Usar uno o varios navegadores web, ¿qué es más útil y práctico?

Google Chrome, Firefox, Edge… hoy en día podemos encontrar una gran cantidad de navegadores web para elegir el que más nos guste. Todos, al final, sirven para lo mismo: navegar por Internet. Sin embargo, algunos cuentan con funciones y características que nos pueden ser más o menos útiles en función del uso que le vayamos a dar. Y es que, aunque generalmente usamos todos un navegador para todo (personal, trabajo, redes sociales, etc), dividir actividades y acostumbrarnos a usar varios navegadores diferentes nos puede ayudar a ser más organizados y trabajar mejor.

Con el auge del teletrabajo, todos hemos llegado a unir, más de la cuenta, lo personal con lo profesional. Sin embargo, el derecho a la desconexión digital, especialmente al trabajar desde casa, es un aspecto de suma importancia, algo por lo que siempre debemos preocuparnos. Y que, siendo sinceros, pocas veces hacemos.

Si ya estamos acostumbrados a trabajar de una forma, con unos programas concretos, puede ser complicado cambiarlo. Pero si abrimos la mente y le damos una oportunidad a una nueva forma de trabajar, seguro que podemos no solo sentirnos más cómodos al estar más organizados, sino incluso ser más productivos.

Cómo nos ayudan varios navegadores a trabajar mejor

Si usamos el mismo navegador para ocio personal y para trabajar, lo más probable es que lo tengamos repleto de extensiones, marcadores y webs ancladas. Y lo primero que conseguiremos con eso es que, si estamos en tiempo de ocio, estemos tentados a abrir webs relacionadas con el trabajo. Y lo mismo al revés. Eso sin tener en cuenta que nuestro historial estará mezclado y será caótico, siendo complicado volver a una web que hayamos visitado con anterioridad.

Un ejemplo con el que podríamos mejorar nuestra productividad es configurando un navegador exclusivamente para trabajar. Por ejemplo, podemos empezar a usar el nuevo Microsoft Edge para este fin. En él exclusivamente guardaremos las webs y servicios que tengan relación con nuestro trabajo, y las contraseñas de acceso a dichas webs y servicios. Pero nada más. Ni redes sociales (salvo que trabajemos con ellas) ni otras webs de ocio. Nada.

Edge pestañas vertical - Grupos pestañas

Incluso podemos configurar Edge para que, nada más abrirlo, inicie sesión en Teams (o Slack), abra el gestor de tareas que usemos (como Microsoft To-Do) y las hojas de Excel o Sheets con las que vayamos a trabajar. Y el correo, eso sí, solo el corporativo.

En cuanto a las extensiones, podemos instalar tan solo las que nos vayan a ser de utilidad para nuestra labor. Nada de instalar Augmented Steam o El Camelizer en el navegador de trabajo, ya que no lo necesitaremos.

Dejando de lado a Edge, luego podemos tener nuestro Google Chrome para uso personal. En él ya podemos configurar todo lo que vayamos a usar o necesitar cuando no estemos trabajando. E instalar las extensiones que necesitemos para que la navegación sea lo más cómoda posible, como las dos anteriores.

Incluso podemos tener más navegadores (Firefox, Opera, etc) para otras tareas, como visitar las redes sociales, o leer noticias en distintos medios. Además, el mantenimiento (temporales, cookies, etc) de los navegadores es también mucho más sencilla. Por no hablar de la privacidad, ya que si, por ejemplo, usamos un navegador para las redes sociales, evitaremos que estas rastreen toda nuestra actividad, tanto personal como de trabajo, y podamos sentirnos más privados.

Otras formas de organizar la forma de trabajar

¿No quieres instalar distintos navegadores? No hay problema. Hay otras muchas formas de mejorar nuestra forma de trabajar. Por ejemplo, podemos recurrir a los perfiles de Chrome o de Firefox y crear un perfil para cada una de estas actividades, cambiando entre uno y otro en función de lo que vayamos a hacer. El problema es que hacerse a los perfiles es algo más complicado que acostumbrarse a usar distintos navegadores.

Y otra forma de separar ciertas actividades es recurrir a programas como Franz (o su fork mejorado, Ferdi). Estos programas, escritos en Electron, nos permiten agregar varios servicios dentro de una misma ventana, como Gmail, To-Do o Slack. De esta forma, tendremos los servicios separados del resto del navegador, evitando que estos puedan cerrarse por error.