Mejoras que deberían haber llegado a Linux en 2020 y no lo hicieron

Linux ha mejorado mucho a lo largo de 2020. El sistema operativo OpenSource ha incluido a lo largo del año pasado una gran cantidad de cambios, mejoras y nuevas características, sobre todo drivers, que poco a poco han ido sumando importancia al núcleo. Sin embargo, los usuarios más veteranos esperaban que a lo largo de 2020 llegaran otras funciones y características al Kernel, cambios que, tras el cierre de la versión 5.11 del núcleo, quedaron en el tintero.

2021 va a ser un gran año para Linux. Es complicado que este sistema consiga sustituir a Windows, ni en el ámbito del trabajo ni mucho menos en el sector de los videojuegos. Sin embargo, dados los problemas que está teniendo Windows últimamente, y lo fácil que son las distros Linux hoy en día, es muy fácil que muchos usuarios decidan darle una oportunidad. E incluso que decidan seguir usándolo en su día a día, siempre que no tengan necesidades especiales.

Así, la primera mitad de 2021 va a estar marcada, principalmente, por estas características que quedaron pendientes del año pasado. Estas harán que Linux sea mucho más fácil y cómodo usar, incitando a la gente a darle una oportunidad.

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Novedades esperadas que veremos en Linux en 2021

Una de las novedades más esperadas es PREEMPT_RT. ¿Qué es esto? Este módulo del Kernel busca llevar al núcleo actualizaciones en tiempo real. Gracias a ellas, podremos actualizar solo determinadas partes del núcleo sin necesidad de tener que reinstalarlo por completo cada vez que hay nuevas versiones del mismo. Esto nos permitiría tener una especie de Kernel Rolling Release, implementando cambios en cuanto estén disponibles sin cambiar de versión. Una de las funciones más esperadas, y más retrasadas, que esperamos que en 2021 se haga realidad.

También esperamos ver cambios en los sistemas de archivos. Por un lado, lo primero que esperamos ver es soporte para Reiser5, el, sucesor de Reiser4, que llegaba a finales de 2020 y no dio tiempo a ser incluido en la versión 5.11. También esperamos ver pronto soporte nativo para el sistema de archivos Bcachefs. Y, por último, también esperamos que se incluya pronto en el Kernel un nuevo controlador NTFS, creado y liberado por Paragon Software, que mejora en velocidad, rendimiento y fiabilidad al actual NTFS-3G al abrir unidades NTFS de Windows en Linux.

Otros cambios importantes podremos encontrarlos en torno a los juegos de Linux. FUTEX2, por un lado, es una nueva llamada del sistema propuesta por Valve para mejorar notablemente el funcionamiento de SteamPlay y Proton, para poder ejecutar juegos de Windows en Linux. También se está trabajando en poder mejorar el soporte Multi-GPU de Intel, que actualmente es una chapuza y que permitirá aprovechar mejor la GPU más potente al jugar o editar vídeo. Y, por último, el controlador DXGKRNL de Microsoft permitirá usar DirectX en Linux de forma casi oficial.

Para acabar, a finales de 2020 Sony lanzó un nuevo módulo para el Kernel con los drivers oficiales para el mando de PS5. Llegó muy justo y no dio tiempo a incluirlo en la versión 5.11.

El Kernel 5.11 ya es RC2

Ya en la recta final de 2020 vimos cómo la nueva versión del Kernel, la 5.11, alcanzaba su fase Release Candidate. Esto significa que su fase de desarrollo llega al final y comienza la fase de depuración. A lo largo de las próximas semanas se irán lanzando distintas Release Candidates que irán dando forma a la nueva versión de este núcleo hasta que, a mediados de febrero, esta versión llegue a la fase estable.

Linux 5.11 no traerá ninguno de los cambios que hemos visto en este artículo, ya que sus características están cerradas. Pero ya están trabajando para que, a partir de 5.12, podamos ir viendo estas características. Ahora solo queda esperar a ver qué le depara 2021 a nuestro pingüino favorito.