La memoria RAM de nuestro PC es el hardware que permite mantener el correcto funcionamiento del sistema cuando trabajamos con varias apps o pestañas abiertas. Imagina que es una «mesa de trabajo» para tu ordenador. Cuanto más grande és, más programas y documentos puedes poner sobre ella. Por lo que, cuanta mayor capacidad de RAM posee nuestro PC, más fluido será el funcionamiento del mismo. Aun así, el ordenador a veces puede ralentizarse, pero no precisamente por falta de potencia, sino por una mala gestión de la propia memoria.
La buena noticia en todo esto es que disponemos de varios métodos para que cualquier usuario pueda «limpiar» y optimizar su RAM sin necesidad de descargar ningún programa. Pero de todos los métodos que tenemos a nuestro alcance, hay tres que destacan por su ratio de sencillez/eficacia. El primero es saber administrar nuestras pestañas del navegador, seguido por la correcta desactivación de las apps de inicio, y por último, cerrar también las apps en segundo plano, que consumen recursos de manera silenciosa.
Estas prácticas nos van a permitir optimizar nuestra RAM de manera constante y diaria, así que vamos a explicar en mayor profundidad cómo llevar a cabo estos métodos para que tu PC funcione de la manera más ágil posible.
Antes de nada quizá os interese saber que podemos echar un vistazo a este apartado en concreto, el consumo de memoria RAM en Windows, desde la herramienta del administrador de tareas. Aquí podremos ver de primera mano el consumo que están llevando a cabo el tiempo real cada uno de los procesos y aplicaciones que tenemos en funcionamiento en ese instante.
Gestiona correctamente las pestañas del navegador
Los navegadores de internet (encabezados por Chrome en este sentido) son famosos por su alto consumo de memoria RAM. Pero el consumo se multiplica cuando comienzan a acumularse varias pestañas abiertas. Cada una de estas pestañas se carga en la memoria RAM para que el contenido de su interior sea siempre visible. Por ello, cuando comenzamos a encontrarnos decenas de pestañas abiertas, la RAM puede comenzar a sufrir, y eso repercutirá en la velocidad general de nuestro sistema.
En nuestra mano tenemos dos acciones principales que podemos seguir. Por una parte, la más obvia: no abusar del uso de pestañas. Siempre que podamos, deberemos usar las mínimas indispensables para nuestro trabajo. En el caso de que estemos comparando productos, por ejemplo, siempre hay comparadores online que unifican este servicio en una sola web. Por otra parte, Chrome dispone de un ahorro de memoria que se basa en las pestañas inactivas. Para ello, solo tenemos que pulsar sobre los tres puntos verticales del navegador, pulsar sobre «Configuración» y luego, desde la columna izquierda, pulsar en la opción de «Rendimiento».
En el apartado «Memoria», encontrarás tres opciones para ahorrar carga de la memoria RAM: Moderado, Equilibrado y Máximo, siendo esta última la más útil para desactivar pestañas que no utilizamos y ahorrar RAM. Cada modo ajusta la agresividad con la que Chrome «congela» las pestañas inactivas y libera RAM. Pero la elección depende de tu forma de trabajar y de la capacidad de RAM.
Desactiva las apps de inicio y cierra las que funcionan en segundo plano
Desde el propio Administrador de Tareas de Windows encontramos las siguientes dos medidas que podemos aplicar.
Por un lado, debemos saber que al instalar apps, muchas de ellas están configuradas para iniciarse junto al sistema operativo, como puede ser Spotify o Steam. Es precisamente este tipo de apps las que no necesitamos a la hora de arrancar nuestro PC de manera limpia, ya que ello supone un mayor peso para la carga de la memoria RAM desde el minuto cero. Para desactivar dichas apps, ve al Administrador de Tareas (Ctrl + Shift + Esc) y ve a la pestaña de «Aplicaciones de arranque»:
Desde aquí, podrás ir haciendo clic derecho sobre cada una que no necesites a la hora de iniciar Windows. Recuerda: intenta dejar solo las fundamentales para el encendido del PC. Por ejemplo, librándote de Spotify, liberas unos 150 MB de RAM, con Steam, te ahorras hasta 300 MB en el arranque, y siempre puedes iniciarlos cuando los necesites. Por el contrario, nunca desactives elementos como «Seguridad de Windows» o controladores del sistema, como los de audio o tarjeta gráfica.
Por otro lado, también tenemos la posibilidad de cerrar las apps en segundo plano desde el propio Administrador de Tareas. Solo tendrás que acudir a la pestaña «Procesos» de la columna izquierda, la cual puedes ver en la imagen de arriba, en primer lugar.
Solo tendrás que priorizar las apps según su utilidad. Por lo que podrás cerrar todas aquellas que estén funcionando en segundo plano y que no te sirvan de nada en este momento. Como puede ser algún servicio de juegos cuando no estamos jugando.
| Aplicación | ¿Es seguro desactivarla? | Impacto en el Rendimiento | Recomendación |
|---|---|---|---|
| Spotify / Apple Music | ✅ Sí | Medio | Desactivar. Ábrela solo cuando vayas a escuchar música. |
| Steam / Epic Games | ✅ Sí | Alto | Desactivar. Suponen un alto consumo y solo son necesarios para jugar. |
| Adobe Creative Cloud | ✅ Sí | Alto | Desactivar. Se ejecutará automáticamente al abrir una app de Adobe. |
| Microsoft Teams / Slack | ⚠️ Según tu uso | Alto | Si no lo usas a diario para trabajar, desactívalo. |
| OneDrive / Google Drive | ⚠️ Según tu uso | Medio | Si necesitas sincronización constante de archivos, mantenlo activo. Si no, desactívalo. |
| Windows Security | ❌ NO | Bajo (Optimizado) | Nunca desactivar. Es la seguridad de tu sistema. |
| Controladores de Audio/Gráficos | ❌ NO | Esencial | Nunca desactivar. Son necesarios para el funcionamiento del hardware. |
