Es algo de lo que os venimos hablando desde hace un tiempo, y es que OpenAI activará la publicidad en ChatGPT en España en breve. Todo ello formando parte de un despliegue que alcanzará a 31 mercados europeos.
Para que nos hagamos una idea, los anuncios llegarán al asistente de IA el próximo 24 de agosto, y la medida solo afectará a los usuarios de los planes Free y Go. Según la compañía, representan más del 90% de su base total, y los anuncios se mostrarán como tarjetas independientes tras las respuestas generadas por la inteligencia artificial.
El cambio no llega de la nada, ya que desde hace aproximadamente medio año, OpenAI ya mostraba anuncios en ChatGPT en otros mercados fuera de Europa, y ahora extiende ese modelo de negocio al continente, incluida España. Dave Dugan, responsable de Soluciones Publicitarias de OpenAI, ha explicado el funcionamiento del sistema con un ejemplo cotidiano. Quien pregunte qué debe tener en cuenta al comprar un producto en concreto, recibirá primero la respuesta habitual de la IA, con los tipos disponibles y los aspectos que conviene valorar.
Solo después, separada por una línea gris, puede aparecer una tarjeta identificada expresamente como Anuncio, con la imagen de un producto relacionado y el mensaje de una marca.
Los anuncios se generan al margen de la respuesta de la IA
OpenAI aplica lo que denomina Answer Independence (independencia de la respuesta). Esto se traduce en que la compañía opera con dos motores y modelos completamente separados, uno para el contenido orgánico y otro para la publicidad de pago, sin que ninguno interfiera en el otro. Esa separación técnica es la que permite, según la empresa, que el anuncio se calcule después de que la respuesta ya se ha generado, y no como parte del mismo proceso.
Dugan explica que el usuario recibe primero una respuesta orgánica como siempre la habría recibido, sin que la publicidad la condicione en ningún momento. Solo si la consulta encaja con algún anunciante disponible aparece, debajo de la línea gris, la tarjeta correspondiente. Que una marca pague por anunciarse en ChatGPT no implica que pueda pagar para aparecer dentro de la respuesta que genera la IA ni para modificar su contenido. Lo que adquiere es la posibilidad de mostrar publicidad diferenciada después de esa respuesta, y únicamente cuando su producto coincide con lo que ha preguntado la persona usuaria.
Los anuncios se limitan a consultas con intención comercial
OpenAI calcula que alrededor del 20% de las consultas que recibe ChatGPT tienen intención comercial directa, es decir, corresponden a personas que están investigando un producto o servicio concreto y se encuentran cerca de tomar una decisión de compra. Ese porcentaje es el universo sobre el que la compañía selecciona qué preguntas pueden emparejarse con algún anunciante; el resto de conversaciones, desde consultas informativas hasta peticiones creativas o preguntas generales sobre cualquier tema, queda fuera de ese proceso de selección publicitaria.
El segundo principio que rige el sistema es la privacidad conversacional. En la Unión Europea, los anuncios se vinculan únicamente a la última pregunta realizada. Como nos cuentan, solo muestran publicidad basándose en esa consulta concreta que estamos haciendo en ese momento. Además, los anuncios que se muestran en la UE están vinculados a la pregunta más reciente, no al historial completo de la conversación.
La compañía sostiene que nunca comparte con los anunciantes los detalles de nuestras conversaciones. Al mismo tiempo, quienes prefieran no ver publicidad, pueden optar por los planes de pago superiores a Go, ya que la medida solo alcanza, de momento, a los usuarios de las versiones gratuita y básica.
