Tras los últimos problemas, ¿podemos fiarnos de CCleaner o Avast?

Tras los últimos problemas, ¿podemos fiarnos de CCleaner o Avast?

Redacción

CCleaner ha sido, durante muchos años, el mejor programa de limpieza para Windows que podíamos encontrar. Un programa sencillo, muy rápido y eficaz que nos permitía eliminar todo tipo de archivos basura del PC y, además, optimizar Windows para mejorar su rendimiento. Sin embargo, desde hace unos años, este programa ha ido decayendo hasta el punto de que, ahora mismo, es considerado como un software no deseado por Windows Defender. ¿Qué ha pasado?

Todo empezó tras la compra de Piriform, desarrolladores originales de este programa, por parte de Avast, la firma antivirus. Desde entonces, este programa ha ido de mal en peor. Algunas de sus funciones básicas han sido convertidas en funciones de pago, el instalador de CCleaner instalaba software no deseado (como el antivirus de la compañía) sin permiso del usuario, e incluso se ha empezado a recopilar información personal de los usuarios. Información que, por si no lo dudábamos, se está usando con fines comerciales. Incluso ha habido veces, en el pasado, que los servidores de CCleaner fueron hackeados y el instalador, además del adware, ocultaba una puerta trasera usada por piratas informáticos.

Lo que ha ocurrido no es otra cosa que un intento de monetizar mejor el programa de limpieza de Windows. Aunque a un precio muy alto. Lo que busca Avast es que los usuarios paguen por CCleaner, ya que la versión de pago no trae adware en el instalador, y desbloquea todas las funciones de limpieza y optimización. Y, aunque esta edición recopila datos de los usuarios, al menos lo hace de forma anónima.

Qué debe cambiar en CCleaner para recuperar la confianza

La verdad es que, para poder volver a recomendar instalar CCleaner en los ordenadores, tienen que cambiar muchas cosas. El programa debe volver a sus inicios, cuando era un software realmente gratuito, donde no se pagaba con adware ni con nuestra información personal.

Lo primero que debe hacer Avast es eliminar todo el adware de sus instaladores. Nada de intentar instalar navegadores, antivirus ni ningún otro tipo de software a escondidas del usuario. Este programa tiene que ser un software 100% limpio, sin trampa ni cartón. Algo que puede ocurrir pronto después del aviso de Windows Defender por el que casi podríamos decir que CCleaner es un malware.

CCleaner intentar instalar Chrome

Otro aspecto fundamental que debe cambiar de este programa es la recopilación de datos. Nunca vamos a recomendar algo que no solo recoge datos de los usuarios sin permiso, sino que admite usarlos con fines comerciales. CClenaer debe volver a ser un programa seguro como era antes.

Y, por supuesto, nada de limitar las funciones del programa. Hay muchas formas de monetizar este software que no implica restar su funcionalidad. No podemos seguir recomendando un programa como el «mejor optimizador de Windows» cuando la mitad de sus funciones están limitadas solo para los usuarios que pagan. La limpieza avanzada y el actualizador de apps son solo algunos ejemplos de estas funciones.

Ccleaner 5.55 Pro

Sustituir el software de Avast por otros programas

A día de hoy, CCleaner no solo es un programa no recomendado, sino que, además, debemos evitar instalarlo a toda costa. Existen soluciones mucho mejores, y más fiables, que nos van a permitir limpiar y optimizar el ordenador. Por ejemplo, Windows 10 incluye el Sensor de Almacenamiento, su propia herramienta de limpieza que nos permitirá borrar todo tipo de archivos basura del PC. Y si no nos gusta la herramienta de Microsoft, existe otra opción idéntica a CCleaner, pero de código abierto, llamada BleachBit.

Además, también podemos encontrar otras herramientas que nos permiten cubrir las demás de funciones del programa. Por ejemplo, TreeSize es un excelente software que nos permite analizar el espacio ocupado por los programas del PC, mientras que Patch My PC o SUMo son dos software que nos permiten actualizar gratis todos los programas de nuestro ordenador para tenerlo siempre al día.