volver a abrir el secuenciador, y además facilita comparar variantes de montaje sin duplicar archivos completos. Podéis descargar la más reciente versión del programa desde este enlace, sin coste alguno.
La interfaz deja atrás la estrecha barra lateral
Las propiedades de las tiras y los modificadores salen de la barra lateral, donde apenas cabían, y pasan al Editor de Propiedades principal, con pestañas propias y más espacio. Se suma una nueva región de pie de página con controles de reproducción y de rango de fotogramas, así que no hace falta rebuscar en menús mientras estáis montando.
A esto se añade un puñado de ajustes menores que, juntos, resuelven quejas de años. Entre ellos:
- Shift + A coloca la nueva tira donde está el cursor, en vez de dejarla fuera de la línea de tiempo.
- Las herramientas de selección circular y lazo aparecen ya en la barra lateral, junto a una herramienta de deslizamiento (slip) para mover el contenido dentro de una tira sin desplazar la tira entera.
- Se pueden pegar tiras directamente en la región de vista previa con Ctrl + V y añadir keyframes sin pasar por la pestaña de propiedades.
- La importación de imágenes individuales admite lotes sin forzarlas a convertirse en una secuencia.
- Las tiras de texto ya no están limitadas a 512 bytes.
