Microsoft cerró la última pieza de su intento de llevar la creación tridimensional a todos los usuarios de Windows. Tras marcar Paint como obsoleto en 2017 para sustituirlo por Paint 3D y dar marcha atrás apenas un día después ante el rechazo generalizado, la compañía ha retirado ya Paint 3D y 3D Viewer de la Microsoft Store, mientras el Paint clásico sobrevive convertido en una herramienta con inteligencia artificial.
Vamos a repasar con vosotros este vaivén de casi una década. Paint lleva en Windows desde 1985, cuando llegó con Windows 1.0, y en 2017, con 32 años de vida a sus espaldas, Microsoft aseguró que más de 100 millones de personas lo usaban cada mes. Ese mismo año, sin embargo, la compañía lo marcó como obsoleto en una versión preliminar de Windows 10 para sustituirlo por Paint 3D, la pieza central de su visión de ‘3D para todos’.
La marcha atrás que salvó a Paint en menos de 24 horas
La build de prueba de Windows 10 no dejaba lugar a dudas, como seguro que muchos de vosotros recordáis: «This version of Paint will soon be replaced with Paint 3D», advertía el mensaje que Microsoft mostraba a los usuarios. La reacción fue tan contundente que la compañía revirtió la decisión en menos de un día y confirmó que MS Paint is here to stay, es decir, que la aplicación se quedaba. Paint sobrevivió, aunque cambió de casa: pasó a distribuirse como aplicación independiente a través de la Microsoft Store en lugar de venir integrada de fábrica en el sistema.
Ese episodio marcó el primer choque entre los planes de Microsoft y el apego de los usuarios a una herramienta que muchos identifican con sus primeros clics en un ordenador. La compañía no abandonó su apuesta por el 3D, pero aprendió que no podía imponerla sustituyendo directamente lo que ya funcionaba para millones de personas cada mes.
Paint 3D quiso convertir a cualquiera en creador 3D
Microsoft presentó Paint 3D como el núcleo de su visión de ‘3D para todos’, con la promesa de que los mismos 100 millones de usuarios de Paint podían convertirse en creadores tridimensionales. La compañía llegó a decir que el 3D ofrecería «el próximo gran impulso a la productividad humana». La app se apoyaba en Remix 3D, una comunidad con más de un millón de objetos disponibles, e incluía herramientas como 3D Doodle, que convertía un trazo simple en un objeto giratorio, pinceles para superficies tridimensionales y un Mixed Reality Viewer para colocar modelos terminados en el mundo real con la cámara.
Pese a esa ambición, Paint 3D nunca terminó de encajar: los usuarios habituales de Paint encontraban la interfaz incómoda y echaban en falta controles básicos de texto, mientras quienes buscaban una herramienta 3D seria la veían demasiado limitada, con problemas de precisión al alinear objetos. El ecosistema que debía sostenerla tampoco aguantó: Remix 3D cerró en 2020, Windows Mixed Reality se apagó y la integración de objetos 3D se retiró del Explorador de archivos.
De la retirada de Paint 3D a un Paint con IA
El desmontaje fue progresivo. En 2021, Microsoft dejó de preinstalar Paint 3D y 3D Viewer en las instalaciones limpias de Windows 10 y eliminó la opción de edición rápida del menú contextual, aunque seguía prometiendo mantenimiento para ambas aplicaciones. La deprecación oficial de Paint 3D llegó en agosto de 2024, y la app desapareció de la Microsoft Store el 4 de noviembre de ese año, aunque las instalaciones ya existentes siguieron funcionando. En febrero de 2026, Microsoft confirmó que 3D Viewer sería el siguiente en desaparecer, con la retirada cumplida el 1 de julio de 2026.
Mientras Paint 3D se apagaba, Microsoft siguió invirtiendo en el Paint clásico, que incorporó eliminación de fondos, capas, transparencia y un formato de proyecto .paint que conserva los elementos editables. La IA generativa aceleró los cambios: Generative Erase llegó a todos los usuarios en enero de 2025, y en marzo de ese año Microsoft agrupó estas funciones en un hub de Copilot con Image Creator, Generative Erase, Background Removal y Cocreator, esta última reservada a equipos con procesadores Copilot+. Después llegaron un sistema de archivos similar al de Photoshop, animaciones cortas generadas por IA y una opción para ocultar la barra de herramientas.
El nivel alcanzado por la aplicación quedó patente cuando Mark Russinovich, CTO de Azure, logró que el DOOM original se ejecutara dentro de Paint pegando fotogramas renderizados a través del portapapeles. Como explicó el propio Russinovich, Paint renderiza el juego pero no lo calcula: la aplicación nunca ha calculado nada, y ese es precisamente el chiste.
