Es probable que el paso del tiempo y el avance de la tecnología hayan condenado al ostracismo a aquel primer PC que tuviste. Estos aparatos se ganaron el cariño con los años de todos aquellos usuarios que dieron sus primeros pinitos con la informática, y en ocasiones, no se tiran a la basura, sino que se dejan en un baúl de los recuerdos del desván.
Pero en caso de que tengas un viejo ordenador, tal vez sea el momento de desempolvarlo y que vuelva al ruedo. Podemos utilizarlo para varias cosas hoy en día. Tan solo necesitamos un poco de creatividad, y podremos transformarlo en muchas cosas que a día de hoy ignoramos.
Es más, también tenemos la posibilidad de hacernos con hardware nuevo y relativamente económico para renovar este tipo de PC antiguos. Todo sea por darle una segunda vida a nuestro ordenador de antaño. Y si te preocupa que no pueda funcionar con los sistemas operativos de hoy en día, tranquilo, porque hay muchos que sí lo harán perfectamente. Precisamente, dentro de este artículo vamos a ver qué hacer con nuestro viejo ordenador para que vuelva a latirle el corazón.
Ideas para reutilizar nuestro viejo PC
Antes de darle pasaporte a cualquier vertedero, ten en cuenta que vamos a poder hacer multitud de cosas con el que un día fue nuestro potente PC:
Actualiza el hardware
Siempre podemos reemplazar el disco duro mecánico que trae por un SSD barato. Esto hará que su velocidad se dispare en arranque en funcionamiento, y lo mismo podemos hacer con la RAM para ejecutar aplicaciones sin que el PC explote. Son mejoras bastante económicas si sabemos buscar, y darán corazón y cerebro a nuestro equipo. Eso sí, debemos ser conscientes de las limitaciones a la hora de actualizar un PC antiguo, ya que es posible que muchas piezas no se vendan.
Instala un sistema operativo ligero
No hace falta que nos vayamos a Windows 10 u 11. De hecho, es imposible que un PC con más de 20 años de antigüedad pueda ejecutar dichos SO. Sin embargo, sí que tenemos sistemas como Linux Mint, Ubuntu o ChromeOS Flex, que están específicamente diseñados para funcionar con hardware antiguo. Y además, nos surten con una buena gama de aplicaciones para que les demos vida de nuevo.
Siempre podremos echar mano de aplicaciones como Plex, o Jellyfin, para transformar nuestro PC en un servidor multimedia. Esto hará que podamos ver pelis, escuchar música o visualizar fotos en otros ordenadores de nuestra casa. Pero el servidor per se funcionará dentro de este PC que no utilizaremos tanto. Una idea muy «smart» para darle un nuevo uso.
Utilízalo como servidor doméstico
Hoy en día tenemos muchas opciones para crear un servidor (no multimedia) en casa. Por ejemplo, tenemos trueNAS para convertirlo en un servidor de almacenamiento en red. Esto hará que podamos utilizarlo para guardar nuestras copias de seguridad, o que podamos acceder a los archivos que colguemos en este servidor desde otros PC de la propia red. Y, si no queremos un sistema especializado en NAS como ese, siempre podemos echar mano de un Linux Server, y personalizarlo a nuestro gusto.
Emulación de juegos retro
Siempre podemos ampliar nuestra sensación de nostalgia instalando emuladores en este PC. Por ejemplo, tenemos RetroArch, la plataforma que nos permitirá jugar de nuevo a los clásicos de antaño. Y, si no, podemos optar por sistemas operativos retro, como DOSBox, para ejecutar programas y juegos de la era de MS-DOS, o también sistemas retro especializados para jugar a los juegos de la forma más optimizada posible.
Identificación de componentes antiguos para maximizar compatibilidad
En ordenadores de la década de 2010, has de saber que las memorias RAM más comunes son del tipo DDR2, DDR3 y DDR4. Pero de todas maneras, si quieres verificarlo, puede hacerte con una herramienta gratuita como CPU-Z. Esta detectará automáticamente el tiempo de RAM instalada y la compatibilidad que guarda con la placa base.
Si no quieres descargar ninguna app, puedes revisar físicamente los pines de la RAM. Las RAM DDR2 utiliza 240 punes, las DDR3 240 pines, y las DDR4, 288 pines.
Con respecto a los discos duros, también son fácilmente reconocibles. Los ordenadores antiguos utilizan un cable IDE en lugar de SATA. Pero puedes diferenciarlos muy fácilmente. El cable IDE es plano y ancho, mientras que el SATA es un cable más delgado. De todas maneras, puedes revisar las etiquetas del conector en la placa basa, donde puedes encontrar la palabra «IDE» o «ATA», lo que indicará compatibilidad únicamente con discos IDE.
