Miles de usuarios de Windows llevan años abriendo Notepad++ casi por costumbre, sin plantearse otra opción para editar un archivo de texto rápido. Aquí os planteamos un escenario hipotético: qué cambiaría si esa costumbre se rompiera y buena parte de esa comunidad migrara a Kate, el editor de KDE que también corre de forma nativa en Windows y Linux.
En un principio, el popular Notepad++ recuerda por defecto los archivos que teníamos abiertos la última vez, así que cada arranque reabre todas las pestañas de la sesión anterior. Con el tiempo, quienes acumulan muchas de esas pestañas describen que el programa empieza a notarse más lento, y esa persistencia automática solo acentúa la sensación.
Kate resuelve esa fricción de raíz. Hablamos de un editor libre y de código abierto que existe desde 2001, funciona en Linux, Windows y macOS. Además, en el caso de Windows se instala como aplicación nativa, no como un software adaptado desde Linux con capas de compatibilidad de por medio.
Cómo cambia tu trabajo sin pestañas heredadas de sesiones
Si la migración se generalizara, lo primero que notaríamos sería la forma de organizar el trabajo. Kate divide la pantalla en vertical u horizontal con los atajos Ctrl + Shift + L y Ctrl + Shift + T, así que podríamos tener un archivo Markdown a la izquierda y su vista en texto plano a la derecha, o comparar dos versiones de un mismo script sin abrir una segunda ventana.
El terminal integrado se despliega con solo pulsar F4, y ese panel también admite divisiones, algo útil para quienes alternan entre código y consola sin perder de vista ambos paneles a la vez. A eso se suma la gestión de sesiones, ya que Kate guarda el estado exacto de cada proyecto y lo restaura tal cual quedó, algo parecido a lo que hacen los espacios de trabajo de PowerToys en Windows cuando fijamos la disposición de varias aplicaciones abiertas.
Los plugins que sustituyen los complementos de Notepad++
Por su parte, Notepad++ se apoya en un gestor de complementos que permite instalar extensiones para casi cualquier tarea, desde formatear JSON hasta subir archivos por FTP. Kate no ofrece ese mercado abierto, pero cubre buena parte del mismo terreno con plugins que ya vienen incluidos y solo hay que activar desde Settings / Configure Kate / Plugins.
Ahí aparecen un selector de color pensado para trabajar con HTML y CSS, un plugin de proyecto que añade el árbol lateral de carpetas, otro de Git que permite preparar, confirmar y revisar diferencias sin salir del editor, y el cliente LSP que activa el autocompletado y los diagnósticos online. Falta, eso sí, una forma de instalar en un solo clic plugins de terceros, algo que en Notepad++ resulta más inmediato gracias a su gestor centralizado de complementos.
El modo Vi y los atajos de teclado personalizables
Migrar de editor suele implicar reaprender combinaciones de teclas, y ahí Kate ofrece margen para que la transición cueste lo mínimo. Casi cualquier acción se puede remapear, y el editor admite distintos esquemas de atajos según convenga a cada usuario. Este es un margen de personalización que también alcanza a los menús contextuales y a los movimientos entre paneles divididos.
El añadido más llamativo es el modo Vi, ya que reproduce con bastante fidelidad el comportamiento de Vim. Disponemos de los modos normal, inserción y visual, comandos como dd o yy, movimientos del tipo 10j y hasta una línea de comandos con dos puntos. Quien tenga esas combinaciones grabadas en los dedos podría trasladarlas sin apenas fricción, incluyendo mapeos propios desde los ajustes de Vi Input Mode, y quien prefiera los atajos convencionales puede dejarlo desactivado sin perder ninguna otra función del editor.
Además, merece la pena señalar que para programar en Kate con comodidad, hace falta un paso previo que Notepad++ no exige. Hablamos de instalar por separado el servidor de lenguaje (LSP) del lenguaje que se vaya a usar. Sin ese componente, el editor sigue funcionando como un bloc de notas avanzado, sin autocompletado ni detección de errores en tiempo real. Eso sí, conserva el resaltado de sintaxis básico para varios lenguajes. Podemos probar Kate con tan solo descargar el instalador nativo para Windows o Linux desde su web oficial y abrir con él los mismos archivos que hoy gestionamos en Notepad++.
