Qué ha sido de Ubuntu en 2020 y qué nos gustaría ver en 2021

Qué ha sido de Ubuntu en 2020 y qué nos gustaría ver en 2021

Rubén Velasco

2020 ya está en la recta final (por suerte), y 2021 promete ser un año mejor que el anterior en muchos sentidos, aunque la verdad es que eso no es algo precisamente complicado. Este año ha sido muy movido para todos los sistemas operativos, pero hay uno en especial que ha recibido tantas alegrías como disgustos: Ubuntu. Esta es una de las distros Linux más conocidas y utilizadas gracias a su facilidad de uso y su excelente comunidad, siendo una de las que mejor consiguen llevar la «experiencia Linux» a los usuarios.

Aunque a muchos les duela admitirlo, Canonical tiene a Ubuntu un poco abandonado. La compañía se está centrando mucho más en el desarrollo de tecnologías Cloud Computing que en su sistema operativo de escritorio. Al fin y al cabo, eso es lo que genera dinero a la compañía. Esto ha hecho que Ubuntu haya dejado de ser la distro Linux que más llamaba la atención de los usuarios, pasando a ser la quinta en los últimos años.

Logros de Ubuntu en 2020

Una nueva LTS que meh

2020, tal como estaba planeado, nos ha dejado una nueva LTS de este sistema operativo: Ubuntu 20.04. Esta versión LTS tendrá soporte (para parches de seguridad) durante 5 años, permitiendo a los usuarios quedarse en ella sin necesidad de tener que actualizar cada 9 meses como ocurre con las ediciones normales.

Instalar nueva versión de Ubuntu

No es un gran hito, puesto que las ediciones de 2020 no traen grandes cambios respecto a las versiones de 2019 o 2018 (la verdad es que Canonical lleva tiempo sin innovar en su SO), pero nunca está de más tener versiones actualizadas.

Soporte para Raspberry Pi

Otro hito importante de Ubuntu este año es que, por fin, ha lanzado una versión oficial para Raspberry Pi. No es lo que muchos esperábamos ver, ya que esta edición solo es una edición de Ubuntu Server adaptada para el micro-ordenador, no el Ubuntu de escritorio que todos conocemos, pero al menos, por fin, podemos disfrutar de este Linux en este dispositivo. Ubuntu para el Raspberry Pi llegó por primera vez junto a 20.04, aunque no ha sido hasta 20.10 cuando ha conseguir soporte completo para el micro-ordenador.

Los paquetes SNAP siguen creciendo

Los paquetes Snap quieren cambiar la forma de instalar y gestionar las aplicaciones de Linux. Este formato de aplicaciones es similar al de las apps de los móviles, o al de Windows, y lo que pretende es acabar con los problemas de dependencias de librerías. Poco a poco, el número de aplicaciones compiladas dentro de este formato es mayor y, aunque hay distros (como Mint) que se niegan a adoptarlo, está gustando mucho a los usuarios. No es lo más «Linux» que existe, pero sí simplifica mucho su funcionamiento.

Login Ubuntu

Qué esperamos ver en este Linux en 2021

2021 no pinta como un año revolucionario para Ubuntu. Canonical sigue sin tener en el punto de mira a su sistema operativo de escritorio, por lo que las dos actualizaciones que veremos este próximo año (21.04 y 21.10) serán actualizaciones menores, sin apenas cambios, que no merecerán la pena, igual que no lo ha merecido 20.10.

Un nuevo modelo de desarrollo para Ubuntu

Mantener un sistema de desarrollo como el que ofrece Canonical en pleno año 2021 no tiene sentido. ¿Actualizaciones cada 6 meses con un soporte de 9 meses? Nos hemos vuelto locos. Windows 10, aunque también se actualiza cada 6 meses (para que nadie venga a «recordarlo»), ofrece para cada versión un soporte de 18 meses. El modelo de desarrollo de Ubuntu nos obliga, o bien a usar una versión «vieja», la LTS, o a pasar por todas y cada una de las nuevas versiones. O, de lo contrario, tendremos problemas.

Esperamos que 2021 sea un año de reflexión y finalmente Canonical se dé cuenta de que lo que necesita Ubuntu para volver a sus tiempos de gloria es un modelo de desarrollo Rolling Release. O, si no les gusta el concepto, adoptar algo parecido a Debian, donde la rama estable tiene un desarrollo cerrado, mientras que la rama «testing» es Rolling Release.

Mayor apuesta por los juegos

Linux no es para jugar, siempre ha dicho la gente. Pero cuando ejecutamos un juego en este sistema operativo consigue un rendimiento superior al de Windows. Y eso que los drivers dejan mucho que desear.

Steam Play en Linux

Steam, por su parte, está trabajando muy duro para potenciar el juego en Linux, tanto con juegos nativos como mediante Steam Play, Wine y herramientas similares. Sin embargo Canonical no hace más que poner trabas a Valve eliminando componentes como, por ejemplo, las librerías de 32 bits. Es cierto que las aplicaciones de 32 bits están destinadas a desaparecer. Sin embargo, hay muchos juegos que dependen de ellas. Eliminarlas de Ubuntu implicaría un duro golpe para el gaming, y luego nos quejamos de que la gente siga usando Windows para jugar…

Ubuntu en Windows: un dos en uno

Windows 10 cuenta con una función llamada WSL, o Subsistema de Windows para Linux. Gracias a él, y a Hyper-V, podemos instalar cualquier sistema Linux dentro de Windows 10, lo que nos permite tener lo mejor de ambos sistemas. Ubuntu, por ejemplo, es una de las distros que podemos instalar desde la Microsoft Store, pero no es una de las mejores.

Aunque Microsoft aún está trabajando en habilitar los gráficos y los escritorios dentro de WSL2, hay otras distros que ya han encontrado la forma de hacerlo. Kali Linux, por ejemplo, lo ha hecho, y nos permite ejecutar cualquier app con GUI como si fuera un ¿por qué Ubuntu no?