La mayoría de documentos de Microsoft Word conllevan imágenes con el objetivo de ser más explicativos. O al menos, si lo que se pretende es añadir información multimedia para que el propio documento quede más completo y atractivo. Pero una barrera histórica a la que se ha enfrentado cualquier usuario es que a la hora de insertar cualquier imagen, el texto se desajuste y todo nuestro trabajo pierda sentido.
Pero para evitar este tipo de molestias, Microsoft ha ido añadiendo cada vez más herramientas para configurar nuestras imágenes con mayor libertad. Algo que podemos hacer tanto para la versión de escritorio como para Word online. Ahora, podemos reposicionar las imágenes con total libertad dentro del propio documento. Llegando a ubicarlas incluso por delante o por detrás del propio texto. Lo que hará que nuestros trabajos redactados en Word queden mucho más originales y mantengan un diseño más atractivo. Así que vamos a ver cómo realizar este ajuste para que tú también lo puedas configurar totalmente a tu gusto. Ten en cuenta que, para que el proceso sea totalmente gratuito, y no tengamos que suscribirnos a Microsoft 365 y pasar por caja, hemos realizado el proceso para la versión online de Microsoft Word, la cual es totalmente gratuita para todos los usuarios. En la versión de escritorio, el proceso es prácticamente idéntico, por lo que servirá para ambas versiones.
Primer paso: abre tu documento de Word e inserta la imagen
Para comenzar a insertar una imagen para nuestro proyecto en Word, lógicamente deberemos comenzar por abrir el propio programa y seleccionar el archivo.doc o .docx en cuestión. Una vez que lo hayamos abierto, acude a la pestaña de «Insertar», y del menú desplegable selecciona la opción de «Imágenes».
Como ves, nos da a elegir cuatro opciones distintas para seleccionar imágenes desde distintas fuentes. En este caso, yo he utilizado la primera por mayor comodidad para el ejemplo. Sin embargo, cuando se inserte, la imagen quedará como parte del texto. Es decir, que el propio Word la interpreta como si fuera una parte orgánica más del texto.
Segundo paso: Ajustar el formato para mover la imagen
Si queremos mover la imagen sin que el texto se desorganice por completo, debemos cambiar la forma en que la imagen interactúa con el propio texto. En este caso, deberemos hacer clic sobre la misma para seleccionarla. Entonces se nos mostrará una barra de herramientas en el borde superior del documento para poder seleccionar distintas opciones dedicadas a la imagen:
Veremos la opción de «Ajustar texto». Al pulsar sobre ella, se expandirá un menú para que seleccionemos la opción que estamos buscando: Detrás del texto o Delante del texto.
En este caso, he optado por seleccionar «Detrás del texto». Justo cuando hayamos optado por esta opción, ya podremos empezar a mover la imagen por el documento libremente. En mi caso, se moverá siempre por detrás del texto. Ten en cuenta que si utilizas la opción «Delante del texto», podrás moverla por el lienzo con más facilidad, ya que se antepone la «capa» de la imagen a la del texto.
Paso 3: Mover y posicionar imagen
Ahora que ya podemos mover la imagen por el «folio» gracias a las opciones que hemos elegido, solo tenemos que arrastrar la imagen con el ratón a cualquier parte de la página. Ten en cuenta que puedes ajustar el tamaño utilizando los puntos de anclaje de las esquinas de la imagen.
De esta manera, la imagen quedará fija en el punto que nosotros decidamos y con el tamaño que seleccionemos, y evitará que el texto se mueva de su lugar original.
Paso 4: Anclar la imagen para que no se mueva al editar
Ya hemos conseguido mover la imagen, pero falta el paso más importante para que el diseño sea robusto y fiable, nos referimos a anclarla al texto. De lo contrario, si añadimos más párrafos antes, la imagen se quedará fija en la página y se desalineará del contenido al que acompaña en el documento como tal.
Para evitarlo, en primer lugar lo que hacemos es seleccionar la imagen y situarnos en la pestaña Formato de imagen. Ahora hacemos clic en Ajustar texto / Más opciones de diseño. Ahora, en la pestaña Posición nos aseguramos de marcar la casilla Mover objeto con el texto. A partir de ese momento la imagen está vinculada a un párrafo y se desplazará con el mismo, manteniendo la coherencia del documento sin importar cuánto lo editemos.
