5 motivos por los que nunca debes instalar un Windows modificado

5 motivos por los que nunca debes instalar un Windows modificado

Rubén Velasco

A diferencia de lo que ocurre con Linux, el sistema operativo de Microsoft, Windows, está pensado para no modificarse. Microsoft distribuye su sistema operativo tal como considera la compañía que está preparado para funcionar sin problemas, y no solo complica toda tarea de modificación, sino que, además, va en contra de los términos de licencia del sistema operativo. A pesar de ello, hay usuarios que crean sus propios Windows desatendidos, tanto para uso personal, como para compartirlos por Internet. Y es aquí cuando empiezan los problemas.

¿Qué es lo que modifican los usuarios de Windows? nos preguntaremos. Generalmente, todas estas versiones modificadas de Windows se centran en tres cosas. La primera de ellas es activarlo con una licencia pirata o un activador. La segunda es quitar componentes y programas de los que instala Microsoft por defecto. Y la tercera de estas cosas es instalar sus propios programas. Lo que no sabemos, y no nos dicen, es que, a menudo, también suelen incluir otro tipo de elementos, como malware o puertas traseras, que ponen en peligro la seguridad de los usuarios.

Sus creadores nos prometen de todo. Nos aseguran que el sistema va a funcionar muy rápido, que consumirá muchos menos recursos, que los juegos irán mejor, que estaremos más seguros y con mayor privacidad… todo engaños para hacer que este tipo de sistemas sea más atractivo. Pero, en realidad, los problemas que nos podemos encontrar superan, con creces, a las ventajas.

Windows-MiniOS-Apariencia-modificada

Faltan componentes básicos de Windows, y eso se traduce en fallos

Estas versiones de Windows modificadas eliminan una gran cantidad de componentes y librerías del sistema operativo. Sus desarrolladores, desde la ignorancia, aseguran que no sirven para nada. Pero es a partir de este momento cuando empiezan los problemas.

Podemos encontrarnos con problemas de compatibilidad con una gran cantidad de software, ya que este no encontrará las librerías necesarias para poder funcionar con normalidad. También tendremos problemas al usar determinadas funciones del sistema operativo, todo ello por la falta de esos componentes que, en teoría, no servían para nada.

Muchos de los programas de Windows que se borran, como Internet Explorer (por poner un ejemplo) son necesarios para que otros programas, u otras funciones de Windows 10 funcionen correctamente. Por lo tanto, al no estar, experimentaremos todo tipo de inconvenientes.

Problemas con las actualizaciones de Windows modificados o mini

Relacionado con el punto anterior, uno de los elementos que más suele fallar en los Windows Mini modificados son las actualizaciones. Sus creadores suelen desactivar Windows Update (lo que supone un riesgo para la seguridad) o modificar algunas de las librerías del motor de actualizaciones de Windows, lo que se traduce en todo tipo de fallos y problemas.

Instalando estas versiones de Windows nos encontraremos con problemas al instalar tanto los parches mensuales de seguridad o calidad como al instalar las nuevas versiones (como la October 2020 Update) de Windows cuando están disponibles.

Los Windows Mini tienen problemas de rendimiento

Aunque nos aseguren que los Windows 10 Mini tienen un mejor rendimiento al ser sistemas operativos reducidos, en la realidad la cosa es muy diferente. Es cierto que a simple vista pueden consumir menos RAM, o que parezca que van más rápido que otras ediciones.

Sin embargo, los requisitos para poder instalar un Windows desatendido y usarlo son los mismos, lo único que, al haber eliminado componentes básicos del sistema, parece que consume menos. Pero el ahorro de recursos es mínimo, a la larga, no habrá ninguna diferencia, solo que tendremos más problemas y una mayor inestabilidad.

Brechas de seguridad y posible malware al ser tan «desatendido»

Por supuesto, si nos preocupa nuestra seguridad, tampoco debemos plantearnos instalar este tipo de sistemas operativos modificados. Además de los riesgos para la seguridad que corremos por el mero hecho de no poder instalar las actualizaciones a través de Windows Update, estas versiones modificadas modifican permisos en Windows, así como componentes internos del SO, que pueden dar lugar a nuevas brechas de seguridad.

Eso sin contar que los usuarios que suelen modificar estos sistemas operativos aprovechan para ocultar puertas traseras, spyware o simplemente malware. Este se instalará en el sistema y, sin saberlo, estaremos exponiendo todos nuestros datos al supuesto creador del Windows Mini.

Un Windows desatendido es ilegal. 100% ilegal.

Por último, debemos indicar que, descargando estos sistemas operativos, estaremos siendo cómplices de piratería. Las personas que modifican este sistema operativo suelen activarlo con licencias ilegales o con activadores de manera que los usuarios no tengan que pagar por la licencia de Windows. Es más, como también incluyen software adicional, si este es de pago (por ejemplo, un antivirus, o el Nero), estos programas también vendrán activados de forma ilegal.

Se mire por donde se mire, los Windows 10 modificados podrían acarrearnos problemas legales, sobre todo si decidimos usarlos a nivel profesional.