Al margen del sistema operativo que tenemos instalado en nuestro ordenador, que en la mayoría de las ocasiones es Windows, las aplicaciones que forman parte del mismo son elementos clave. Todo ello con el fin de mejorar nuestra experiencia en el día a día con el equipo y ser más productivos.
Para todo ello, en gran medida se encargan los diferentes desarrolladores que nos proporcionan las soluciones software que utilizamos de manera constante. Microsoft es plenamente consciente de la importancia de su gran proyecto Windows, y a pesar de que cada vez consuma más recursos, también podemos ahorrarlos por otro lado.
Básicamente, con esto lo que os queremos decir es que el gigante tecnológico se encarga de mejorar el sistema operativo líder del sector, con nuevas funciones y herramientas requeridas por la mayoría. Es más, aunque en muchas ocasiones no seamos conscientes de ello, buena parte de estas soluciones que nos encontramos por defecto nos evitará tener que instalar software de terceros en nuestro equipo.
Algunas herramientas integradas en el propio Windows 11 en pleno 2026, son tan útiles que nos permiten desinstalar software externo que lleva años entre nosotros. Como os podéis imaginar, todo ello nos permitirá ahorrar una buena cantidad de espacio en disco, además de evitar que ese software consuma recursos del equipo de manera innecesaria.
Es por todo ello por lo que a continuación os vamos a hablar de determinados tipos de programas de los que ya os podéis deshacer en la más reciente versión del sistema de Microsoft. La principal razón de todo ello es que las soluciones software y herramientas integradas cumplen con creces las tareas para las que antaño teníamos que echar mano de programas de otros.
Aplicaciones de las que ya puedes prescindir en Windows
De hecho, en ocasiones nos encontramos con determinadas soluciones de software que, en lugar de mejorar el sistema operativo, logran todo lo contrario. A veces hacen más perjuicio que beneficio a nuestro equipo, ya que el funcionamiento interno de Windows en estos momentos no tiene nada que ver con lo que era hace varios años.
Optimizadores y limpiadores del sistema. Con el paso del tiempo, Microsoft ha trabajado mucho para lograr mejorar el desinstalador de aplicaciones por defecto del sistema, por lo que ya no necesitamos aplicaciones de optimización y limpieza como antaño.
Actualizadores de controladores. Lo mismo sucede con una serie de componentes tan importantes como son los drivers y su correcto mantenimiento. Hoy día y en gran medida gracias al Administrador de dispositivos, tenemos la posibilidad de eliminar y actualizar los controladores de nuestros componentes de hardware, de una manera muy efectiva, sin necesidad de software externo.
- Compresores de archivos. Desde hace años estamos acostumbrados a instalar aplicaciones como WinZip en nuestros equipos con Windows. En los tiempos que corren son completamente innecesarias, ya que el propio Windows 11 ya tiene su propia función de compresión y descompresión de archivos. De hecho, poco a poco se van incluyendo nuevos formatos compatibles para estas tareas, de forma nativa.
- Otros antivirus. Windows Defender se está convirtiendo en la solución de seguridad favorita para la mayoría de los usuarios. De ahí que prescindan de antivirus míticos que llevan décadas entre nosotros,s pero que ya no son necesarios, en muchas ocasiones porque además son de pago.
- Programas de captura de pantalla. Hay que admitir que la herramienta Recortes integrada en el sistema operativo de Microsoft cada vez es más potente. De ahí que ya podamos prescindir por completo de capturadores de pantalla externos.
