Este truco te permite conseguir un mejor Wi-Fi en Windows 10

Las conexiones Wi-Fi han pasado a formar parte de nuestras vidas. Hoy en día, todos los que tenemos una conexión a Internet en casa tenemos un router Wi-Fi que nos permite conectarnos de forma inalámbrica desde un portátil, una consola, la tele o desde nuestro smartphone, mismamente. Sin embargo, desde siempre, estas conexiones no han destacado por ser precisamente estables y rápidas, y los problemas, sobre todo a medida que nos alejamos del router, se disparan.

Windows, como cualquier otro sistema operativo, está preparado para permitirnos conectarnos a redes Wi-Fi. Además, como tiene sus propios drivers genéricos, lo único que necesitamos es conectar cualquier tarjeta de red (interna o externa) para ver las redes disponibles y conectarnos a la nuestra.

Sin embargo, por motivos de ahorro de energía, es fácil que Windows haya limitado la potencia de nuestra tarjeta de red. Y esta es una de las razones más comunes por la que nos podemos encontrar con problemas de señal o velocidad. Por suerte, es muy sencillo cambiar esta configuración para poder exprimir el Wi-Fi al máximo.

Ajustar el uso de energía de la tarjeta de red Wi-Fi

Para configurar el consumo de energía de la tarjeta de red de Windows 10, lo primero que debemos hacer es abrir el administrador de dispositivos. Para ello, hacemos clic con el botón derecho sobre el menú Inicio y seleccionamos dicha opción.

Abrir administrador dispositivos W10

En la lista de dispositivos conectados al PC, lo que tenemos que hacer es localizar la tarjeta de red de nuestro ordenador. Una vez localizada, hacemos clic sobre ella con el botón derecho del ratón para abrir la ventana de “Propiedades”, donde encontraremos todos los detalles del controlador.

Propiedades dispositivo de red Wi-Fi en Windows

En esta ventana que nos aparecerá, debemos localizar el apartado “Opciones avanzadas”. En él vamos a encontrar todas las opciones de configuración adicionales de la tarjeta de red. Aquí debemos buscar un apartado relacionado con el uso de energía (varía de nombre según el modelo de tarjeta) y lo configuraremos para que use la máxima energía, es decir, para máximo rendimiento.

Eso sí, hay que tener en cuenta que esta función no está disponible para todos los modelos. Por tanto, puede que no la encontremos. Y, en ese caso, poco podremos hacer en este sentido.

Otros consejos para mejorar la conexión inalámbrica en Windows

El truco anterior nos puede ser de utilidad, pero tampoco hará maravillas. Lo que conseguiremos con ello es conseguir más señal, y gracias a ello podremos mejorar la estabilidad, sobre todo cuando tenemos la red demasiado lejos. Pero no ganaremos mucha velocidad. Y, si ya estaba configurada en modo rendimiento, entonces no tendremos margen de mejora.

Si seguimos teniendo problemas con nuestro Wi-Fi, podemos probar a actualizar los drivers del ordenador para mejorar el funcionamiento de la tarjeta de red. Si la tarjeta es integrada (por ejemplo, en el caso de portátiles), podemos mejorar su funcionamiento actualizando los controladores del chipset. Si es independiente, debemos buscar la última versión del fabricante, bajarla e instalarla. Activar el modo “alto rendimiento” en las opciones de energía de Windows 10 también nos puede ayudar a mejorar la señal de nuestro Internet.

Si nuestra tarjeta es demasiado vieja, también podemos plantearnos cambiar por una tarjeta de red más nueva y potente. Debemos recordar que la red de 5 GHz ofrece más velocidad a cortas distancias, pero la red de 2.4 GHz tiene mayor cobertura, pero menor velocidad. Hay que elegir la que mejor se adapte a nuestras necesidades según el momento.

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