Situaciones en las que puedes seguir usando Windows 7

Situaciones en las que puedes seguir usando Windows 7

Rubén Velasco

Windows 7 vio la luz del día por primera vez en 2009, y ha estado recibiendo todo tipo de actualizaciones de mantenimiento hasta enero de este mismo año. Sin embargo, desde entonces, el sistema operativo está abandonado, y todos los fallos de seguridad y errores que puedan aparecer quedarán ahí para siempre, poniendo en peligro la seguridad de los usuarios. Si queremos navegar seguros, es vital usar un sistema operativo actualizado y con soporte. Sobre todo teniendo en cuenta que podemos pasar de Windows 7 a Windows 10 gratis. Sin embargo, esto no siempre es posible, y hay situaciones en las que no podemos permitirnos cambiar de sistema operativo.

Es cierto que la mayoría de los usuarios, sobre todo domésticos, no va a tener problemas a la hora de usar Windows 10. los requisitos son los mismos que los de su predecesor, y además cuenta con medidas de seguridad avanzadas que nos van a permitir estar protegidos en todo momento. Todos los programas, y juegos, que funcionan en un Windows 7 lo harán sin problemas en Windows 8 o en Windows 10. Sin embargo, ¿qué motivos pueden hacer que nos quedemos en este sistema operativo sin soporte?

Escritorio Windows 7 instalado

Uso de software muy específico que solo funcione en Windows 7

Aunque la verdad es que casi el 100% de los programas y juegos que funcionan en 7 funcionarán también en Windows 10, puede haber casos muy concretos en los que, algún programa, no funcione. Hay veces que este problema de compatibilidad se puede solucionar incluyendo las librerías de Windows 7 necesarias dentro de la carpeta del programa. Pero, hay veces que no.

Esto es muy común, sobre todo, cuando se utiliza software empresarial. Los programas diseñados para empresas están pensados para funcionar en versiones concretas de Windows. Por lo tanto, si cambiamos el sistema operativo no funcionarán correctamente. Y además, muchas veces es incluso muy complicado actualizarlos para que puedan funcionar, por ejemplo, en Windows 10.

Valoramos nuestra privacidad: ¡No! a Windows 10

Uno de los mayores problemas de Windows 10 es su privacidad. Concretamente la ausencia de esta. El sistema operativo de Microsoft se caracteriza sobre todo por compartir con Microsoft una gran cantidad de datos de los usuarios, lo que se conoce como telemetría. Aunque es cierto que esta telemetría se ha reducido bastante desde el lanzamiento de Windows 10 en 2015, y que ahora los usuarios tenemos mucho control sobre nuestros datos, la privacidad que ofrece 10 está a años luz de la que podemos conseguir con Windows 7.

Los usuarios que valoran su privacidad suelen evitar a toda costa este sistema operativo. Y esta es una de las razones por las que Windows 7 sigue teniendo una gran cuota de mercado a pesar de ser un sistema sin soporte.

No queremos, o no podemos permitirnos, problemas con las actualizaciones

No tener actualizaciones es un problema, ya que no se solucionan los problemas de seguridad que pueden aparecer en el PC. Sin embargo, teniendo en cuenta cómo son las actualizaciones de Windows, esto también puede ser una ventaja. No tener actualizaciones nos asegura que nuestro Windows no se va a romper, ni va a empezar a funcionar mal, a causa de un mal parche. Por lo tanto, tendremos nuestro sistema operativo siempre listo.

Si queremos un plus de seguridad, hay herramientas, como «0patch«, que nos permiten parchear las vulnerabilidades de Windows directamente desde la RAM, pudiendo usar Windows 7 de forma segura, y sin vulnerabilidades, a pesar de no tener soporte.

Somos usuarios a la antigua usanza: nos gusta lo clásico

Otra de las razones más comunes por las que 7 sigue siendo un sistema muy utilizado es porque hay muchos usuarios a los que les da miedo el cambio. Aunque a grandes rasgos ambos sistemas son iguales, hay muchos elementos que cambian. El tema Aero ya no es lo que era, y aunque Modern UI con Fluent Design va cogiendo forma, aún está lejos de ofrecer la experiencia de 7. Además, el menú inicio es diferente, y el Panel de Control está a punto de desaparecer, dejando paso al menú de Configuración.

Todos estos cambios, aunque son bienintencionados y pensados para mejorar Windows, no gustan a muchos usuarios. Y, por ello, se niegan a actualizar.

Pagar por el soporte extendido de Windows 7

Si queremos poder seguir usando Windows 7 de forma segura, existe una opción legal para hacerlo: pagar por el soporte extendido. Aunque este sistema operativo ha llegado al final de su ciclo de vida, Microsoft aún ofrece actualizaciones, de pago, para las empresas que necesiten seguir usando este sistema por cualquiera de los motivos anteriores. Por lo tanto, si no te importa gastar una importante suma de dinero, podrás recibir estas actualizaciones oficiales.

Estas actualizaciones se prolongarán durante 3 años, y cada año que pase serán más caras que el anterior. A partir de 2023, Windows 7 también llegará al final de soporte de pago y, por lo tanto, dejará de tener soporte oficial por completo. Eso sí, las herramientas como la antes mencionada «0patch» seguirán ofreciendo una protección básica frente a posibles vulnerabilidades.