En el caso de tener un PC potente con hardware overclockeado, es posible que nos interese realizar pruebas de estrés o rendimiento. Estas pruebas nos revelarán si el sistema se mantiene estable bajo una alta carga de trabajo, ya que mediante su uso podremos identificar cualquier problema antes de que nos pueda ocurrir cuando lo exprimamos al máximo. Es por ello que debemos saber cómo funcionan estas pruebas de estrés en nuestro ordenador con Windows.
Cuando recurrimos al overclocking en nuestro PC para conseguir exprimir al máximo el rendimiento de nuestro hardware, puede llevar consigo problemas en la estabilidad del sistema, por lo que recurriremos a las pruebas de estrés y rendimiento para asegurar que todo funciona correctamente en situaciones límites.
¿Qué son y por qué realizar pruebas de estrés?
Cuando hablamos de pruebas de estrés, nos referimos comprobaciones que realizamos a nuestro PC, poniendo a prueba varios de sus componentes para comprobar su estabilidad y por ende, el rendimiento general del sistema. Él objetivo principal es comprobar cómo responde el hardware operando al máximo de su capacidad durante un determinado periodo de tiempo. Esto se puede traducir finalmente en la detección de los errores o fallos que estamos buscando.
Las pruebas de esfuerzo nos van a resultar especialmente útiles si hemos comprado un hardware nuevo para nuestro ordenador y queremos realizar pruebas para asegurarnos de que los componentes funcionan tan bien como deberían. Igualmente son muy útiles para probar un sistema overclockeado y comprobar que tal estables son. Además, sirven como fuente de información en caso de algún problema de un componente, ya que podemos saber de dónde puede provenir el problema.
Mediante el uso de las pruebas de estrés, conseguimos impulsar al máximo el rendimiento de nuestro ordenador. Esto se consigue elevando la temperatura y la lectura de su uso hasta el límite capaz de aguantar sin que sufra ningún daño. Una vez terminadas, si nuestro PC ha pasado la prueba de estrés se considera estable, lo cual indica que debe funcionar de manera óptima. En caso contrario, se considera al PC como inestable, lo cual puede provocar que no funcione de forma correcta por lo que se apagará para evitar que sus componentes puedan sufrir daños.
Qué hacer antes de las pruebas de estrés
Antes de realizar el equipo a una prueba de esfuerzo, debemos preparar el equipo para no sufrir ningún percance. Y es que debemos tener presente que aquí lo que buscamos en la mayoría de las ocasiones es la mayor precisión posible. Todo ello con el fin de poder hacernos con los datos más reales a la hora de llevar a cabo estas pruebas que medirán el rendimiento general de nuestro ordenador y de determinados componentes hardware. De ahí la importancia de los preliminares antes de ponernos manos a la obra.
Limpiar los componentes
Antes de someter el equipo a una prueba de rendimiento, lo primero que debemos hacer, si se trata de un ordenador de sobremesa, es abrir el equipo y limpiar todos y cada uno de los componentes, incluyendo los ventiladores para así eliminar cualquier tipo de suciedad que pueda interferir tanto en las capacidades de enfriamiento como en las mediciones que se obtienen.
De esta forma, además, vamos a evitar que, si las mediciones no son correctas, los componentes de nuestro equipo, ya sea procesador o gráfica, se frían durante el proceso. Si se trata de un equipo portátil, a no ser que seamos unos manitas, es complicado abrir el equipo y limpiar la pelusa que se puede encontrar en su interior junto con la suciedad acumulada en el ventilador encargado de disipar el calor.
En ambos casos, podemos utilizar un bote de aire comprimido que nos permitirá expulsar la suciedad de los componentes sin recurrir a nuestros soplidos y de paso, evitamos que algún que otro perdigón acabe en alguno componente que, al final, se cree un cortocircuito en el equipo que lo deje totalmente inservible.
Cambiar la pasta térmica
Además, si hablamos de un PC de sobremesa, es recomendable revisar el estado de la pasta térmica tanto del procesador como de la gráfica y reemplazarlo si está muy deteriorada. Si la pasta térmica está deteriorada, el disipador no es capaz de enfriar de forma efectiva el procesador, por lo que este se calentará más de lo normal, limitando así la potencia máxima que puede ofrecer antes de llegar a la temperatura máxima de trabajo y dejar de funcionar.
Y es que este es un proceso bastante más sencillo de lo que podríamos pensar en un principio, y que no solucionará muchos problemas con diferentes componentes hardware y mejorará de manera ostensible su rendimiento general.
Revisar la fuente de alimentación
Tampoco podemos olvidarnos de la fuente de alimentación en los equipos de sobremesa. La fuente de alimentación, al igual que el interior de PC, recoge mucha suciedad del ambiente, suciedad que se acumula en el interior, por lo que, antes de someter el equipo a un estrés importante, es recomendable pegarle un vistazo a la fuente de alimentación y comprobar que el ventilador se encuentra limpio y que no hay ningún elemento que afecte a la entrada de aire que pueda afectar a su refrigeración.
Es importante revisarla ya que la fuente de alimentación también va a someterse a una prueba de esfuerzo importante al tener que ofrecer la máxima potencia que es capaz de suministrar. Si durante el proceso, el equipo se apaga completamente y vuelve a encenderse, significa que la fuente de alimentación ha dejado de funcionar por el esfuerzo al que ha sido sometida, lo que implica que era una fuente de mala calidad.
Qué hacer durante las pruebas de estrés
De igual manera, durante la prueba debemos estar atentos al rendimiento de los componentes clave del equipo. En ocasiones es importante porque en casos extremos, parte del hardware pudiera sufrir más de la cuenta innecesariamente.
Comprobar la temperatura
Realizar unas pruebas de esfuerzo requieren de una atención cuidadosa por nuestra parte. Por ejemplo, debemos de asegurarnos que el hardware al que le estamos realizando la prueba alcanza el 100% de uso, pues se encuentra destinada a maximizar su rendimiento. También debemos asegurarnos de que, al realizar las pruebas, los componentes cuentan con velocidades de reloj correctas, para lo cual podemos usar algún programa de monitoreo.
No podemos olvidar de mantener las temperaturas lo más bajas posibles, pues el aumento de velocidad del ventilador repercute en unas lecturas de temperatura más reducidas. Si algún componente alcanza los 80º, es conveniente que aumentemos la velocidad del ventilador entre un 70 y 80%. Por último, dado que el objetivo de la prueba es llevar al PC a su punto máximo, puede llegar a un punto que falle el sistema.
Aunque esto no repercutirá negativamente en el hardware ya que los componentes se apagan previamente, si debemos apuntar el momento del bloqueo. De esta forma podemos establecer límites para nuestro overclock y finalmente reducir la velocidad de reloj para alcanzar una configuración estable. Para tener información en tiempo real sobre la temperatura y los voltajes de los elementos más importantes del PC como la CPU, la tarjeta gráfica o los discos duros. Os dejamos con dos de los mejores programas para tal fin:
HWMonitor
Estamos ante una de las herramientas de monitoreo de hardware más popular de los últimos años. Permite ver valores clave del hardware en tiempo real como la temperatura del procesador, la gráfica y otros componentes. Pero también ofrece información importante como la velocidad de los ventiladores o los voltajes de la fuente de alimentación.
Algo importante es que dispone de una interfaz sencilla, algo que tiene mucho mérito cuando hablamos de un programa técnico como este y lleno de valores a interpretar. Una de las grandes ventajas de HWMonitor es que es compatible con una enorme cantidad de hardware, ideal para realizar pruebas de estrés o rendimiento a todo tipo de equipos. Puedes descargar HWMonitor desde este enlace.
CPU-Z5
CPU-Z es otro programa mítico que también nos permitirá tener información detallada y precisa del hardware de nuestro PC. Al abrir este software veremos datos técnicos sobre la CPU, como el modelo, la frecuencia, la tecnología de fabricación, el voltaje y el caché y muchos otros…Al igual que HWMonitor tiene una interfaz sencilla, que si bien no es visualmente impresionante, cumple su cometido. Encontramos pestañas dedicadas a cada componente para que sea más sencillo su monitorización de manera individual. Puedes descargar CPU-Z desde este enlace.
Hay que tener en consideración que aquí nos encontramos con una herramienta útil para estas tareas de medición que lleva una buena cantidad de años entre nosotros. Se considera como una solución de referencia para usuarios de todo el mundo, principalmente debido a que nos proporciona una buena cantidad de información detallada y precisa del hardware de nuestro PC.
Además a la mayoría les interesará saber que este es un software que aún sigue recibiendo actualizaciones por pate de sus máximos responsables. Es más, os podemos decir que la versión más reciente lanzada ya ofrece soporte para los últimos procesadores tanto de Intel como de AMD. Y no solo eso, también es compatible para la evaluación de módulos de memoria tipo DDR5. Nada más poner en marcha el programa como tal, nos encontramos en pantalla con multitud de datos técnicos muy importantes para conocer nuestro PC en profundidad. Aquí se incluyen informaciones como el modelo exacto del procesador del que disponemos, su frecuencia en tiempo real, el voltaje con el que funciona, la tecnología de fabricación o su configuración de la caché.
Se podría decir que esta es una herramienta indispensable a la hora verificar que las velocidades de reloj de los componentes del equipos son las correctas durante una prueba de estrés, algo muy útil en el caso que nos ocupa. Y no solo eso, ya que seguro que a muchos de vosotros os interesa saber que podréis beneficiar el título de las funciones información proporcionada por esta aplicación sin tener que desembolsar un solo euro.
Programas para hacer pruebas de estrés al PC
A continuación, vamos a ver cómo podemos poner a prueba nuestro hardware con diferentes pruebas de esfuerzo y estrés. En concreto aquí nos vamos a centrar en los componentes más importantes que son los que influyen directamente en el rendimiento de nuestro ordenador. Como os podéis imaginar de primera mano, nos referimos a elementos tales como el procesador que forma parte del PC, el sistema gráfico, las unidades de almacenamiento y por supuesto, la memoria RAM. A continuación os mostraremos una serie de soluciones de software especialmente centradas en cada uno de estos componentes los comentamos para así medir el rendimiento exacto de los mismos.
Aquí nos encontramos con aplicaciones que llevan una buena cantidad de años entre nosotros, ampliamente conocidas y completas, que nos serán de enorme ayuda en estas tareas de medición de rendimiento.
Prueba de esfuerzo en GPU
Para realizar pruebas de estrés a nuestra tarjeta gráfica podemos usar un programa como Furmark, desarrollado por Geeks3Dpara estresar la GPU tanto como sea posible, el cual es completamente gratuito y lo podemos descargar desde este enlace. Al ejecutarlo nos aparecerá una ventana con su menú principal. En la parte central nos informa de todas las gráficas que ha detectado, así como la temperatura de la GPU y el TDP que emplea la gráfica.
El programa nos va a permitir personalizar los niveles de «anti alising» que vamos a aplicar al renderizado. En este apartado a mayor nivel seleccionemos, mayor será la carga de trabajo para la GPU. Para el test pulsamos el botón GPU stress Test, que nos mostrará una pantalla con los posibles problemas que puede presentar nuestra gráfica sino funciona correctamente. Posteriormente pulsamos en «GO!» para comenzar las pruebas.
En la nueva pantalla que nos aparecerá nos muestra el renderizado de manera constante, mostrándonos en la parte superior izquierda la carga de trabajo de la GPU, el número de FPS generados, la frecuencia de sus núcleos y la de su VRAM. Mientras que en la parte inferior nos muestra un histórico de la temperatura interna de la GPU.
Una vez terminado, nos ofrecerá un resumen de la temperatura más alta de la tarjeta gráfica y una calificación de puntuación. Podemos comparar esta calificación con otros usuarios desde la biblioteca de Furmark.
Aquí nos encontramos con uno de los programas de este tipo más completos a la hora de medir el sistema gráfico que forma parte de nuestro ordenador, y el rendimiento que es capaz de ofrecernos. Merece la pena destacar que para llevar a cabo estas pruebas, deberíamos eliminar cualquier overclocking que hayamos llevada a cabo con anterioridad en la propia GPU.
Prueba de esfuerzo en CPU
Para realizar las pruebas de estrés de la CPU, Prime95 es uno de los softwares más confiables del mercado. Para empezar, debemos de descargarlo gratis desde su página web. Nos descargaremos un archivo .zip que descomprimimos y ejecutamos el programa. Al ser portable no requiere de instalación.
El programa cuenta con configuraciones a elegir. Las FFTs pequeñas permiten realizar una prueba de esfuerzo de la CPU, junto con pruebas menores de RAM. Las FFTs grandes proporcionan pruebas más duras para obtener el máximo uso y lecturas de temperatura. Por último, Blend realiza las pruebas más completas, pues cuando hacemos overclock al procesador también afecta a la RAM de manera colateral. Esto hace que se convierta en la mejor opción. En el caso de que seamos nuevos en las pruebas de esfuerzo es conveniente empezar por las FFTs pequeñas y realizar un seguimiento de la temperatura.
Pulsamos en OK para comenzar y el software empezará a realizar diversas pruebas en busca de errores. En caso de encontrarlos sabremos que el overclock no es estable por lo que habrá que reducir el voltaje, la velocidad, etc, para conseguir que lo sea.
Prueba de esfuerzo en RAM
Las pruebas de estrés de la RAM se usan a menudo para probar la estabilidad de estos componentes, ya que si un módulo no funciona bien puede provocar apagados aleatorios y frecuentes en nuestro PC. Memtest86 se encarga de realizar las pruebas en busca de errores provocados por un mal estado de la RAM. Lo podemos descargar desde aquí.
Para poder utilizar este programa debemos de instalarlo en un pendrive, algo que podremos realizar desde la propia interfaz del programa. Una vez creado, reiniciamos el ordenador y debemos entrar en nuestra UEFI y seleccionar el arranque desde el pendrive. Una vez hecho esto nos aparecerá su menú principal desde donde comenzar los testeos, donde pulsamos en el botón de Inicio para ejecutar todos los test en cuatro pasadas. Durante este proceso el programa escaneará la RAM en busca de errores. En caso de no encontrar ningún error, sabremos que la memoria se encuentra en buen y estado y lista para funcionar.
Prueba de esfuerzo de disco duro
Comprobar la integridad de un disco duro nos permitirá saber si podemos confiar en él para realizar determinadas actividades como, por ejemplo, la edición de archivos grandes de vídeo, donde es necesario mantener una tasa constante de transferencia de datos y que esta no varíe, ya que puede afectar al resultado de la codificación del vídeo generando errores en el visionado.
Una de las mejores aplicaciones para realizar un testo de este tipo de es HDDScan, una aplicación que nos permite realizar un diagnóstico de bajo nivel de todo tipo de unidades de almacenamiento, desde discos duros hasta tarjetas de memoria y es compatible con unidades IDE, SATA y SCSI. Se trata de una herramienta gratuita que podemos descargar desde su página web pulsando aquí.
| Componente | Herramienta Principal | Propósito Clave | Tiempo Mínimo de Prueba | Límite T° Seguro (General) | Enlace Oficial |
|---|---|---|---|---|---|
| CPU | Prime95 | Máxima estabilidad y cálculo intensivo | 30-60 min (Blend Test) | < 95°C | mersenne.org |
| GPU | FurMark | Carga gráfica extrema (calentamiento) | 15-30 min | < 90°C | geeks3d.com |
| RAM | MemTest86 | Detección de errores de memoria | 1 ciclo completo (4 pasadas) | N/A | memtest86.com |
| Disco Duro/SSD | HDDScan | Verificación de integridad de sectores | Variable (según tamaño) | < 50°C (HDD) | hddscan.com |
| Monitorización | HWMonitor | Lectura de temperaturas y voltajes | Durante toda la prueba | N/A | cpuid.com |
Dudas habituales sobre las pruebas de estrés
Poner a prueba nuestro PC es la mejor manera de conocerlo a fondo. De esta forma sabremos de lo que es capaz y hasta donde podemos apurar la capacidad de sus componentes, sin dañarlo y alargando su vida útil. Os hemos dejado con programas y consejos de sobra, pero si por un casual han quedado dudas por el camino, las resolvemos a continuación.
¿Cuánto tiempo debería durar una prueba de estrés para obtener resultados fiables?
Todo dependerá de nuestro objetivo y del componente. En el caso de una CPU, 1 o 2 horas puede ser suficiente para una prueba inicial, pero un diagnostico más en detalle puede necesitar entre 4 y 8 horas. Si hablamos de la GPU, de 30 minutos a 1 hora es adecuado para detectar problemas térmicos o de estabilidad. Las pruebas de RAM suelen completarse entre 4 y 8 horas, mientras que los discos duros experimentan pruebas más rápidas, entre 10 y 30 minutos.
¿Pueden las pruebas de estrés dañar el hardware?
Sí, las pruebas de estrés pueden dañar el hardware si no se realizan correctamente y no se toman algunas precauciones. Forzar componentes como la CPU o GPU al 100% durante largos períodos puede elevar las temperaturas a niveles peligrosos, sobre todo si el sistema de refrigeración es insuficiente o la pasta térmica está degradada.
¿Es necesario realizar pruebas de estrés si no se ha overclockeado mi PC?
Si no hemos overclockeado el PC, las pruebas de estrés no son tan necesarias, pero siguen siendo útiles para chequear la estabilidad y el rendimiento del hardware, sobre todo si es nuevo o sospechamos de fallos. También sirve para chequear bien un PC antes de venderlo o comprarlo y ver en detalle si tiene algún problema o si los componentes no funcionan como debieran.
