2025 ha sido un gran año para Linux. De hecho, probablemente el mejor de su historia en cuanto a cuota del mercado. Por primera vez, el sistema operativo ha superado la barrera psicológica el 4,44% de cuota de mercado global en sistemas de escritorio. Llegando incluso a picos del 5,03% en EE.UU.
En sectores como el gaming en específico, Linux también ha alcanzado su máximo histórico en Steam, con un 3,20% de usuarios activos. Pero dentro de ese crecimiento exponencial que ha tenido Linux, hay un claro ganador que domina sobre todas las distros.
Una única distribución controla casi un tercio del mercado de Linux total. Con cinco años de soporte garantizado y una comunidad tan masiva que los problemas desaparecen en cuestión de minutos. Una distro que encontramos en servidores de las empresas del listado Fortune 500, pero también en cualquier PC de un estudiante de ingeniería. Que es amigable con los principiantes, pero también de confianza para los profesionales.
Por lo que probablemente, si tienes Linux, ya la estés usando:
Ubuntu sigue siendo el rey de Linux en 2025
Las cifras de Ubuntu son más sólidas que nunca. Cuenta con un 33.9% de la cuota de mercado entre todas las distribuciones de Linux. De hecho, su perseguidor más inmediato, Debian, tan solo alcanza el 16% de cuota de todas las distros de Linux. Una competencia tan lejana que ni siquiera es real. Pero más allá de los números, lo importante es entender dónde está Ubuntu, que es en casi todos los sitios.
Entre los desarrolladores, el 27,8% utilizan Ubuntu para sus cuestiones personales, según los datos de Stack Overflow, con un 27,7% extra que la usan para cuestiones profesionales. Por lo que en muchas empresas, es imposible entrar en una sala de ingenieros sin que Ubuntu se encuentre entre sus equipos informáticos. De hecho, en servidores, es la base de las infraestructuras que albergan miles de apps vitales para las empresas.
Además, Ubuntu no compite en el mercado de las especializaciones. No es la «distro para gaming» como puede ser Garuda, ni la «distro minimalista» como Arch. Ubuntu se basa en su universalidad: funciona decentemente en todo, de manera excelente para la mayoría, y nadie se sorprende al usarse como servidor o sistema de escritorio
La clave de Ubuntu: su estabilidad
El ciclo LTS de Ubuntu es la clave sobre la que reside su éxito. Un usuario que instalara Ubuntu 24.04 en enero de 2025 tiene la tranquilidad de saber que va a recibir actualizaciones de seguridad durante 5 años ininterrumpidamente. Y además lo hace sin imponer condiciones ni políticas, precisamente lo que Windows sí nos obliga a aceptar.
Además, contamos con millones de documentos, tutoriales y ayuda especializada en prácticamente cualquier rincón de internet. Por lo que siempre sientes que estás arropado y que tus problemas no son aislados, con fácil solución. Pero además, Ubuntu también ha avanzado en el sector gaming. Tal y como hemos mencionado antes, Steam ha anunciado que el 3,20% de sus jugadores utilizan Linux. Y Ubuntu sigue siendo la distro mayoritaria entre esos jugadores. Aunque Fedora o Atch intentaban optimizarse precisamente en este campo, Ubuntu simplemente «funciona».
El mercado global de Linux está proyectado a crecer un 20.9% de manera anual hasta 2032. Y de hecho la propia Ubuntu, como la distro más instalada, capturará la mayoría de ese crecimiento. Mientras tanto, se espera que en 2026 sigan adoptando los servidores de Ubuntu y la comunidad siga ofreciendo tutoriales y soluciones.
Tal es el dominio de Ubuntu que, probablemente, no te hayas dado cuenta de cuántos sistemas informáticos que usas a diario la están ejecutando ahora mismo. Solo tienes que indagar en tu trabajo o posiblemente en tu entidad bancaria.
Además los usuarios aquí también valoran mucho la seguridad que nos propone esta popular distribución de Linux. Nos ofrece algunas funciones de seguridad básica como todo aquello relacionado con los usuarios y los permisos, ya que Ubuntu usa un modelo muy estricto de permisos, y además el usuario root está deshabilitado por defecto. A todo ello le podemos sumar que las actualizaciones y parches de seguridad son frecuentes vía apt.
Su mayor problema: el soporte
Ubuntu es la más popular, usada, y la que más recomendamos casi siempre. Pero tiene un problema: su soporte. Salvo que elijamos una versión LTS, todas las demás tienen un ciclo de vida de 9 meses. Es decir, si en vez de instalar la 24.04 instalamos la 24.10, solo tendrá un soporte de 9 meses. Esto nos impide esperar a la siguiente LTS para actualizar, y nos obliga a saltar de versión cada 6 meses si queremos seguir recibiendo actualizaciones.
Tampoco tenemos una edición (como sí tiene Debian) que sea rolling release, es decir, que cuente con actualizaciones continuas y que nos permita estar siempre a la última, con el último kernel, y los últimos paquetes, sin tener que estar pendientes de versiones y subversiones.
